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Sr. Esteban Pérez López
ESTEBAN PÉREZ LÓPEZ.
Fotografía cedida por Estaban Pérez.

ESTEBAN PÉREZ LÓPEZ. CODITRANS INVERSIONES

Obra:

Texto del 16-03-2011

Ingeniero superior industrial y licenciado en Administración de Empresas por la Universidad Politécnica de Madrid, Esteban Pérez López es también Presidente de Coditrans Inversiones, que agrupa empresas de varios sectores, así como tesorero de los parques empresariales de Murcia. Si alguna palabra define su actividad es innovación. En su opinión, la raíz de nuestra baja productividad de España es la deficiencia educacional y cultural.

Transporte, energías renovables y sector inmobiliario

Corditrans Inversiones centra su actividad en el transporte, aunque la necesidad de innovar nos ha acercado también a las energías renovables y al sector inmobiliario. En lo que respecta al transporte, explotamos la corresponsalía o franquicia de DHL en las provincias de Murcia y Almería. DHL, que opera en 220 países y cuenta con 300.000 empleados, es una compañía líder mundial, con una gama de productos amplísima que va desde la paquetería urgente, que en 24 o 48 horas sitúa una mercadería en cualquier punto del mundo, hasta el tráfico de contenedores, tráileres, o la logística más delicada. Asimismo, ofrecemos una trazabilidad y un seguimiento de la mercancía que nadie más puede ofrecer y, gracias a las nuevas tecnologías, tenemos todas las naves mecanizadas. Todo ello tiene un coste, pero no somos caros.

Varias empresas en varios sectores

Actualmente, Corditrans cuenta con varias empresas. Aparte de la franquicia de transporte en Murcia y Almería ya mencionada, tenemos una empresa dedicada a la promoción e intermediación inmobiliarias. Obviamente no está pasando por sus mejores momentos, pero sigue funcionando. Otra empresa, de reciente creación, trabaja en el campo de la promoción de la eficiencia energética.

Nefasta política energética

Efectia Ahorro, nuestra empresa de eficiencia energética, nació como respuesta a la nefasta política energética que tiene España. Estamos todavía consumiendo combustibles fósiles con las centrales térmicas, las infraestructuras hidroeléctricas han tocado techo, y en materia nuclear se echa en falta un gran pacto de Estado entre los dos grandes partidos. En resumen: está por resolver nuestro problema energético, y ello hipoteca nuestro crecimiento. Ni somos capaces de producir y distribuir energía ni tenemos cultura de ahorro de energía como si pueden tener en Francia o Alemania. Sólo una racionalización del consumo puede alejarnos del colapso energético o del encarecimiento galopante de la energía, y es ahí donde vimos un filón de negocio.

Auditorías energéticas para ahorrar

No trabajamos con particulares, somos consultores de empresas. Contamos con dos ingenieros que auditan las empresas desde el punto de vista energético. Estudiamos todo el proceso productivo, calculamos todos los rendimientos y todo el consumo de la maquinaria eléctrica y técnica, y finalmente emitimos un informe de auditoría que explica dónde se está fallando y dónde se podría ahorrar. A veces, son simples cuestiones de hábitos, pero también hay medidas de ahorro energético que conllevan una inversión, como el cambio de maquinaria o los aparatos de cogeneración. En estos casos, y en el contexto de crisis presente, las empresas se arredran. Entonces, a través de conciertos con bancos, les facilitamos la posibilidad de financiarse. También contamos con inversores. Ofrecemos soluciones a nivel técnico y consultivo, a nivel de financiación o a nivel de inversión. Más fácil, no lo podemos poner. Hay que tener en cuenta que, en el 80% de los casos, los clientes de nuestras auditorías energéticas recuperan la inversión en un plazo de 3 a 5 años.

Una contribución al medio ambiente

El ahorro energético no sólo tiene consecuencias positivas desde el punto de vista económico; también reduce el impacto en el medio ambiente. Tanto mi equipo como yo estamos especialmente sensibilizados en ese aspecto, y nos produce una enorme satisfacción ver que se aplican nuestras medidas. En ese sentido, nuestra actividad no tiene nada que ver con auditar costos de personal, que sabes que acabas despidiendo y perjudicando a personas. Una auditoría de eficiencia energética, por el contrario, provoca beneficios a todo el mundo, nadie sale malparado.

Hacer de la necesidad, virtud

Que Murcia sea hoy un referente de ahorro energético y de ahorro en el consumo de agua no debería extrañar, puesto que hemos hecho de la necesidad, virtud. Llevamos en la sangre la falta de agua. Murcia históricamente siempre ha estado dejada de la mano de Dios. Apenas hemos tenido agua hasta el trasvase Tajo-Segura, y ahora lo quieren echar atrás. Por fortuna, el carácter del murciano es emprendedor y, cuando cae, se levanta; una y otra vez, si es necesario. Yo admiro mucho Israel, un país que ha convertido un desierto en un vergel. Allí sí que hay una auténtica cultura y una conciencia del agua. Quizá por ello, murcianos e israelitas tenemos una relación muy estrecha y compartimos un espíritu ahorrador de los recursos energéticos. 

