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FERNANDO GIL CARBÓ.

FERNANDO GIL CARBÓ. FAURECIA

Obra:
Texto del 13/02/12 .
Fotografía cedida por Faurecia.
 

Firmes convicciones éticas, honestidad y humanismo impregnan el discurso de un jurista responsable de la gestión de los Recursos Humanos, clave para el éxito o el fracaso de toda entidad, bien sea esta una modesta pyme o una relevante multinacional del área del automóvil como la que gerencia en España. Ante un contexto en el que Europa está perdiendo su papel hegemónico, propone recuperar el valor del esfuerzo, base de una economía real y productiva.

 Líderes mundiales en el sector auxiliar de la automoción

Faurecia es una multinacional francesa que cotiza en la bolsa de París y está presente en todo el mundo. Nos dedicamos principalmente a cuatro grandes áreas del sector auxiliar del automóvil: sistemas de escape, sistemas de interior (paneles de puertas, consolas centrales y salpicaderos), parachoques delanteros y traseros y, por último, los asientos. Somos líderes mundiales en estas cuatro actividades y, de hecho, la entidad es muy conocida dentro de nuestro sector. Nuestros clientes son los fabricantes finales del automóvil. Llevamos funcionando como empresa algo más de 10 años y en España contamos con 25 centros de fabricación y aproximadamente cinco mil empleados.

 Una compañía matricial dirigida desde París

Soy el responsable de Recursos Humanos tanto de España como de la parte del Sistema de Interior del sur de Europa, que en realidad engloba Francia, España, Portugal, Reino Unido, Rumania, Turquía y Rusia. Unas 17 mil personas trabajan bajo mi responsabilidad. La empresa es de carácter matricial. No hay un director general en España porque su figura es innecesaria: la gestión de la operación del negocio se realiza desde París.

 Las empresas de mayor éxito son las que mejor gestionan a sus empleados

A partir de la década de los 80 el paradigma de los Recursos Humanos empezó a cambiar dentro de las organizaciones. Dejó de hacer una función exclusiva de soporte y se empezó a valorar a la persona dentro de la organización. Hay que decir que las empresas de mayor éxito son las que mejor gestionan a sus empleados. El hecho diferencial entre las organizaciones es el activo humano, es decir, cómo se atiende ese activo. Nuestra área de RRHH tiene sus especialistas y representa una amalgama de conocimientos que va más allá de la administración tradicional del personal. En Faurecia, quienes trabajan en relaciones laborales son en su mayoría abogados, pero también hay economistas, ingenieros, etcétera.

 Buscamos la optimización de todo el flujo de producción

Nosotros trabajamos con los sistemas Just in time y Lean manufacturing, que son los empleados en producción por Toyota. Nuestro objetivo es producir justo a tiempo, sin stocks intermedios, buscando la optimización de todo el flujo de producción. Ahí entra en juego de nuevo el Departamento de Recursos Humanos y lo que nosotros llamamos “la implicación del personal.”

 Nuestros clientes son todos los fabricantes de automóviles del mundo

Las cuatro grandes áreas que desarrollamos tienen sus fábricas en Galicia, por su cercanía con Citroën, en Navarra, por Volskwagen, en Barcelona, por Seat, y en Valencia, por Ford. Contamos también con una en Valladolid y otra en Madrid. Trabajamos para todas la marcas, incluso Mercedes. Nuestros clientes son todos los fabricantes de automóviles del mundo.

 Más mano de obra y menos robótica de lo que se cree

Desde el momento en que el cliente nos hace partícipe de su concepto, trabajamos juntos para desarrollarlo y producirlo, intentado siempre plasmar su idea. En todos nuestros procesos industriales hay más mano de obra y menos robótica de lo que se cree. Nuestros proveedores se encuentran repartidos por todo el mundo. Ahora todo está enfocado a reducir el peso final del vehículo. Si desarrollamos algo ligero tenemos más posibilidades de llevar a cabo su producción. En Occidente todo el control de emisiones está aparejado con la potencia de los motores. A menor peso, menor emisión de CO2. El automóvil eléctrico es algo que todavía tardará unos años en llegar.

 Cada vehículo tiene su propio desarrollo

Los equipos de desarrollo están focalizados en los distintos proyectos. No se desarrolla un asiento y luego se industrializa para todas las marcas. Cada vehículo tiene su propio desarrollo. El salpicadero del Volskwagen Polo, por ejemplo, lo lleva a cabo un equipo concreto, y dicho salpicadero, como tal, es único. Cada proyecto tiene su propia vida.

 Desarrollo y gestión de programas mundiales

Asociamos a los fabricantes a partir de la fase de innovación de algunos proyectos. En estrecho vínculo con ellos, nuestros ingenieros determinan las funcionalidades, el diseño y el coste de cada producto. La mundialización, como factor clave del desarrollo de los fabricantes, conduce a las empresas auxiliares a reforzar sus medios de I+D y a administrar a sus clientes programas en todas las regiones del mundo.

