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Sr. Jaume Roura Calls
JAUME ROURA I CALLS.
Fotografía cedida por Jaume Roura.

JAUME ROURA I CALLS. FACONAUTO/ GRUP LESSEPS MOTOR

Obra:

Texto del 04-03-13

El sacrificio colectivo y la proliferación de emprendedores son la receta para superar la crisis prescrita por este empresario barcelonés, que aúna en su trayectoria la creación de un grupo empresarial automovilístico con la representación en diversas entidades de los intereses de su sector y con una activa participación en la sociedad civil, como prueba su implicación en la Federación Catalana de Fútbol, institución de la que fue presidente.

Contexto adverso y humilde que azuzó mi espíritu de superación

Nací en Vilassar de Mar, una población costera catalana, en el seno de una familia trabajadora y marcada por la inestabilidad y la precariedad características de la posguerra. Sin embargo, el ejemplo de mis padres en esta adversa coyuntura me inculcó el valor del esfuerzo y me hizo ver las posibilidades de prosperar a través del ingenio y el tesón. Comencé mis estudios en el colegio de La Salle, formación que culminó años más tarde con el título de API, actividad que nunca he ejercido; en el año 1965 emprendí mi andadura empresarial inaugurando el primer establecimiento de comercialización y reparación de vehículos de mi población natal, germen de Grup Lesseps, creado en 1969. En 1971 diversifiqué mis actividades hacia el sector turístico, y compré un histórico establecimiento de Vilassar que remodelé para convertirlo en un moderno bar restaurante, denominado Golden Anker, todo un referente local.

Del sector turístico al de la automoción

En el año 1979 inauguré el primer motel español que seguía fielmente el modelo americano; se trataba de Doyen, un establecimiento situado en la carretera nacional entre Premià y Vilassar de Mar, que me permitió conocer las peculiaridades de las empresas turísticas y la implicación que éstas exigían, aunque, en 1989, la presión inmobiliaria determinó la venta del negocio. Opté entonces por centrarme en el sector de la automoción, que habíamos ido desarrollando y consolidando a través de los años.

Comienzo de la estrecha relación con Seat

A principios de la década de los 80, Seat, integrante junto con la propia Volkswagen y Audi del Grupo Volkswagen, irrumpió con fuerza en España. Al principio, la política de distribución del grupo fue la venta de las tres marcas en un único concesionario, pero más tarde se decidió crear líneas de concesionarios propias para cada marca; fue entonces cuando decidí representar al fabricante autóctono, lo que se materializó en la creación en el año 1986 de un primer concesionario exclusivo para vehículos Seat.

Implantados en toda la provincia de Barcelona

En la actualidad disponemos de cuatro concesionarios Seat en la provincia de Barcelona: en Barcelona capital, en Badalona, en Martorell y en Mataró, de manera que nuestra área de influencia va desde la comarca del Maresme, pasando por la del Barcelonés y llegando a la del Baix Llobregat Nord. Esta oferta se complementa con otros diez Servis (establecimientos de reparación que disponen de un pequeño espacio para la exposición y venta de vehículos) que dependen de nuestros concesionarios.

Comercialización de otras marcas automovilísticas

Distribuimos también las otras marcas del Grupo Volkswagen en espacios diferenciados y comercializamos además la prestigiosa firma Subaru en un establecimiento de Barcelona: su representación no constituye competencia para los concesionarios Seat, dado que la multinacional japonesa manufactura automóviles de segmento superior, próximo al denominado premium.

Promocionar la compraventa de una marca autóctona como Seat

En España, a diferencia de lo que ocurre, por ejemplo, en Italia, donde Fiat lidera el mercado, o en Alemania, donde lo hace Volkswagen, no valoramos la trascendencia de poseer una marca automovilística autóctona. Tendríamos que acabar con los endémicos prejuicios sobre los artículos producidos en el país y ser conscientes de que todos los automóviles del Grupo Volkswagen montan la misma tecnología; por ello, debería promocionarse a través de ayudas públicas y de campañas publicitarias la compraventa de vehículos Seat.

La red comercial de automóviles en España ocupa unas 180.000 personas

Los 3.000 concesionarios, y los más de 3.000 centros de la red secundaria, que funcionan en España en la actualidad suman más de 6.000 pymes en su conjunto, muchas de ellas, históricas, que están formadas por plantillas de entre 15 y 50 trabajadores. No obstante, a pesar de su importancia económica y laboral –ocupan a 180.000 personas frente a las 80.000 empleadas por los fabricantes–, hasta el momento el Ejecutivo se ha decantado por bonificar solo la producción y no la venta de vehículos, ante el temor de una posible deslocalización.

