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FERNANDO HERNÁNDEZ LÁZARO Y MATTEO BISACCIA .

FERNANDO HERNÁNDEZ LÁZARO Y MATTEO BISACCIA . PYRSA (PIEZAS Y RODAJES)

Obra:
Texto del 17/11/11 .
Fotografía cedida .
 

Con vocación y la mirada puesta en el largo plazo, ambos ejecutivos han sabido proyectar hacia el futuro  una fundición de componentes de acero para maquinaria. Su actuación empresarial intachable, sumada a una lucidez y un tesón poco comunes les permiten incidir en el gran problema que aqueja España: la pérdida de confianza de los mercados y los ciudadanos. Para recuperarla, sería menester fomentar el empleo mediante una indispensable reforma laboral.

250 trabajadores para una producción que se exporta en un 95%

Ocupamos los cargos de director de planta y de presidente del consejo de administración de la empresa Pyrsa (Piezas y Rodajes, S.A.), una compañía de origen español que, desde el año 2005, pertenece al grupo internacional Titan Europe, entidad que aglutina alrededor de 2.200 trabajadores y dispone de plantas de producción en 16 países. Pyrsa, ubicada a medio camino entre Valencia y Zaragoza, concretamente en  Monreal del Campo (Comarca del Jiloca), es una fundición que elabora componentes de acero para maquinaria agrícola, de obras públicas, de transporte y minería. Con una plantilla de 250 trabajadores, la empresa dispone de unas instalaciones que comprenden más de 20.000 m2, ubicados en un área cubierta, y exporta el 95% de su producción fuera de España.

Comienzos difíciles

Los comienzos de Pyrsa se remontan a 1988, cuando dos empresarios aragoneses, viendo la posibilidad de acceder a un mercado nacional e internacional, crearon una fundición con ayuda pública en un momento en que el sector recibía apoyos importantes por parte de la Administración. Pero, a causa de una serie de errores en el planteamiento del negocio, al cabo de un año de estar en funcionamiento, la sociedad comenzó a padecer dificultades y, para salir adelante, pasó a convertirse en un consorcio de proveedores hasta que, en 1995, el principal cliente de Pyrsa, un grupo italiano, adquirió la compañía.

Cambio tecnológico a partir del año 2000

La nueva propiedad de Pyrsa reorganizó la empresa y llevó a cabo una importante ampliación de sus instalaciones. En el año 2000, cambiamos de tecnología y empezamos a trabajar con un modelo químico. También incrementamos nuestra producción completándola con una oferta basada en tres líneas de productos para máquinas excavadoras: dientes, ruedas motrices y ruedas guía.

Integrados en el grupo Titan Europe

Entre 2003 y 2004 comenzamos a sufrir la competencia de los países low cost. Vimos como un gran volumen de producción se estaba fabricando en China y nos dimos cuenta de que, a consecuencia de ello, nuestra posición en el mercado se tambaleaba. La empresa atravesó por graves dificultades económicas, hasta que, finalmente, fue absorbida por Titan Europe, un grupo de empresas internacional que fabrica elementos complementarios de nuestros productos, para las industrias agrícola, minera y de la construcción.

Nuevos mercados y diversificación de la producción

Formando ya parte de Titan Europe, advertimos que para Pyrsa era difícil subsistir únicamente con el volumen de trabajo que el grupo nos facilitaba. Por este motivo vimos en la diversificación de negocio una solución para la empresa y empezamos a buscar nuevos mercados y alternativas de producción. Fue de este modo como surgió nuestra implicación en el sector del ferrocarril de alta velocidad.

Un gran esfuerzo técnico y humano de inmersión en el sector ferroviario

El ferrocarril era un ámbito totalmente nuevo para nosotros, pero pensamos que encajábamos en él porque los discos de freno de los trenes de alta velocidad se fabrican con acero moldeado. Sabíamos que debíamos desarrollarnos y apostar por nuevos medios de control y nueva tecnología, pero también éramos conscientes de que disponíamos de las instalaciones básicas para realizarlo. Aunque con dificultades iniciales y con mucho esfuerzo económico y personal, poco a poco fuimos haciéndonos un lugar y un nombre en el sector.

Nos propusimos adentrarnos en el sector de la alta minería

Ya en el año 2008, al comprobar que nuestra producción en el ámbito ferroviario se asentaba y representaba un volumen importante de negocio, nos propusimos adentrarnos en el sector de la alta minería, puesto que se trata de un segmento industrial que requiere grandes cantidades de acero fundido para la elaboración de las piezas que conforman su maquinaria. En este campo vimos la posibilidad de aportar diseño, calidad de producto y servicio y al final conseguimos convertirnos en suministradores de firmas como Komatsu, Liebherr, Hitachi, CNH o John Deere.