 La fisonomía de un vehículo es lo que distingue a una marca

En el desarrollo del interior de los vehículos somos líderes, se nos reconoce por tener un buen diseño y por cumplir con los compromisos de entrega, calidad, etcétera. Hay quien compra el vehículo por el motor y quien lo compra por lo que siente cuando está frente a los tableros de control. La fisonomía de un automóvil es signo de su oferta de valor al cliente y es lo que distingue a una marca.

 Comprar un vehículo va a seguir siendo un placer

Hay automóviles para todos los gustos, no existe una tendencia única. Hasta hace 10 años, los premium, o de alta gama, solían ser vehículos grandes con mucha motorización. Hoy ya no es así. Ahora uno pequeño puede reunir las características de un premium. Y mucha gente prefiere algo funcional y económico. En el futuro habrá más variedades de modelo para que el cliente decida conforme a sus gustos y prioridades. Pero comprar un vehículo va a seguir siendo un placer, pues es un ámbito que siempre evoluciona con la sociedad. En la actualidad, por ejemplo, hay más electrónica e información que hace 30 años.

 Las ayudas gubernamentales favorecieron al sector

En el 2008 irrumpió la crisis y la producción de automóviles se redujo de una manera drástica; ello nos obligó a adaptarnos con expedientes de suspensión temporal de empleo para no vernos abocados a una situación irreversible. Con la puesta en marcha en su día de las ayudas gubernamentales a la compra de vehículos, empezamos a producir de modo normal y los vehículos fabricados en España se vendieron bien en Europa.

 Vivimos una situación de incertidumbre

La situación actual es de incertidumbre. En Europa existe un exceso de capacidad detenida, cuando en China y Estados Unidos el mercado está creciendo. El futuro se afrontará a base de adaptarse continuamente. Si no podemos contar con tantos días de producción al año como quisiéramos, reduciremos nuestras jornadas de trabajo para mantener nuestra capacidad de servir al cliente sin caer en situaciones peores.

 Reactivar el consumo

La única manera de que una industria tradicional como es la del automóvil se mantenga es conseguir que se vendan vehículos. Si el consumidor no puede comprar, se acabará la industria. El sector, en continuo intercambio de tecnología y con mucha inversión ya realizada, se está viendo ralentizado. Además existe la amenaza de los países del este, que están produciendo mucho y vendiendo a bajo precio.

 Nuevos mecanismos que eviten la destrucción de empleo

La reforma laboral era necesaria. España es el país que más empleo ha destruido. No es verdad que nuestras estructuras laborales sean franquistas, pero sí es cierto que nuestro acervo jurídico está anticuado. Nuestro Estatuto de los Trabajadores ha funcionado de una única manera durante demasiado tiempo. Precisamos de nuevos mecanismos que flexibilicen las leyes laborales para no acabar en la destrucción de empleo. Todo lo que signifique posibilitar que empresa y trabajadores se pongan de acuerdo será bienvenido.

 El crédito es la materia prima de toda empresa

La pequeña y la mediana empresa sostienen la mayor parte del empleo del país. Mientras la banca no sea capaz de inyectar crédito en el mercado, no podremos generar puestos de trabajo. El crédito es la materia prima de toda empresa, por eso debe volver a fluir cuanto antes.

 Europa ha perdido su hegemonía en el mundo

La situación requiere afrontar la crisis con decisión e innovación. Tal vez la tasa Tobin, de ponerse en marcha, logre activar la economía, pero creo que el esfuerzo que hay que hacer es cosa de todos. No existen varitas mágicas y debemos plantearnos la situación de forma distinta. Europa es un área geográfica que ha sido dominante en el mundo, pero que hoy ya no lo es: los países emergentes lo demuestran a diario.

El BCE es el guardián del rigor que deben observar todos los países de la Unión Europea

Europa, como proyecto de zona económica, es una realidad que se tiene que consolidar. El BCE es el guardián del rigor que deben observar todos los países de la Unión, pero creo que no puede hacer mucho más de lo que hace. Además de una integración económica, falta una integración política europea total. La solución a nuestra crisis no vendrá de Europa sino de la actuación rigurosa de cada uno de los Estados miembros, los cuales tienen control sobre su competitividad interna pero no sobre su moneda.

Por la necesidad de volver a la economía real

Debemos volver a ser realmente competitivos. Recuperar el concepto de una economía real que produzca bienes y servicios con los que crear riqueza sostenible y, sobre todo, empleo. Como país, debemos ser capaces de generar un tipo de industria que se pueda exportar a todas partes. Es un objetivo difícil, pero podemos conseguirlo.