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FERNANDO VALDÉS BUENO.

FERNANDO VALDÉS BUENO. CAMPOFRÍO ESPAÑA

Obra:
Texto del 26/07/2011 .
Fotografía cedida por Adam Lubroth.
 

Químico de formación y experimentado gestor empresarial, dirige uno de los grupos alimentarios más representativos del país, tanto por el volumen de facturación como por su vinculación con el universo sentimental de los consumidores españoles, cuyo éxito radica en el dinamismo, la innovación y la mejora continua. Recuperar los valores clásicos mediante una sólida educación le parece el primer paso para lograr que nuestra productividad no solo dependa del turismo.

Orígenes y expansión de la entidad

La empresa fue fundada durante la posguerra, aprovechando la tesitura de un período en el que existía más demanda que oferta, por el empresario vasco-burgalés José Luis Ballvé, quien compró un matadero en la zona de Burgos y se especializó en la elaboración de jamón cocido. El negocio se asentó rápidamente, y se ha ido expandiendo a lo largo de los años, en parte gracias a su política de alianzas con otras compañías alimentarias nacionales e internacionales. En el año 2000 adquirió Navidul, que ya por entonces contaba con la marca Revilla, y Oscar Mayer, lo que consolidó definitivamente su liderazgo en el mercado español. En la actualidad, el grupo está formado por Campofrío España, Groupe Aoste (Francia), Nobre (Portugal), Stegeman (Holanda), Imperial Meat Products (Bélgica y Luxemburgo), CFG Deutschland (Alemania), Fiorucci (Italia y Estados Unidos) y Caroli Foods Group (joint venture en Rumanía). Su plantilla total supera las 8.500 personas, 3.000 de las cuales trabajan en España.

Referente español en el sector alimentario

Somos una firma referente para los españoles en el mercado de los productos cárnicos, y los nuestros han adquirido un elevado valor emocional añadido. Este vínculo afectivo se ha conseguido a través de la productividad, la innovación, la atención a las necesidades de todos los sectores sociales y vitales, de la asociación de la marca con determinados valores a través de la publicidad y de un riguroso control de calidad.

Productividad, creatividad e innovación

La productividad es una de las claves de la supervivencia de las compañías, que han de desarrollar su trabajo en un clima que propicie la superación y la competitividad. La creatividad, la innovación, el afán de crecimiento y el espíritu universalista han posibilitado la fabricación de nuevos productos como el pavo, las salchichas, las pizzas, etcétera, de manera que no nos hemos estancado en la elaboración de jamón cocido, sino que hemos intentado cubrir las nuevas y variadas demandas de todos los sectores sociales y vitales, aunque nuestra gran fuente de negocio es el consumidor medio. La innovación se traduce en la mejora del sabor, porque sabemos que la comida es una fuente de placer; en la reducción moderada de todos aquellos componentes que pueden perjudicar nuestra salud –ya que creemos en una dieta variada que potencie la calidad de vida y se combine con el ejercicio físico regular– y en la extensión de la cadena de distribución, porque somos conscientes de que hoy en día los productos de charcutería se pueden adquirir en establecimientos muy diversos.

Una publicidad diferente que refleja nuestra filosofía empresarial

A través de una publicidad emotiva, ligada a los valores sociales imperantes y a nuestro universo emocional, hemos conseguido hacernos un sitio no solo en todos los hogares españoles, sino también en los corazones de los consumidores. Nosotros potenciamos la difusión de nuestros productos a través de la publicidad directa e indirecta, como la colaboración en el programa ADO, de preparación de deportistas olímpicos.

Labor social

Campofrío siempre ha llevado a cabo una considerable labor social no publicitada porque consideramos que tenemos una responsabilidad social que no debe usarse como gancho propagandístico. José Luis Ballvé donó 500 millones de pesetas hace casi cuatro décadas para la creación de la Fundación Sonsoles Ballvé, que ayuda a las familias de trabajadores entre cuyos miembros hay algún discapacitado. Actualmente esta fundación sigue colaborando económica, física y emocionalmente con las familias que lo necesitan.

Estricto cumplimento de la normativa sanitaria

Como empresa alimentaria multinacional, debemos cumplir no solo la normativa europea sino las legislaciones específicas de los países a los que exportamos. Esto obliga a un control de calidad interno muy riguroso, que supone un enorme coste económico, pero que asegura la homogeneidad y el prestigio de nuestros artículos. Por otro lado, en España, al ser una empresa de grandes dimensiones, nuestra labor está supervisada por veterinarios estatales que velan por el cumplimiento estricto de la normativa sanitaria y que constituyen una garantía externa de la calidad.

