Testimonios para la historia, S.L. Editora. Avda. Diagonal, 612 6º 4ª y 5ª Barcelona 08021. Télefono: 930 18 16 16 Contacta
Sr. Jaime Pascual Pastor
JAIME PASCUAL PASTOR.
Fotografía cedida por Jaime Pascual.

JAIME PASCUAL PASTOR. 3BARRICAS

Obra:

Texto del 25-07-2012

El veterano economista responsable de esta eminente empresa del sector vinatero orientada a la alta hostelería se caracteriza por una visión moderada y cabal de la realidad político-económica de nuestro país; de ahí que entienda la última subida del IVA como una vía de armonizarlo con el de otros países de la Zona euro, aunque tema que tal aumento solo vaya destinado a mantener el hipertrofiado aparato administrativo e institucional del Estado.

Más de cuarenta años en el vasto mundo de los vinos

Como tantas otras personas de mi generación, decidí abandonar mi pueblo natal en busca de nuevos horizontes. Así, a los 18 años llegué a Madrid con el propósito de convertirme en empresario, sabedor de que solo lo conseguiría si trabajaba duro y si me formaba. Tras el servicio militar, desempeñé varios empleos, hasta que llegué al sector vinícola, donde he permanecido desde entonces. Hoy, 43 años después, con mi compañía 3Barricas, me dedico a la distribución nacional de vinos, cavas y licores. A pesar de haber tratado con más de mil bodegas, apenas he conocido una parte del sector, que es muy vasto y está muy atomizado. Los últimos datos se cifran en unas 5.000 bodegas y unas 50.000 marcas únicamente en España.

Al servicio de restaurantes y bodegas

Somos intermediarios entre las bodegas y el mercado. Representar una marca no solo es venderla, sino que, en la práctica, funcionamos como departamento comercial de cada una, transmitimos su filosofía e imagen. Asimismo, nuestros clientes finales son más de 2.000 restaurantes y hoteles de Madrid de gama media y alta. Por tanto, nuestra distribución no está destinada al gran consumo, sino al consumidor de productos selectos. Nos hemos atorgado este nicho de mercado puesto que la competencia en el mundo del vino es feroz. Pensemos que, en el mercado español, donde el consumo del vino ha decaído durante los últimos 30 años, es difícil encontrar caldos franceses o italianos, y mucho menos australianos, chilenos o californianos.

El vino es cultura, identidad, arte

Siempre hemos limitado el número de bodegas que representamos a 10 o 15, cada una de distinta zona productora; como no podemos competir en precios y rapidez con las grandes empresas de distribución, porque no contamos con su capacidad de compra directa a las bodegas, hemos basado nuestro servicio en el trato exquisito y personalizado. De ahí que contemos con un equipo comercial especializado, muy consciente del producto que vende, el vino, que no es solo una bebida, sino cultura, idiosincrasia, arte; todo un sentir que nuestro comercial debe saber transmitir al cliente, al maître o al sumiller, de forma que también ejerce como asesor de vinos.

Calidad y variedad de los vinos españoles

Es difícil establecer jerarquías de calidad entre las diferentes denominaciones de origen o bodegas de España, habida cuenta de la alta riqueza de las mismas. Siendo injusto con las restantes variedades que omito, en este escalafón el primer lugar quizá lo ocuparían dos o tres bodegas de La Rioja, por tradición e historia, y también por la acidez especial de sus caldos y el tipo de uva; les seguirían dos o tres bodegas de la Ribera del Duero que representamos, como las de Protos; además, cómo no, alguna bodega gallega productora de albariño, vino monovarietal elaborado con uva autóctona; y, por fin, algún vino blanco joven de Rueda.

Nuestros vinos están a la par de los franceses, si no los superan

En España, los vinos franceses no pueden competir con los autóctonos porque apenas se comercializan. Sin embargo, en otros mercados, como los Estados Unidos o Japón, su presencia es predominante. Como cuentan con el plus de prestigio conseguido desde hace muchos años gracias al marketing, incluso pueden permitirse el lujo de vender un vino de calidad inferior a un precio más elevado. Cabe decir que nuestros vinos están a la par de los franceses en cuanto a calidad, si no los superan, aunque por cada botella que exportamos nosotros, ellos exportan cinco.

Los turistas, embajadores de nuestras bodegas

En nuestro país recibimos a más de 50 millones de turistas al año, la mitad de los cuales pertenecen a la clase media, de forma que suelen acudir a nuestros restaurantes y se enamoran de nuestros vinos. Cada temporada disponemos, pues, de 25 millones de personas que vuelven a sus países de origen convertidos en potenciales embajadores de nuestras bodegas. De ahí que debamos trabajar más a fondo este target o mercado objetivo. Para ello, se debería extender la modalidad de servir los vinos por copas, la mejor manera de hacer que conozcan todo tipo de vinos propios, dado que, si los turistas han de pagar 40 euros de media por menú, es normal que muchas botellas de gama alta escapen a sus posibilidades.

