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Sr. Germán Sempere Navarro
GERMÁN SEMPERE NAVARRO.
Fotografía cedida por Germán Sempere.

GERMÁN SEMPERE NAVARRO. GRUPO MINILAND

Obra:

Texto del 09-05-2012

La alternancia entre diferentes sectores de la industria del metal y el plástico ha caracterizado la trayectoria de un linaje de emprendedores, dentro del cual, la entidad que nos ocupa es todo un referente en el ámbito de los juguetes educativos. Experiencia y dinamismo se aúnan en la dirección de un negocio bregado con distintos avatares, que aboga por racionalizar las administraciones públicas y facilitar el acceso de las empresas al crédito.

Entre el hierro y las muñecas

Mi abuelo y mi padre fueron los herreros de Onil, mi pueblo natal. Elaboraban, sobre todo, aperos de labranza. Crecí, pues, al olor del hierro, que es muy peculiar. En casa teníamos también una pequeña fábrica de forrado de cordón de goma al socaire de la industria muñequera local. Onil es la capital nacional de la fabricación de muñecas, y nuestro cordón de goma servía para articular los brazos y las piernas de estas. Con el tiempo, empezamos a fabricar juguetes, pero no funcionó y nos arruinamos por primera vez en la historia. Ello obligó a que yo, que entonces tenía 15 años, dejase los estudios y me incorporase de lleno al sector del metal, que recuperamos tras aquel intento fallido. Años después, en 1962, un amigo me propuso asociarme con él para fabricar ojos de muñecas. Aquella empresa fue el germen de Miniland, S. A.

Entre quince y veinte millones de pares de ojos de muñeca al año

En 1991 mi socio emprendió otro camino y tuve que quedarme solo fabricando ojos de muñecas, una actividad en la que llegamos a fabricar de 15 a 20 millones de pares de unidades al año. Por fortuna, la familia no había dejado la metalurgia, y decidí reincorporarme a ella de nuevo, que en aquel entonces había evolucionado hacia la carpintería y las estructuras metálicas para la construcción. El boom inmobiliario nos llevó, asimismo, a construir algunas viviendas. Todo ello nos permitió alcanzar el objetivo de capitalizar nuestros negocios, y hoy en día vivimos bastante tranquilos en ese sentido, a pesar de la responsabilidad que siempre conlleva dar trabajo a unas 70 personas.

Juguetes didácticos y puericultura

En nuestro afán por diversificar, en su día decidimos fabricar artículos para promociones, en tres ocasiones y como ejemplo, más de ciento veinte millones de unidades. Ello nos llevó de nuevo al sector juguetero, hasta el punto de que hoy en día una de nuestras apuestas más fuertes son los juguetes didácticos y artículos relacionados con la puericultura, como humidificadores de habitación, calientabiberones o intercomunicadores de última generación.

Departamento de I+D+I dedicado a crear nuevos conceptos y productos

Contamos con un departamento de I+D+i de siete personas dedicado a estudiar y crear nuevos conceptos y productos, que también trabaja en la actualización de los mismos ya existentes, porque cualquier juguete didáctico suele tener una vida en el mercado de entre 15 y 20 años.

Presencia en los cinco continentes

Hace más de 30 años que exportamos, y hoy llegamos casi a 50 países, desde Australia hasta Rusia, pasando por Estados Unidos o los Emiratos Árabes. Nuestro gran producto de exportación son los intercomunicadores. Para mantener tantos años estos mercados, siempre he considerado básico el hecho de crecer de una manera adecuada y armónica en ventas, en producción, en economía, en locales, en empleados, en maquinaria, en tecnología y en I+D+i.

Parámetros de seguridad de los productos infantiles

Fabricar productos para el sector de la puericultura o educacional, destinados a un público infantil entre los 2 y los 11 años, tiene sus servidumbres y sus particularidades. Se nos exige que sean productos que no puedan perder elementos o piezas pequeñas, que se puedan pisar y no se rompan, o que caigan desde un metro de altura y no se hagan trizas. En general, son medidas de calidad y seguridad establecidas por las normativas internacionales. No negaré que estas normativas nos hicieron perder mucho tiempo al principio, pero reconozco que redundan en un mejor producto. Cada juguete tiene, por así decirlo, su DNI, una ficha registrada en la debida forma en el Instituto Tecnológico del Juguete como marchamo de calidad ante terceros.

Capitalizar los bancos para iniciar la recuperación

La falta de crédito es el gran problema de las empresas españolas. Cuando parecía que el problema estaba en vías de solución, y que pronto la banca volvería a prestar dinero, nos hemos encontrado con todo el asunto de Bankia. Cuando deberíamos estar ya curándonos, resulta que aún no tenemos, siquiera, el diagnóstico definitivo. En mi opinión, lo de nuestra banca debería resolverse de la siguiente manera: el Gobierno debería inyectar el capital que sea necesario –consiguiéndolo de donde sea– en calidad de préstamo. Solo capitalizando a los bancos, estos podrán capitalizar a las empresas para que estas puedan iniciar la recuperación económica.

