Testimonios para la historia, S.L. Editora. Avda. Diagonal, 612 6º 4ª y 5ª Barcelona 08021. Télefono: 930 18 16 16 Contacta
Sr. Alberto Rodríguez Fraile Díaz
ALBERTO RODRÍGUEZ-FRAILE DÍAZ.
Fotografía cedida por Alberto Rodríguez-Fraile.

ALBERTO RODRÍGUEZ-FRAILE DÍAZ. A&G

Obra:

Texto del 25-06-2012

Experto en inversiones y gestión empresarial, el presidente de esta banca privada constata que la economía es síntoma de las características de un país durante una determinada época. Hoy la de España refleja una profunda crisis de valores que debería solventarse mediante un liderazgo político hábil y cooperativo, capaz de extraer lo mejor de nosotros de cara a ganar el favor internacional, y que generase en los ciudadanos ilusión y confianza.

Contamos como socio con el banco suizo EFG Bank

Cuando una persona sufre molestias físicas, acude al médico; cuando está deprimida o espiritualmente perdida, reclama un psicólogo o un sacerdote. Y cuando requiere un consejo económico que contribuya a salvaguardar la salud de sus ahorros y su dignidad, recurre a nosotros. Somos, en consecuencia, el médico financiero de los inversores en España. Gestionamos los patrimonios de las personas. Disponemos, además, de un banco que ofrece servicios de banca privada a nuestros clientes. También prestamos servicios de agregación, consolidamos patrimonios distribuidos en varias entidades proporcionándoles de esta manera coherencia, matrices de riesgo y visión global. Contamos como socio con el banco suizo EFG Bank. 

El gran problema de la gestión de patrimonios tradicional es que prime la máxima rentabilidad

Somos una banca privada distinta de las existentes que ha querido desarrollarse de otra forma. No vendemos producto, sino que gestionamos el patrimonio de nuestros clientes. Los socios fundadores –cuyas inversiones también hacemos con A&G– creemos que el gran problema de la gestión de patrimonios tradicional es haber primado por encima de todo la máxima rentabilidad; por esta razón intentamos conocer las necesidades individuales y calibrar el riesgo de cada una de las inversiones. En este sentido, bancas parecidas a la nuestra existen varias; pero iguales, ninguna. Cada decisión de inversión se basa en el análisis sistemático de factores concretos, lo que se consigue trabajando con arquitectura abierta y accediendo a los mejores especialistas del mercado.

En cualquier empresa, el mayor activo es el equipo humano

A pesar de las serias desventajas actuales, nuestra empresa ha ido creciendo cada año porque intentamos ser los mejores en el servicio que prestamos. Para ello, disponemos de un equipo inmejorable: sabemos que, en toda empresa, el mayor activo son las personas. Estamos conformados por unos 130 trabajadores, contamos con cuarenta banqueros y activos bajo gestión de unos 4.000 millones. Nos ocupa la suma de talento e integridad, y recalcamos esta última característica, pues no todas las personas inteligentes son cabales. Más que una estación de tránsito, lo somos de término: buscamos banqueros para gestionar clientes a largo plazo y les ofrecemos integrarse como socios. Estamos presentes, por orden de antigüedad, en Madrid, Barcelona, Valladolid, Sevilla, Santander y Luxemburgo.

La economía está condicionada cíclicamente

Si tenemos en cuenta que la economía está regida por ciclos discontinuos, ello implica cambios tarde o temprano, de forma que evitamos los riesgos innecesarios en las inversiones y estamos muy pendientes de los hechos imponderables y sin precedentes, los llamados cisnes negros.

Ingresamos en proporción al valor añadido que generamos

Puede decirse que hemos tomado el camino más difícil, puesto que proponemos cobrar por beneficio. Sin embargo, el convencimiento en nuestro trabajo y en nuestras ideas y la ética profesional nos llevan a ser coherentes; y es que, a nuestro parecer, si gestionamos algo es para generar un valor añadido y, por tanto, obtenemos ingresos de una parte proporcional de dicho valor añadido. Investigamos, analizamos y llegamos a algunas certezas, en las cuales profundizamos para obtener beneficios con el menor riesgo posible. Nuestra metodología consistente y prudente explica que obtuviéramos los mayores galardones en gestión de fondos en el año 2009, cuando la crisis ya se hallaba en su apogeo.

Invertir en el exterior no significa retirar todo el capital de España

Ante el temor a una fractura del euro y el estancamiento del mercado español, se ha hablado de un posible corralito. Sin embargo, que algunas fortunas piensen en constituir un vehículo de inversión, por ejemplo, en Luxemburgo, no significa que quieran retirar todo su capital de España, ni que el dinero invertido se tenga que quedar en el extranjero.

