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ANDRÉS TUELLS JUAN
ANDRÉS TUELLS JUAN Ibiza, Islas Baleares Licenciado en 1961 – Ejerce desde 1962
ANDRÉS TUELLS JUAN Ibiza, Islas Baleares Licenciado en 1961 – Ejerce desde 1962

ANDRÉS TUELLS JUAN Ibiza, Islas Baleares Licenciado en 1961 – Ejerce desde 1962

Obra:

Texto del 30/07/2008 .
Fotografía cedida por Andrés Tulles.

Con ingenio y oratoria, Andrés Tuells expone los recovecos de la profesión y señala preocupado cuáles son las urgencias de la Justicia, entre las que destaca la necesidad de una mayor dotación presupuestaria, la búsqueda de una independencia total del poder judicial y el imperativo de claridad y concisión en la redacción de las leyes. Empezó a ejercer la profesión durante la dictadura de Franco y vivió de primera mano la Transición, como primer presidente de la UCD en Ibiza.

Más de cien años de dedicación a la abogacía

Nuestro bufete fue fundado en 1893 por Andrés Tuells y Pujol, a quien sucedió su hijo Guillermo Tuells Riquer, mi padre. Después de licenciarme en 1961 en la Facultad de Derecho de Barcelona, empecé a trabajar como abogado en 1962. Ahora es mi hija Mar, que además de ser letrada está diplomada en Económicas, quien prolonga la tradición familiar. De hecho, es una colaboradora habitual del bufete. Llevamos más de cien años de dedicación al oficio. En muchos casos, nuestra clientela, de distintas nacionalidades, ha ido también sucediéndose de generación en generación. Aunque nuestra sede está ubicada en Ibiza mantenemos la colaboración con otros despachos de España y el extranjero. Los accidentes de tráfico, los contratos, las separaciones matrimoniales y los divorcios, las herencias, la constitución de sociedades, el Derecho internacional privado o el asesoramiento inmobiliario conforman la amplia gama de servicios que ofrecemos.

 

No existió ningún Estado de Derecho en el tardofranquismo

Durante los últimos diez años del franquismo, hubo una mínima transformación del régimen, sobre todo se registró una cierta evolución de tipo económico, pero afirmar que existió un Estado de Derecho es, en mi opinión, una barbaridad. No lo hubo en ningún caso, al menos según el concepto que la mayoría tenemos sobre el mismo. Sólo hay que recordar las publicaciones de listas interminables con los nombres y apellidos de gente que fue expulsada de las Islas Baleares por orden gubernativa. Y no eran extranjeros, sino españoles que habían cometido el delito de llevar el pelo largo, por ejemplo. No hay que olvidar que los homosexuales eran encarcelados. Podría hablar durante horas de las muchas anécdotas vividas en aquella época como letrado, en la que llegué a ser golpeado por un policía en una comisaría por intentar hacer mi trabajo.

Implicación política en la Transición como primer presidente de la UCD en Ibiza

Desde muy joven me interesó el mundo de la política de manera vocacional; así que viví la Transición no sólo como espectador, sino también como parte implicada. Fui el primer presidente de la UCD en Ibiza. La Transición española fue modélica. Actualmente se estudia en muchas facultades del mundo. Adolfo Suárez fue un gran presidente, una persona con un atractivo enorme, muy persuasiva. Lo llegué a conocer cuando vino a veranear a Ibiza. Mis amigos bromeaban porque cuando llegó tuvo la cortesía de decir que se encontraba en mi territorio y que, por lo tanto, estaba a mis órdenes.

 

Modificar parcialmente la Constitución es posible

Los padres de la Constitución hicieron una labor magnífica, no pudo obtenerse ningún texto mejor. Muchos criticaron el Estado de las Autonomías, pero el paso del tiempo ha demostrado que la proximidad del poder al pueblo es positiva. Sin embargo, considero que actualmente no hay que tener miedo a modificar algunos aspectos, siempre y cuando se actúe con prudencia. En primer lugar, se podría cambiar la sucesión del Rey para que pueda reinar la hija mayor del Príncipe Felipe.

 

España debería ser un Estado verdaderamente laico

Creo que España debería ser un Estado 100% laico. Tendríamos que tomar como ejemplo la experiencia de otros países, como Turquía, que a pesar de ser musulmán en cuanto a creencia religiosa, defiende el laicismo a capa y espada. Francia también lleva muchos años como un Estado laico. En nuestro país se habla de modificar la ley de libertad religiosa. Pienso que debería llevarse a cabo un cambio más profundo y sustancial: un estatuto de laicidad. Por otro lado, opino que la Iglesia católica debería comenzar a autofinanciarse.

 

Poder legislativo unilateral porque la Cámara Alta no cumple sus funciones

Contamos con un poder legislativo unilateral que no es válido porque la cámara del Senado no cumple sus funciones. Tendría que ser una auténtica cámara territorial y no una segunda instancia de revisión de lo que se ha aprobado en el Congreso para después ratificarlo. El Senado debería reformarse.