Ayudas del Banco de Santander y el BBVA

Para capitalizar a la banca en apuros el Gobierno quizá pudiera encontrar ayuda en los grandes bancos españoles que parece que están mejor, como el Santander y el BBVA. Estoy seguro de que Emilio Botín está dispuesto a ayudar. Por otro lado, todo el activo, el capital inmobiliario, que los bancos en apuros han acumulado, algún día se tendrá que convertir en dinero, y ese dinero, por mucho que se haya perdido en el ínterin, sin duda servirá para capitalizar.

La primera virtud de un gobernante es la valentía

La reforma laboral no se ha hecho mejor por la falta de colaboración de los sindicatos. Si hubieran propuesto unas medidas concretas y razonables, todo habría sido más efectivo, pero, para variar, han preferido enrocarse en una postura inmovilista. Entiendo que se tanteara un acuerdo con ellos, pero el Gobierno, refrendado de forma mayoritaria por las urnas, no debe sacrificar las medidas que considere oportunas en aras de un mayor consenso. La primera virtud de un gobernante, del signo que sea, es la valentía. Y no puede dejarse intimidar, por ejemplo, por convocatorias de huelgas generales.

Parados que no se ven, una extraña realidad sociológica

Vivimos una situación muy extraña. Nos acercamos a los seis millones de parados y, sin embargo, en la calle no tiene uno esa percepción. Mi pueblo y mi comarca son, en ese sentido, desconcertantes. Es sabido que en Onil existía una gran empresa de muñecas llamada Famosa, que en su día llegó a tener 800 trabajadores, sin contar los pequeños talleres suministradores que surgieron a su alrededor. Un buen día, Famosa fue comprada por una empresa de capital riesgo, que a su vez fue comprada por otra empresa del entorno del Banco de Santander. Como resultado de todo ese proceso, Famosa hoy tiene solo 120 trabajadores. Imagínese, pues, la tasa de paro que hay en mi pueblo. Pues bien, entre semana no se ven parados por la calle. ¿Están en la economía sumergida? No lo sé. Pero, desde el punto de vista sociológico, lo que está sucediendo es muy extraño.

Pequeños talleres clandestinos

Hay que decir que en nuestra zona siempre ha habido economía sumergida, pequeños talleres clandestinos que trabajan para las industrias. La regularización de estas actividades debería ser una necesidad, sobre todo porque ello da seguridad laboral y económica a cualquier empresa. Dicho esto, no me extrañaría que en nuestra comarca aún haya mucha gente trabajando de manera irregular.

Contra la hipertrofia administrativa actual

En una ocasión, ya hace un tiempo, oí decir al presidente de Galicia unas palabras llenas de gran sensatez: que las diferentes administraciones públicas (locales, provinciales, autonómicas, estatal) debían repartirse las competencias, sin que se solapasen. Convengamos entre todos, por ejemplo, que la Administración autonómica es la instancia ideal para gestionar la sanidad o la enseñanza. Muy bien, pues entonces que la Administración estatal o las locales se olviden de ellas. Tendría que hacerse así con todas y cada una de las competencias o áreas. La organización de la estructura administrativa debería realizarse con criterios de racionalidad, sin entrar en batallas partidistas. Entiendo que esta racionalización no se haya llevado a cabo hasta ahora porque representa una sangría de puestos de trabajo, pero no podemos permitirnos la hipertrofia administrativa actual.

Sinsentido de la mayor parte de televisiones autonómicas

Me produce una especial desazón el gasto que generan las televisiones autonómicas y comarcales, cuando todo el mundo sabe que su principal función es dorar la píldora al gobernante de turno, una práctica antigua y caciquil que no se corresponde con el mundo moderno en el que pretendemos vivir. Entendería que fueran televisiones de contenido informativo del ámbito que representan, pero no entiendo, y juzgo innecesario, que intenten competir con televisiones de un ámbito mayor con presupuestos mejor dotados. En ese esfuerzo competitivo se va mucho dinero.

Presidente del Instituto Tecnológico del Juguete y miembro de la asociación Crecer Jugando

Ya estoy jubilado, pero sigo yendo a diario a la fábrica, porque, si no, me falta algo. Asimismo, soy presidente del Instituto Tecnológico del Juguete y miembro de la asociación Crecer Jugando, que cada año, junto con Televisión Española, organiza por Navidades la campaña “Un juguete, una ilusión”, presidida por la infanta Elena, que mediante la venta de bolígrafos y la colaboración de innumerables patrocinadores, consigue mandar a países pobres del extranjero del orden de 400.000 juguetes para que puedan montar ludotecas. Ello y mi colaboración estrecha con Cáritas en el área local, me dan la oportunidad de desarrollar el humanismo cristiano que ha regido siempre mis actos.