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SR. ALFONSO ALONSO ARANEGUI.

SR. ALFONSO ALONSO ARANEGUI. Alcalde de Vitoria-Gasteiz desde 1999.

Obra:

Testimonios para la historía

Texto del 20/05/04,
Fotografía cedida por el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz

Alfonso Alonso Aranegui gobierna una de las ciudades de tamaño intermedio más dinámicas de España en la doble vertiente industrial y de servicios. Por la excepcionalidad de la situación del País Vasco, además de acreditar una gestión municipal descollante en el ámbito social y medioambiental, con una proyección de futuro extraordinaria para una urbe que ya es modélica por su calidad de vida, este alcalde representa algo más por su lucha contra la violencia política y su perseverancia en abrir espacios para la tolerancia y el pleno ejercicio de los derechos cívicos de los ciudadanos.

Formación y trayectoria política

En mi formación compaginé los estudios de Filología con los de Derecho. Llegué al cargo en 1999. Empecé en política con apenas 17 años, afiliándome a las juventudes centristas del Partido Democrático Popular, luego ostenté diversas responsabilidades en las Nuevas Generaciones del PP del País Vasco y actualmente soy Vicesecretario General del partido en Euskadi. Me estrené como concejal en 1996.

Vida política municipal como expresión de la democracia directa

La práctica de la política municipal debería ser un requisito para entrar en la vida pública antes de desempeñar otras responsabilidades, se conoce la política de una manera muy directa por el trato tan cercano con la gente. La esencia de la vida municipal es la propia esencia de la política, la relación con los ciudadanos y serles útil. Puede haber puestos de más rango institucional, pero ninguno llega tanto al corazón como el ser alcalde de tu ciudad. Considero que es lo máximo a lo que podía aspirar y de lo que procuro disfrutar.

Singular experiencia municipal

Llegar a donde hemos llegado ha sido muy duro. Hemos acreditado una capacidad de sufrimiento para defender nuestras ideas en una situación muy complicada y singular respecto a otras partes de España, como cuando fue asesinado Miguel Ángel Blanco en el verano de 1997 y, luego, sucesivamente fueron cayendo otros compañeros concejales del PP. Nos hemos forjado en una lucha por la democracia que ha marcado nuestras vidas, de la que me siento un partícipe privilegiado, y, al final, hemos avanzado muchísimo, al abrir posibilidades de participación y de influir en la vida de la ciudad.

La Europa de los ciudadanos y de las ciudades

Hay una aportación española a la Constitución europea que es esencial, la Europa de los ciudadanos, interpretándola como un espacio de derechos y libertades. Entre los fundadores de la unión alentaba el designio de fundar la identidad europea en la idea de ciudadanía. Con todo lo importantes que son los estados, las regiones y las ciudades, pienso que el cimiento del que hay que partir para construir Europa lo forman los ciudadanos. A continuación, es evidente que están las ciudades. Cuando uno mira desde el avión, no se ven las fronteras sino una red interconectada de ciudades de tamaño intermedio que no reconocen divisorias y que van formando una malla continua que ocupa todo el espacio europeo. La relación entre esas ciudades y entre los ciudadanos que las habitan es absolutamente trascendental, es algo que está vivo y que constituye la raíz natural sobre la que se debe asentar Europa.

Profundización en la descentralización

Por muy manido que esté el tema, persiste la asignatura pendiente de la descentralización hacia los ayuntamientos. Desde hace más de dos décadas ha habido una enorme transferencia de capacidad y recursos del Estado central a las autonomías, pero, a esta altura, el proceso está estancado con la construcción de diecisiete nuevos centralismos. No hay avances en la práctica, no ha habido determinación para dar el paso y los ayuntamientos, siendo parte esencial del Estado, somos el hermano pobre.

Bases del dinamismo económico de Vitoria

La urbe tiene 225.000 habitantes, un tamaño razonable pero algo escaso para tener masa crítica porque carece de un área de influencia inmediata, aunque está en parte compensado porque la provincia se sitúa en el primer lugar de España en la lista de exportación per cápita. Vitoria, una ciudad con una profunda vocación industrial, cuenta con numerosas ventajas competitivas. Respecto a las infraestructuras, se han renovado las autovías importantes y el aeropuerto es el tercero de España en volumen de carga. Su ubicación es difícilmente mejorable por estar situada en un eje de conexión con el resto de España, País Vasco, valle del Ebro y cornisa cantábrica, y cara al exterior se encentra Francia de enlace con Europa. La capacidad logística es muy elevada, tenemos un centro de transporte asociado a redes de comunicaciones y a la estación de ferrocarril y pronto se instalará al sur de la provincia una plataforma cuyo destino es convertirse en el puerto seco de Bilbao, un centro fundamental para el norte de España y el sur de Europa. Disponemos de un sistema fiscal propio y la administración está muy cercana, sea la Diputación Foral sea el propio ayuntamiento.