 

Hacia un poder judicial independiente

En un Estado de Derecho, el poder judicial tendría que ser totalmente independiente. En la actualidad, está sujeto a los vaivenes de las elecciones, así que no cumple con su auténtica función y esta situación crea muchos conflictos.

 

Dotación presupuestaria para que la norma se lleve a la práctica

La ley siempre va con retraso respecto a las exigencias de la vida social. Y cuando se legisla, se hace basándose en la teoría y sin tener en cuenta que será necesaria una dotación presupuestaria para que la norma se lleve a la práctica. Faltan estadistas, ideólogos y especialistas en los fines –y en los medios– de las leyes.

 

Se piensa más en el voto útil que en políticas de futuro

En la mayoría de los casos, los políticos actuales no tienen visión de futuro y, si la tienen, no lo demuestran, porque lo único que les preocupa es ganar las elecciones; en aras de la búsqueda del voto útil no se sacrifican, no actúan pensando en el futuro, sino en el rédito inmediato que pueden obtener. Así no se puede legislar. La política española no cuenta con políticos de altura.

El político ha de ser un buen orador

Me asombra ver a un político leer su discurso. He estado en el Parlamento balear durante cuatro años y no recuerdo haber leído ni una sola vez. Parlamentar es hablar, no leer. Me parece que un político tiene que ser un buen orador y debería estar acostumbrado a aplicar una regla mnemotécnica. Si tiene diez minutos para hablar y tres ideas que exponer con sus respectivos apartados, puede calcular su tiempo y recrear un guión memorizado. Cuando el orador domina un poco el tema, es capaz de ofrecer un buen discurso.

 

Abogar por la sencillez en la redacción de las leyes

Es grave que con frecuencia las leyes sean de difícil comprensión para los mismos abogados o jueces. Hay bibliotecas enteras de interpretaciones sobre normas jurídicas. Las leyes tendrían que ser más sencillas y deberían evitarse al máximo los tecnicismos porque con frecuencia los mismos jueces aplican diversas interpretaciones que incluso llegan a contradecirse. Habría que realizar un esfuerzo de calidad de redacción y de concisión en todos los lenguajes, ya sea en la legislación, en la jurisprudencia o en las sentencias.

 

Aumentar el presupuesto dedicado a Justicia es indispensable

Adolfo Suárez no pudo hacer más de lo que hizo, el PSOE dejó una deuda enorme y el PP tuvo que dedicarse a poder cumplir con las exigencias del euro. Y después, cuando han podido destinar más presupuesto a la Justicia, no lo han hecho. Actualmente, el dinero que se dedica a esta partida presupuestaria es prácticamente una limosna.

 

Concentrar todo el poder en la capital no es positivo

Se ha demostrado que el Estado de las Autonomías ha sido positivo y creo que, desde el punto de vista económico y político, es más amplio y ofrece mayores competencias que el régimen federal alemán o suizo, por ejemplo. Personalmente, considero que un país ha de estar descentralizado; concentrar todo el poder en Madrid no es positivo, como tampoco es bueno concentrar todo el poder en la capital de una comunidad en detrimento del resto de ciudades provinciales. Lo mismo pienso para las Islas Baleares. Desde el gobierno balear se habla de las islas menores para referirse a Ibiza, Formentera o Menorca, y siempre les digo que no somos islas menores. Somos iguales en derechos; sólo somos menores en superficie, pero mayores en necesidades. Todo lo que es llevado al extremo es pernicioso.

 

Autodeterminación, un tema alejado del interés social

La quintaesencia del nacionalismo es la independencia. Políticamente, la autodeterminación se puede ver con buenos ojos: una Cataluña o un País Vasco independientes, por ejemplo, no estarían ligados a los vaivenes del poder central ni a determinadas circunstancias ajenas. Sin embargo, desde el punto de vista económico, considero que sería un error, empobrecería a la propia población de la comunidad que se independizara. Sin embargo, ¿hasta qué punto los catalanes o los vascos reclaman la independencia? Creo que verdaderamente a la gente le preocupan otros temas, como el precio del alquiler, la subida de la hipoteca o el encarecimiento del combustible. Éste es un ejemplo más de que los políticos están distanciados de los ciudadanos. Me parece que deberían pasar menos tiempo en sus despachos y tratar de entrar en contacto con los ciudadanos que son sus votantes, para adecuar su labor a las necesidades reales de la población.

 

El futuro dinástico es impredecible

La monarquía española nos representa muy bien: gracias al Rey se nos abren muchas puertas, la Reina también es una gran profesional y el Príncipe está muy bien preparado. Sin embargo, el futuro dinástico es impredecible. Por mi parte, si todo sigue como hasta ahora, podrían continuar reinando muchos años. De todos modos, si se analiza desde un punto de vista lógico y estricto, pueden entenderse las monarquías, los títulos nobiliarios o la sangre azul como cosas del pasado, desfasadas. Creo que la monarquía está reñida con la existencia de la Unión Europea, que es hacia lo que tendemos.