Reinvertir los beneficios permite autofinanciarse

El 52% de las pymes que facturan más de dos millones de euros y tienen más de diez empleados no basan su financiación en el crédito bancario. Son empresas que, como la nuestra, han sabido ahorrar durante los años de bonanza, no han repartido dividendos, y han reinvertido los beneficios. Gracias a esta política, en esta época de crisis hemos podido permitirnos ayudar a nuestros clientes, financiarles por lo que a nuestros pagos se refiere. Sabemos que muchos de ellos atraviesan por dificultades, ya que el coste del capital humano en hostelería es muy elevado, y les ofrecemos todas las facilidades que están en nuestra mano.

Clase empresarial española con escasa autocrítica

No soy de los que culpan de la actual situación económica a políticos, sindicatos o trabajadores. De hecho, la clase empresarial es responsable en buena medida de sus propios problemas. Y es que, en general, el empresariado español adolece de falta de autocrítica, no suele renovarse y formarse continuamente y asume pocos riesgos. Asimismo, los relevos en la dirección de las compañías no se producen con naturalidad, lo que implica que normalmente sean experiencias traumáticas para el conjunto de la entidad. En mi caso, llevo dos años formando a una persona con el fin de que me suceda en la dirección, pues lo lógico es que, en cuanto yo marche, dicha persona se halle plenamente capacitada para el cargo y pueda asumirlo sin que ello se aprecie en el funcionamiento de la empresa.

Evitar la fuga de talentos

Suele decirse que los españoles somos poco productivos; es cierto que podríamos producir más, pero también que se podrían ajustar más los costes, pues la productividad de una distribuidora como la nuestra se calcula dividiendo el margen de venta entre la producción. Sin embargo, para conseguir todo esto, en nuestro sector hace falta savia nueva, jóvenes con talento. La falta de perspectivas en nuestro país está produciendo el efecto contrario, una fuga de cerebros al extranjero, lo que es una de las peores consecuencias de la crisis en España.

En las últimas décadas se ha implantado una visión esnobista del trabajo

Los españoles debemos cambiar de mentalidad y concienciarnos de que no somos, ni nunca lo fuimos, un país rico. Para ello, debemos recordar que todo trabajo es digno si se realiza con honestidad. Y es que en las últimas décadas se ha implantado una visión esnobista del trabajo, en virtud de la cual hay oficios, como el de camarero o peón, solo aptos para inmigrantes, una falacia completamente absurda. Cuando yo era joven, mis padres me enseñaron que en esta vida, para salir adelante, hay que trabajar de lo que sea, y es un principio de esfuerzo y autosuperación que sigue siendo válido hoy como antaño.

Enoturismo: algo que está empezando a desarrollarse y que funciona en otros países

Una intervención del país creo que será innecesaria. En todo caso, dependerá de la capacidad de reacción de la ciudadanía. España cuenta con tradición y cultura, goza de una situación estratégica privilegiada y dispone de ingenio latino. Diversifiquemos, por ejemplo, el turismo, que es nuestro maná particular. No ofrezcamos solo sol y playa; brindemos también castillos, montañas o bodegas. Incidamos más en el enoturismo, algo que está empezando a desarrollarse y que tan bien funciona en otros países.

Hasta que no recortemos el sector público en un 30% o 40%, en la UE se nos verá con recelo

Como economista, entiendo las reticencias del BCE a la hora de socorrernos, y entendería también que nos pidieran reformas más draconianas que las que ya estamos emprendiendo. De hecho, hasta que no recortemos el sector público en un 30 o 40%, desde la UE se nos seguirá viendo con recelo. Por desgracia, no parece que ningún político español se atreva a emprender dicha tarea.

¿Subir el IVA para mantener la hipertrofia estatal?

Don Mariano Rajoy dijo durante la campaña electoral que no subiría los impuestos, una promesa que se ha visto obligado a romper. Y no se lo reprocho, pues vistas las cuentas del Estado, la subida del IVA era casi inevitable, y más teniendo en cuenta que soportábamos uno de los más bajos de toda la UE. Sin embargo, si ese aumento, obtenido del esfuerzo de los consumidores y los empresarios, se destina a continuar manteniendo un aparato estatal hipertrofiado, temo que ello vaya a empobrecernos aún más.

Sin el vino, no se puede entender el alma de España

Nací en un pueblo de Guadalajara y soy un hombre apegado al campo y la naturaleza. Mi pasión por el vino no se puede separar de la que siento por el mundo rural. El vino es también, ya desde época romana, cultura y alimento. No se pueden entender el alma, la geografía ni la gastronomía de España sin él. No es de extrañar que seamos el país del mundo que dedica más hectáreas a la vid y el tercero que más vino produce en términos absolutos.