Afrontar la crisis invirtiendo en mejoras

Con la crisis económica llegó la paralización de gran parte de la actividad comercial mundial y nuestro volumen de ventas se redujo de tal forma que, a principios de 2009, no tuvimos otra opción que plantear un ERE temporal que se prolongó poco más de un año. Esta difícil coyuntura nos sirvió para prepararnos en el mercado de la minería y para seguir desarrollando nuestro trabajo en el sector del ferrocarril, que parecía sobrevivir a la crisis. También, a pesar del mal momento, invertimos en instalaciones de control y en formación de personal con la intención de hacer frente al futuro.

En la empresa está todo previsto menos la derrota

A principios del 2010 la empresa pudo remontarse y aquel fue un año enormemente satisfactorio. La búsqueda de nuevos productos y nuestra incursión en los trenes de alta velocidad salvaron nuestra compañía. Nunca nos rendimos y optimizamos nuestro tiempo hallando salidas para renovarnos y seguir en el mercado. Consideramos que el hecho de sobreponernos a los momentos críticos por los que atravesamos fue crucial para nosotros.

Grandes perspectivas de futuro dentro del área de la minería

Hoy nuestros productos estrella con proyección de futuro son todos aquellos que están relacionados con la minería, un sector que nos ofrece grandes posibilidades. Nuestra dedicación a este ámbito es todavía incipiente y somos conscientes de que debemos esforzarnos y poner todo nuestro saber para crecer y seguir desarrollándonos en este sector.

Cuidamos la formación de nuestros empleados

La estrategia de Pyrsa ha sido siempre formar a las personas. Contratamos personal joven cualificado y lo formarnos en nuestras instalaciones y fuera de ellas. De forma habitual recurrimos a institutos tecnológicos situados en el País Vasco, núcleo de la tecnología de fundición de calidad por antonomasia en España e incluso en el mundo.

Colaboración y apoyo de la Diputación General de Aragón y CDTI

Tenemos en gran estima a la Diputación General de Aragón porque siempre hemos contado con su confianza y colaboración. Cuando hemos necesitado su apoyo, la entidad nunca ha dudado en intentar ayudarnos. La ayuda más importante recibida desde el gobierno regional, con la colaboración del Gobierno nacional y de la Unión Europea, se obtuvo en los inicios de la actividad, gracias al Plan de Reconversión Minera. Queremos resaltar la colaboración del Centro de Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI) en los últimos proyectos de investigación y desarrollo que hemos llevado acabo, así como la colaboración del Instituto Aragonés de Fomento (IAF).

Aportar confianza a los ciudadanos

Todo parece indicar que el presidente del Gobierno que saldrá elegido de las inminentes elecciones generales será Mariano Rajoy. Dada la situación de nuestro país, la tarea que le aguarda no es fácil. La actuación más urgente que deberá realizar el nuevo Ejecutivo es aportar confianza a los ciudadanos. Hay que crear optimismo y acabar con el gran desencanto social que arrastramos desde hace un tiempo. Si no somos positivos, de difícil manera saldremos de la crisis.

Para generar empleo, hace falta una reforma laboral

Es necesario llevar a cabo una reforma laboral para conseguir una flexibilidad que en estos momentos es prácticamente obligatoria. Contemplando la legislación en vigor, el empresario teme a la contratación por las consecuencias que esta le pueda reportar y se mantiene prudente, algo que acaba desfavoreciendo al conjunto de la sociedad porque, al mismo tiempo, no se genera empleo.

Incapacidad del Gobierno en la toma de medidas anticrisis

Uno de los mayores errores del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero fue la negación de la existencia de la crisis en sus inicios. Una vez aceptada la realidad, a pesar de haber intentado actuaciones positivas para mejorar la situación del país, no consiguió tomar las medidas adecuadas. Y, ante aquella evidencia, durante los últimos tiempos se ha dejado guiar por una gran potencia como es Alemania, cuyo Gobierno acertó en solicitar un cambio de la Constitución española para garantizar el principio de estabilidad presupuestaria de nuestras administraciones públicas.

Nos transmitieron la idea errónea de una recesión menor

También le costó reconocer al Gobierno socialista la trascendencia de la crisis, y les transmitió a los ciudadanos un mensaje que daba a entender que estábamos experimentando una crisis pasajera y menor, de la que saldríamos con celeridad. Ahora, con la perspectiva del tiempo, todo indica que el Gobierno no advirtió que Estados Unidos sufría una crisis profunda desde hacía dos años que nos estaba alcanzando a nosotros.

Retraso en nuestra recuperación

Hoy ya sabemos que la crisis que empezamos a apreciar en el año 2008 constituye un problema mundial que nos habría afectado aun si nuestro Gobierno hubiera reaccionado con más prontitud y más acierto. A pesar de ello, es indiscutible que perdimos tiempo y capacidad de actuación durante los dos años en que no se hizo frente al conflicto, y aquello supuso un retraso evidente en nuestra recuperación.