Consecuencias de la falta de crédito para los concesionarios

Dada la macroestructura de los fabricantes, los compradores no se ven afectados por la falta o limitaciones del crédito: todos aquellos que deseen financiar su vehículo nuevo, que dispongan de ingresos regulares y no sean morosos podrán hacerlo; sin embargo, los concesionarios, obligados a disponer de un stock de cobertura de tres meses que abonamos al contado a los fabricantes, sí que estamos teniendo serios problemas para acceder al crédito, lo cual es ilógico e injusto, porque el sector automovilístico no es el responsable de la actual crisis bancaria.

Intensa labor al frente de distintas asociaciones del sector

Mi concepción del empresariado y mi compromiso con él me han llevado a conocer y a defender los intereses del sector desde la premisa de que la unión hace la fuerza. Por ello, desde el año 2005, soy vicepresidente primero del Gremio del Motor de Barcelona, de manera que doy apoyo a la labor de la presidencia a través de coloquios y mesas redondas. En el año 2006 fui elegido como presidente de la Federación Catalana de Vehículos a Motor, entidad que ha trabajado de forma intensa por conseguir una actuación unitaria de las cuatro provincias catalanas en la defensa de los intereses de nuestro colectivo. En 2009 me escogieron como presidente de la Asociación de Concesionarios Seat de toda España, que agrupa y salvaguarda los intereses de nuestros establecimientos frente a la marca y a la Administración, y finalmente, en el año 2012, asumí la presidencia de la patronal española Faconauto (Federación de Asociaciones de Concesionarios de Automoción), integrada en la CEOE.

Participación activa en la sociedad civil

Siempre he valorado y he defendido la participación activa de las personas y de las entidades en la sociedad civil; por esta razón, y puesto que el fútbol es mi gran afición, en la década de los 80 me interesé e impliqué estrechamente en la Federación Catalana de Fútbol. La mía fue una trayectoria escalonada porque siempre he creído en el valor de la experiencia: empecé actuando como delegado federativo del fútbol base, cuyo cometido era observar y redactar informes sobre los partidos de los juveniles; después me integré en los comités de competición, accedí al cargo de tesorero, fui designado vicepresidente económico y al final me eligieron como presidente.

Época dorada y ocaso de la Federación Catalana de Fútbol

La Federación Catalana de Fútbol es la más antigua del Estado, y durante mi mandato conseguí hitos importantísimos, como poder organizar dos partidos en el Camp Nou de la selección catalana contra una potencia campeona mundial como Brasil. Sin embargo, las presiones políticas que sufrió el organismo fueron fortísimas y provocaron de modo directo o indirecto el abandono de gran parte de sus dirigentes, y en algunos casos incluso su posterior ostracismo laboral.

Desilusión ante la falta de interés de la Administracion por la economía productiva

Los empresarios de mi generación, que hemos prosperado a base del tesón y de la iniciativa individual, vivimos la tesitura actual con especial desilusión, porque somos conscientes de que la crisis es en buena parte el resultado de no valorar ni auspiciar la economía productiva desde la Administración; por ende, no nos sentimos representados, pero sí casi castigados, ya que solamente parecen promulgarse medidas de dinamización económica pensadas para las grandes empresas.

Reactivar la economía implica reactivar el tejido empresarial

La dinamización económica pasa de manera necesaria por el esfuerzo y el sacrificio colectivo, pero también por la suma de iniciativas empresariales individuales que creen riqueza y empleo para el conjunto de la población. A pesar de que esto es una realidad sobradamente demostrada, hasta el momento, las medidas adoptadas por el Gobierno están produciendo un fuerte retraimiento empresarial, porque los inversores potenciales han perdido la ilusión y la confianza.

Reto para las nuevas generaciones empresariales

Los relevos generacionales de las empresas familiares afrontan el reto de continuar el negocio en tiempos especialmente difíciles e inciertos, motivo por el cual requerirán de una dosis extra de motivación y compromiso con el objetivo de proseguir la labor comenzada por las generaciones anteriores.

Recuperar y modernizar la figura del aprendiz

Teniendo en cuenta el alarmante índice de paro que recogen los datos oficiales, así como la implícita importancia de la economía sumergida en nuestro país, es imprescindible que la Administración propicie fórmulas creativas para que emerja la actividad económica ilegal. Iniciativas como el plan dual alemán, que bonifica a los empresarios que contratan a jóvenes, o la recuperación y la modernización de la antigua figura del aprendiz, podrían ser buenos ejemplos a seguir, capaces de ayudar a reconducir la grave y paradójica situación que estamos viviendo.