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CARLOS GUTIÉRREZ-MATURANA-LARIOS ALTUNA.

CARLOS GUTIÉRREZ-MATURANA-LARIOS ALTUNA. SALSA (SOCIEDAD AZUCARERA LARIOS)

Obra:
Texto del 12/03/12 .
Fotografía cedida por Michelo Toro.
 

La formación, el esfuerzo y la búsqueda de la excelencia son los pilares en los que se asienta la trayectoria profesional del máximo responsable de la entidad que agrupa el patrimonio de la histórica familia Larios. Su doble condición de economista y letrado le otorga una perspectiva única, tan certera como esperanzada, sobre la crisis presente, al cifrar la recuperación económica en un cambio plausible de las erróneas inercias sociales, políticas y empresariales.

 Saga de ilustres emprendedores de alcurnia

Soy licenciado en Derecho y Ciencias Económicas, MBA del Instituto de Empresa y LL.M Degree por la Columbia Law Scool. Además, soy presidente del holding Mazacruz, un grupo de empresas presentes en los sectores inmobiliario y agroalimentario de España. La principal filial del grupo es Sociedad Azucarera Larios, que tiene tras de sí una trayectoria empresarial de más de un siglo en la provincia de Málaga. Otra de las sociedades del grupo es Dehesa de los Llanos, en Albacete, propietaria de una sobresaliente explotación agrícola, ganadera y con gran riqueza medioambiental, cuyos orígenes se remontan a mediados del siglo XIX. El legado de la familia Larios influyó de forma particular en mi educación y en mi interés por la formación y el trabajo. Fui consciente desde muy joven de que provenía de una familia de hombres y mujeres emprendedores que entendieron su labor empresarial con un sentido de responsabilidad social.

 Orientar la empresa al bien de la sociedad

En la escultura de Benlliure que la ciudad de Málaga dedicó a Manuel Domingo Larios y Larios, socio director de Sociedad Azucarera Larios en el último tercio del siglo XIX, se lee “Al Marqués de Larios, Málaga, agradecida” por el sentimiento de gratitud con el que la ciudad reconoció a la casa Larios. La filosofía empresarial que aplicó la familia se ha fundamentado en entender que las labores de gobierno dentro de la empresa deben orientarse no solo al máximo beneficio empresarial, sino también a la consecución del bien de la sociedad, algo que aporta sentido a dirigir una empresa familiar como la que presido.

 Diversificar en función de las oportunidades de negocio dentro de la demanda social

En un siglo de historia, las empresas de la familia Larios se han adaptado y diversificado en función de las oportunidades de negocio dentro de la demanda social y las circunstancias de cada época, y así lo han hecho desde sus primeros pasos en la industria textil, en la participación en sociedades aseguradoras marítimas y terrestres, pasando por el cultivo de la caña de azúcar, bodegas y, por supuesto, en actuaciones urbanísticas. Hoy en día tenemos una imagen renovada, pero seguimos con la misma vocación empresarial añadiendo la madurez y la experiencia que proporciona una larga presencia en la economía española.

 Dos sectores básicos: el inmobiliario y el agroalimentario

En la actualidad nos posicionamos de manera principal en dos sectores: el inmobiliario y el agroalimentario. Dirigimos diferentes áreas de negocio, como la promoción de viviendas, la gestión de suelo, locales comerciales y oficinas, el arrendamiento de viviendas, la producción de queso y vino y el cultivo de diferentes productos agrícolas. Para la empresa es esencial estar bien gestionada, integrar a los mejores profesionales, motivar a los equipos y fijar objetivos claros.

 Internacionalizarse, innovar y apostar por las nuevas tecnologías

En el sector agroalimentario aprovechamos las oportunidades que ofrecen la internacionalización, la innovación y la aplicación de las nuevas tecnologías, algo que nos ayuda a alcanzar niveles esenciales de eficiencia para ser más competitivos, crecer y proyectarnos fuera de nuestras fronteras. Esto lo llevamos a cabo en la producción de nuestras fincas de aguacates de Málaga, donde hemos optimizado el rendimiento por encima de la media del sector, y en Dehesa de Los Llanos, donde la modernización en sus métodos de explotación nos ha situado entre las empresas agrícolas y ganaderas más innovadoras de España.

 De compañía azucarera a promotora inmobiliaria

Sociedad Azucarera Larios dejó de ser una compañía azucarera para transformarse en una promotora inmobiliaria que convirtió grandes cantidades de terreno dedicado al cultivo de la caña de azúcar en suelos destinados a proyectos residenciales y viviendas en la provincia de Málaga. A través de Sociedad Azucarera Larios Patrimonio, hemos mantenido y reforzado los activos inmobiliarios en alquiler, donde la calidad se ha traducido en una mayor rentabilidad. Con la construcción y la gestión de centros y locales comerciales, y la rehabilitación y adquisición de inmuebles en zonas de ubicación estratégica para primera vivienda u oficinas emblemáticas, hemos dotado a la cuenta de resultados del grupo de unos ingresos recurrentes que garantizan la solvencia y la solidez actual de Mazacruz.