Premio a la innovación tecnológica

Recientemente hemos recibido un premio a la innovación tecnológica. No es casual. Hoy en día, para sobrevivir en el mercado, no hay otra que innovar y estar a la última, sobre todo en el sector del transporte, que al ser un ámbito muy maduro te obliga a innovar tecnológicamente y a mover grandes volúmenes con márgenes pequeños.

No hay que confundir la logística con el transporte

La logística engloba desde el transporte hasta la ordenación de la cadena de producción. La logística en una empresa bien gestionada debería estar por encima de los departamentos de compra o producción. España desde el punto de vista logístico es un país complicado. Y el transporte no es menos complicado, porque el sector está muy atomizado. Es cierto que gobiernos de uno u otro signo han trabajado para superar esa atomización, pero no se ha conseguido la concentración de empresas que sí que han conseguido los países punteros europeos.

Capacidad de improvisación que puede llegar a ser genial

Los transportistas españoles tenemos algunas ventajas respectos al resto de transportistas europeos. Estamos más acostumbrados a las adversidades. El transporte europeo funciona como una cadena de producción; el transporte español improvisa mucho más. De hecho, ello es extensivo a otros sectores industriales y productivos de nuestro país. Improvisar no siempre es negativo o poco profesional. La capacidad de improvisación tiene un punto creativo que puede llegar a ser, incluso, genial.

Injustas críticas al Gobierno por el precio del gasoil

El Gobierno español nunca ha ayudado al sector del transporte. Y Bruselas también va por los mismos derroteros, porque apuesta por el transporte por ferrocarril en detrimento del de carretera. Aun así, honestamente, no creo que el Gobierno español actúe de mala fe con la subida del gasoil. Las críticas que se le hacen no son de recibo, porque el problema del petróleo es internacional. Tengo entendido, por ejemplo, que tenemos uno de los precios más baratos de la Unión Europea en cuanto a combustible.

En la burbuja inmobiliaria que desencadenó la crisis participamos todos

Todos fuimos culpables de la burbuja económica. Todos la provocamos y participamos de ella, desde los bancos a los promotores, pasando por los compradores. La culpa es de la falta de cultura media que hay en este país, y en el mundo en general. Durante unos años nos dejamos arrastrar por un consumismo desenfrenado que nos hizo perder de vista el valor auténtico de las cosas, y en concreto de las casas. Creo que hemos aprendido la lección, y que la quiebra del sector al menos ha servido para limpiar el mercado de los arribistas que lo copaban. Ser promotor inmobiliario se había convertido en un deporte nacional. 

El transporte es un barómetro de la actividad económica

El transporte, al mover las mercancías que el mercado produce y consume, es un barómetro infalible sobre la actividad económica. Si el mercado no produce y no consume, nosotros no transportamos. Los transportistas somos, por ello, los primeros que percibimos las crisis.

Apolítico en pro de una revolución civil

Me defino apolítico. Ello no me impide afirmar que el anterior Gobierno no supo manejar la situación. El 70% de los problemas que tiene España son imputables al ejecutivo de Zapatero. Sin embargo, no quiero con ello exculpar al Gobierno anterior, porque gobernó con el mar en calma, y pudiendo hacerlo, no realizó las reformas estructurales que el país necesitaba. Nuestros problemas no se solucionarán con la alternancia política; necesitamos una revolución civil –pacífica, por supuesto, pero firme– para replantearnos la burocracia y la multiplicidad administrativa y legislativa. No es sólo una cuestión de superposición de gastos, sino de eficiencia.

Cajas de ahorro y mentalidad española

La mentalidad y la cultura españolas hacen que lo público no funcione igual que lo privado. Sin estructuras piramidales, sin burocracias, sin multiplicidad de mandos intermedios, no funcionamos. Por ello, no concibo que las cajas de ahorro sean prácticamente públicas y estén en manos de las comunidades autónomas y por ende los políticos.

 Urge aumentar el nivel cultural del pueblo

Tanto la clase política como el pueblo adolecen de una falta de cultura descorazonadora. No quiero imputarla a la LOGSE, aunque motivos para hacerlo no faltarían. Uno empieza a pensar que mantener a la población en niveles bajos de culturización se ha convertido para la clase política en una necesidad para gobernar a su antojo. Es una gran irresponsabilidad porque la falta de formación está en la base, por ejemplo, de la baja productividad, uno de nuestros dramas particulares.