Ideas motrices para el avance de Vitoria

En los cinco años que llevo al frente del ayuntamiento han sido cuatro las ideas claves que han impulsado la gestión. La primera tenía que ver con la lucha contra la violencia política perpetrada por el entramado etarra que ahogaba el ejercicio pleno de los derechos civiles, como demuestra la larga lista de asesinados y el que hoy día los corporativos viven escoltados y bajo amenaza. En este terreno, en el que queda mucho por hacer, el avance ha sido sustancial, se ha vedado espacio en las instituciones y presencia pública al brazo político de la banda etarra, ganándolo para la tolerancia. La segunda, fue atender la integración de los jóvenes que demandaban empleos de mejor calidad y disponibilidad de vivienda. La tercera era que, pese al atractivo de Vitoria como urbe y que es la capital de Euskadi, tenía que darse a conocer mucho más. La última es una idea de futuro, Vitoria como un modelo de ciudad sostenible y equilibrada con el medio ambiente.

Política social modélica

El espíritu solidario de la ciudad se ha plasmado en una política social modélica, con un sistema público envidiable: escasa lista de espera en las residencias y un excelente servicio; importantes ayudas contra la exclusión, una red de centros cívicos que se extiende a todos los barrios actuando como espacios de encuentro, ocio y atención ciudadana; unos buenos mecanismos para la inserción laboral; así como diversos programas dirigidos a la protección de menores en riesgo, a la tercera edad, con programas de ayuda a las familias cuidadoras, o a las mujeres maltratadas, gravísimo problema social contemplado en el Plan Municipal de Lucha contra la Violencia hacia las Mujeres.

A la vanguardia de los proyectos de viviendas de protección oficial

La capital alavesa afronta el nuevo siglo con importantes proyectos en materia urbanística, social y económica. En la actualidad Vitoria realiza la mayor operación de vivienda de protección oficial (VPO) de toda España. Dos de cada tres viviendas que se construyen en Euskadi se están levantando en nuestra capital. De hecho, Salburua y Zabalgana, las dos nuevas áreas de expansión, albergarán en los próximos años más de 24.000 viviendas, el 70 por ciento de protección oficial. Con este plan de choque, el PP ha convertido la vivienda en una de las principales prioridades desde que gobierna el ayuntamiento de Vitoria.

Desarrollo del turismo

Pese a ser una ciudad pensada para el ciudadano, planificada con esmero desde hace décadas, muy cuidada y bella, es una gran desconocida a la que tenemos que sacar partido. Disponemos de dos atractivos fundamentales. El primero es de carácter histórico, un casco gótico muy bien conservado que ha experimentado una restauración ejemplar. Así, el proyecto de rehabilitación de la Catedral gótica de Santa María ha recibido el premio Europa Nostra, el galardón más importante que se ha concedido nunca a España. El otro gran activo de la ciudad es de índole ambiental. Es la primera capital española en aprobar la Agenda 21, en 1998, por lo que ha merecido importantísimos reconocimientos a nivel nacional e internacional por su compromiso medioambiental. Cuenta con un Anillo Verde de cuatro millones de metros cuadrados que cada año recibe 320.000 visitas y que se ha convertido en uno de los tesoros naturales de la ciudad. En el verano de 2004 se ha puesto en funcionamiento un pionero servicio de alquiler de bicicletas que pretende acercar a ciudadanos y turistas a las diferentes sendas urbanas y parques que lo componen.

Realizaciones e iniciativas para el futuro

Junto al casco medieval, el proyecto cultural más ambicioso y emblemático de la ciudad es el futuro palacio de la música y de las artes escénicas proyectado por el reconocido arquitecto Juan Navarro Baldeweg. En el ámbito social, hemos progresado en la supresión de las barreras arquitectónicas, pero aún queda mucho por hacer. En el plano ambiental, además del Anillo Verde, vamos a acometer la instalación del tranvía, con un recorrido de ocho kilómetros que servirá de enlace con las zonas de expansión, apostando por la sosteniblidad al privilegiar un sistema de trasporte público seguro, eficaz y ecológico, haciéndonos corresponsables con el compromiso de las cuotas de CO2 que asigna a España el tratado de Kioto. Respecto a la transformación de la ciudad, hemos elaborado el Plan Estratégico Vitoria-Gasteiz 2010 que, entre otros muchos proyectos, considera fundamental el soterramiento del ferrocarril y la llegada del Tren de Alta Velocidad. Resume todas las aspiraciones de comunicación, urbanísticas, económicas, sociales y culturales de Vitoria, puesto que cierra la herida que divide la ciudad en dos partes, permite la creación de un boulevard con viviendas, equipamientos y servicios y facilita la conexión con otra urbes en un tiempo record. El aludido Plan Estratégico, documento nacido de un proceso de reflexión interna y participación social sin precedentes, ha posibilitado definir el modelo de ciudad y la planificación que la capital debe desarrollar con la vista puesta en el horizonte de 2010 para competir con otras urbes en la atracción de personas, empresas e instituciones de primer nivel y favorecer el crecimiento económico y social. Esta visión se basa en cuatro ejes estratégicos que constituyen los motores de la ciudad, la convivencia y los servicios a las personas, un tejido productivo diversificado y moderno, la sostenibilidad como elemento de desarrollo y una capital atractiva y referente. El conocimiento y la creatividad son las bases de esa estrategia y los pilares de la transformación de Vitoria-Gasteiz.