 Sobre la burbuja inmobiliaria

La crisis económica que sufre España está muy afectada por la crisis del sector inmobiliario, donde se cometieron grandes excesos por parte de promotores y administraciones locales y autonómicas, que desembocaron en la llamada burbuja inmobiliaria. La falta de barreras de entrada en el sector, el crédito ilimitado, la compraventa especulativa, la falta de ética de algunas administraciones y la construcción excesiva y mal planificada, provocó que el mercado se derrumbara de forma brusca. Sin embargo, creo que este sector ha sido demonizado en exceso.

 Recuperar la construcción es clave para volver a generar crecimiento económico

Durante el mandato del anterior Gobierno se tomaron medidas perjudiciales para el sector inmobiliario, que contribuyeron a destruir empresas y a frenar la generación de riqueza. Bajo la idea de que este sector tenía un peso excesivo en el PIB, no se tomaron medidas para fomentar el crecimiento de otros sectores, a fin de que, poco a poco, su peso fuera menor, sino que se le atacó causando su precipitado desplome. Recuperar la construcción es clave para volver a generar crecimiento económico y puestos de trabajo en España.

 Liquidación del stock de vivienda existente

En España se ha producido el bloqueo del sistema financiero vinculado a la problemática del sector inmobiliario, de modo que el suelo adquirido y financiado hoy carece del valor objetivo que antes tuvo. La medida del Gobierno de exigir a la banca que dote las pérdidas de sus activos inmobiliarios es acertada, ya que supondrá una mayor rapidez en el ajuste de los precios con el objetivo de liquidar el stock de vivienda existente.

 Controlar la especulación y reforzar la transparencia

Asimismo, el Gobierno debería apoyar otras medidas fiscales, urbanísticas y de imagen, tanto nacionales como internacionales, que también incentiven la compra de vivienda. Así podrá recuperarse la construcción ordenada y sosteniblemente. La Administración tendría que jugar un papel fundamental para no volver a la situación de burbuja, no en un sentido intervencionista, pero sí desde una posición de árbitro, controlando la especulación y reforzando la transparencia.

 Las empresas deben aprovechar la crisis para redimensionarse y salir reforzadas

Siendo conscientes de que toda crisis es dolorosa, lo primero que es menester hacer es reconocer cuál es la situación real. Si no se reconoce la profundidad del problema y no se diagnostica de un modo correcto cuanto antes, difícilmente podrán ponerse los medios adecuados para remediarlo. En toda crisis existen peligros, pero a la vez posibilidades de transformación, oportunidades de cambio, de desechar prácticas provenientes de anteriores economías de éxito. Las empresas deben aprovechar esas circunstancias para ajustarse, redimensionarse o posicionarse de manera distinta para salir reforzadas y mirar con confianza al futuro.

 Somos un país con grandes empresarios que han sabido llegar lejos

España es un país con grandes empresarios que han demostrado saber llegar lejos, tanto en el ámbito nacional como internacional. Si ahora desde Europa nos han llamando la atención, es porque han tenido que financiar nuestros dispendios estatales, autonómicos y municipales. Debemos, en consecuencia, poner los medios necesarios para que semejante situación no vuelva a repetirse.

 El presidente Rajoy es consciente de su alta responsabilidad

El presidente Rajoy, como persona sensata y razonable, es consciente de la responsabilidad que tiene para sacar el país adelante. Al fin y al cabo, todo Estado tiene una coyuntura similar a la de una familia o una empresa, dos estructuras que se mantienen si no gastan por encima de sus ingresos. Por esta razón, es necesario que nuestro país reduzca aquellos gastos que no sean productivos y trate de aumentar sus ganancias acrecentando la actividad económica o, incluso, subiendo los impuestos.

 La flexibilidad laboral genera empleo

No comprendo el revuelo levantado con la recién aprobada reforma laboral. Aquellos países que disponen de mayor flexibilidad laboral tienen niveles de desempleo prácticamente inexistentes, aun en época de crisis. Las empresas deben tener la libertad de contratar cuando crezcan y de no hacerlo cuando decrezcan.

 Germinación de una economía productiva

Nuestra sociedad ha perdido la cultura del esfuerzo. De hecho, la educación que reciben nuestros niños y jóvenes no incentiva sus valores de superación. Además, la multiplicidad de competencias en nuestras administraciones ha fomentado el funcionariado, donde la juventud ha visto un objetivo seguro. Todo ello ha ocasionado que una gran franja de ciudadanos estén ejerciendo en el ámbito público sin contribuir en la germinación de una economía productiva.