Características de la materia prima

Para la elaboración de todos nuestros productos, Campofrío España sacrifica en Burgos un millón trescientos mil cerdos de la raza pietrain al año. Los animales proceden de granjas seleccionadas y homologadas por Campofrío, situadas como máximo a unos 200 kilómetros del matadero para garantizar el bienestar animal y reducir los síntomas de estrés, que tan negativamente repercuten en la calidad de los embutidos.

Jamón cocido: ahora y siempre producto insignia del grupo

El alimento estrella de Campofrío continúa siendo el jamón cocido, seguido por el pavo, un producto que introdujimos en España cuando nadie lo conocía. La elaboración del jamón no ha variado, pero ha evolucionado la presentación: nuestras madres lo compraban al corte finísimo mientras que hoy también puede adquirirse ya cortado y envasado al vacío. Por lo que al resto de nuestras marcas españolas se refiere, el producto más conocido de Oscar Mayer son sus salchichas, mientras que Navidul sobresale por su jamón serrano y Revilla por su chorizo.

Producción de embutidos ibéricos

También nos dirigimos a los consumidores de embutidos ibéricos, el 95% de los cuales se consume en nuestro país. Lo hacemos a través de las marcas Navidul y Revilla, con las que elaboramos toda la gama de productos y garantizamos su homogeneidad. La recesión económica ha afectado de manera especial a estos alimentos, cuyo consumo se incrementó considerablemente durante los años de bonanza.

El Gobierno no reflexionó sobre la inconsistencia de nuestro bienestar económico

Nuestros gobernantes no actuaron correctamente en la antesala de la crisis. No reflexionaron sobre la inconsistencia del bienestar económico que disfrutábamos ni sobre las consecuencias a medio y largo plazo de una recesión económica. Afortunadamente, muchas empresas sí que han sabido anticiparse, actuar y planificar en época de crisis, lo que está asegurando su continuidad y prosperidad.

Sentar las bases de un nuevo sistema de relaciones laborales

El modelo económico basado en el turismo será necesario pero insuficiente si deseamos mantener el bienestar adquirido. Por ello se deben sentar las bases de un sistema de relaciones laborales que acreciente la productividad de las empresas y valore a los trabajadores; hay que luchar especialmente contra el absentismo, cuyo índice es superior a la media de los países del entorno, lo que repercute en los costes productivos de las empresas y en el desánimo de los empleados responsables.

Pérdida de valores

Las nuevas generaciones no se han educado con el necesario sentido del sacrificio, esfuerzo y trabajo, y se han perdido estos valores –que son los que en definitiva sientan las bases de una sociedad cohesionada y competitiva– quizá porque hemos pasado de una situación económica muy adversa, que obligaba a la emigración de parte de nuestra población a la llegada masiva de inmigrantes por el gran crecimiento económico durante los años de bonanza. Se han instaurado en algunos sectores unos valores colectivos basados en la especulación, las prácticas fraudulentas y el dinero rápido. Las medidas de redistribución de la riqueza, como la prestación por desempleo, deberían servir de cobertura pero no de coartada. Abusos como el cobro innecesario de la prestación por desempleo, el absentismo laboral injustificado, etcétera, deben ser punibles y moralmente abyectos.

Preparación de las nuevas generaciones

Nuestros universitarios actuales no tienen un objetivo inmediato al concluir su grado e incorporarse al mercado laboral sino ampliar su formación teórica. Además, al acceder a un puesto de trabajo suelen estar demasiado condicionados por los honorarios y la implicación exigida por la empresa.

Reestructuración de las cajas de ahorro

Los extremos nunca son beneficiosos: ni nuestra banca fue nunca la mejor del mundo (pues recordemos que era la red bancaria que más hipotecas había concedido), ni en la actualidad es tan inestable como puede parecer, ya que algunas de nuestras entidades de crédito se cuentan entre las más sólidas del mundo. El problema reside en la solvencia de algunas cajas de ahorro; la reestructuración del sector que se está llevando a cabo era indispensable.

Aumentar el tipo del IVA significaría reducir el consumo

El incremento de la carga impositiva del tipo de IVA implicaría un consumo menor de los ciudadanos, con todas las consecuencias económicas negativas que ello conlleva. En Campofrío sabemos que cuando la situación económica es adversa el consumo de jamón cocido desciende y se incrementa el de las salchichas, lo que representa un ejemplo ilustrativo de cómo los consumidores se adaptan a las condiciones económicas adversas.

“Los indignados” nacen del desencanto político

“Los indignados” han representado el desencanto colectivo generalizado y las aspiraciones de renovación social que anteriormente enarbolaban los estudiantes y los sindicatos, al asumir el papel antes desempeñado por estos.