Proyecto común y bienestar como bases de la reforma estatutaria

Me defino como vasco liberal, liberal y fuerista, es decir, partidario de una forma propia de gobierno, pero dentro de un sistema solidario bajo la perspectiva de un proyecto común de España. Creo que el debate sobre un posible Estado federal debe establecerse en términos de si va a procurar un mayor bienestar a los ciudadanos que el sistema autonómico o simplemente se pretende la satisfacción de la vanidad de grupos de poder locales y regionales que conlleva reducir España a la mínima expresión. Me gusta estar en el proyecto común que es España, me llena de orgullo saber que España tiene una importante dimensión internacional, con una cultura que se extiende, formando parte de una comunidad iberoamericana que, ahora que arrastra graves problemas y siendo conscientes de nuestra responsabilidad histórica, debemos atender con generosidad aquí y allí.

El Rey como símbolo de permanencia y garantía de progreso

El Rey es el símbolo de la unidad y permanencia del Estado, que es lo esencial, y proporciona esa sensación de cobijo y tranquilidad que aporta la institución a los ciudadanos. Mi recuerdo del 23F, cuando tenía 14 años, fue esa misma impresión de serenidad, de que todo iba bien, cuando Don Juan Carlos apareció en televisión. El Rey es un maestro a la hora de ejercer su función y en el uso del sentido común, dota de valor y fortalece a las instituciones, proyectándolas como un soporte sobre el que la sociedad avanza y ofrece oportunidades a la gente.

Utilidad de la Monarquía

Me siento monárquico, pero no a ciegas, la Corona tiene que acreditar su utilidad y lo cierto es que está demostrando que funciona bien, que da un buen resultado en su papel moderador y en el de la proyección exterior de nuestro país. Además, España se siente muy diversa y necesita símbolos que reflejen la unión, por lo que la monarquía parlamentaria esta muy bien pensada para esa representación de la unidad y tranquilidad. Constituye una institución firme y con mucho ascendiente sobre los españoles, algo que en España no ha sabido representar la república, por lo que el debate sobre la forma del estado me parece superado a efectos prácticos.

Constitución significa concordia

Por principio no estoy en desacuerdo con las reformas constitucionales, lo importante es saber para qué, tener sensibilidad hacia el alcance profundo de la Constitución. No se puede olvidar su historia y significado en cuanto a capital de concordia y reconciliación, temas que son muy delicados. Hay que reparar en que el desarrollo tan extraordinario de España en estos veinticinco últimos años se ha erigido sobre la estabilidad que ha proporcionado la idea de convivencia. Por eso, para garantizar un futuro despejado de sombras, la reforma que se vaya a emprender debe contar con los mismos consensos que dieron lugar a la de 1978, no pueden abordarse reformas constitucionales de unos contra otros porque no prosperarán. Si hay que efectuar cambios, antes conviene hablar mucho de ellos y han de ser en beneficio del conjunto de los españoles, no para dar satisfacción a algunos egos. Y, en cualquier caso, debe mantenerse lo esencial, el valor que representa el proyecto en común basado en la concordia.

La reforma de los estatutos debe incidir en los ayuntamientos

Respecto a la reforma de los estatutos, parece que se quisiera ofrecer la sensación de que la cuestión estuviera todavía en sus orígenes, como si apenas hubiera habido cesión de competencias cuando la verdad es que las trasferencias están casi completadas. Sin embargo, se orilla el asunto sobre el que realmente apenas ha habido avance y que afecta a la calidad de vida de los ciudadanos, que no es otro que el traslado desde las autonomías de capacidad de financiación y poder a los ayuntamientos y a las diputaciones forales en el caso del País Vasco. Aquí, mi opinión es que el plan Ibarreche es contraproducente. No es sólo que no aporta nada, que la gente lo ve como una cosa de los políticos, es que busca la ruptura, generando tensiones e incomunicación política.

Senado como cámara de representación territorial y deliberación

Conozco poco el Senado, aunque sí he sido diputado, lo que, por contraste, me ha dado una imagen menos apasionante de él desde el punto de vista político. No obstante, creo que ha sido muy útil en algunos aspectos como, por citar un caso, la iniciativa para la nueva legislación de modernización municipal, que fue fruto de unos estudios que realizó la cámara. En este sentido, creo que es útil como ámbito de reflexión más pausada, por su lejanía de las polémicas políticas cotidianas, una característica que no debería perder. Por lo demás, me parece de sentido común que la Cámara Alta se redefina como lugar de debate y coordinación entre las autonomías, una función coherente con el desarrollo que hemos tenido en el ámbito territorial.