La confianza es el aceite de la economía

Para gestionar patrimonios hay que saber a qué analistas dar crédito y a cuáles no. Además del análisis político de la crisis, conviene centrarse en sus aspectos objetivos y en su componente psicológico y emocional, así como analizar el contexto con la suficiente perspectiva, que aún no hemos conseguido, pues inevitablemente somos testigos y protagonistas de nuestro tiempo. La economía refleja las expectativas de un país durante un período concreto, y lo que refleja España es una crisis de valores esenciales, tales como el esfuerzo, el honor y la lealtad. Este déficit genera desconfianza en los líderes sociales, políticos y económicos; un hecho preocupante, ya que la confianza es el aceite de la economía.

No hay que emplear la ideología como tapadera de una mala gestión

Que una buena gestión es fundamental para que las empresas salgan adelante es una realidad que nadie niega. Lo mismo puede decirse de un país. Hoy en día, el espacio que ocupa un líder político respecto a la sociedad civil es, justamente, el de gestor. Utilizar desde el poder debates ideológicos ya obsoletos en nuestro siglo significa ocultar una mala gestión. Y pensemos que en España, para gestionar una realidad económica menor, contamos con cuatro veces más políticos que Alemania.

Todos somos en parte responsables de nuestra situación política presente

El conjunto de la ciudadanía debería ser consciente de su propia responsabilidad en la situación política actual de nuestro país. Y es que, en general, la gente introduce la papeleta en la urna pensando en los supuestos beneficios inmediatos que obtendrá con ello o por simple simpatía hacia uno de los candidatos. No acostumbran a reflexionar sobre si la gestión del elegido será positiva o adecuada en términos generales, ni tampoco hacen un análisis detallado de las propuestas del partido al que están votando. En realidad, a día de hoy no se ha estructurado todavía, de forma creíble y honesta, una iniciativa que canalice los intereses de la sociedad civil frente a lo que algunos llaman la casta política.

Politización de los organismos públicos

La burbuja inmobiliaria llevó a cajas y bancos a modelos de gestión no del todo convenientes. Ante una misma realidad, en las cajas hubo menos profesionalismo y más influencia política que en los bancos, lo que hizo que ambos evolucionaran de forma muy distinta. Si bien la ayuda europea debería servir para revitalizar la economía, habría que gestionar bien dicha ayuda, que quedara en manos de las personas adecuadas, bien preparadas y desvinculadas de lazos políticos. Pensemos que el Banco de España cuenta con grandes profesionales que no pueden actuar libremente porque su cúpula está teñida de intereses partidistas. Y es que, hasta el momento, hemos aceptado con demasiada naturalidad la politización de los organismos públicos.

En España padecemos de una cierta incultura económica

Para garantizar salarios mínimos, es necesario conseguir que España sea más productiva, y no al revés. Lamentablemente, padecemos de una cierta incultura económica. En otros países tienen más claro el concepto de competitividad a escala mundial, lo cual evita procesos de albanización nada deseables.

Una entidad intervenida tiene al Estado detrás

Si uno se encuentra por debajo de la cantidad que va a asegurar el fondo de garantía de una entidad, no corre demasiado riesgo. De hecho, al estar intervenida tendrá al Estado detrás. El problema de algunas entidades es que gestionan lo suyo antes que lo del cliente; incluso algunas utilizan a este último para solucionar sus problemas de balance.

Responsabilidad del Fondo Monetario Internacional

En esta situación, una posible ayuda del Banco Central Europeo a nuestro país no debe ser temida. Por el contrario, incluso podría resultar muy positiva; ello no obstante, tendría que ser implementada de forma adecuada, dado que no a todos los países alguna vez intervenidos les está yendo como debiera. En realidad, en la gravedad e incidencia de esta crisis, el Fondo Monetario Internacional no debería quedar impune de responsabilidades.

Una amnistía fiscal bien gestionada permitiría incrementar la productividad no entrando en juicios éticos

Una amnistía fiscal sería una excelente oportunidad para –siempre que se hagan las cosas correctamente– incrementar la productividad y, por tanto, para reactivar la economía. La gente suele asociar el sintagma “amnistía fiscal” con “permisividad ante el delito y la corrupción”, pero lo cierto es que la mayoría del dinero sin declarar no está vinculado a ninguna actividad fraudulenta.

Aprovechar la actual coyuntura para cambiar hábitos y dinámicas contraproducentes

Europa es el continente que ha marcado y regido el desarrollo de la humanidad, y la historia nos demuestra que siempre ha ido avanzando y consolidándose entre crisis. La que estamos viviendo en la actualidad, por tanto, es solo una más que puede ser gestionada de forma positiva o negativa. Huelga decir que los españoles deberíamos aprovechar la presente coyuntura para cambiar hábitos y dinámicas contraproducentes y generar confianza que atrajera el dinero de otros países y que nos permitiera avanzar de verdad.