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JOAN GASPART. Empresario hotelero. Presidente del FC Barcelona de julio de 2000 a marzo de 2003

JOAN GASPART. Empresario hotelero. Presidente del FC Barcelona de julio de 2000 a marzo de 2003

Obra:

Texto del 16/10/2002
Fotografía: Àngel Font

Aunque no es un político en activo, Joan Gaspart muestra amplios conocimientos en la materia, fruto de su intensa relación desde el ámbito empresarial con destacadas personalidades catalanas y españolas. Su fama pública de hombre apasionado e impulsivo contrasta con la sensatez que muestran sus reflexiones sobre el periodo histórico de la transición.

La elaboración del estatuto fue un acontecimiento clave para los de nuestra generación

Por motivos personales (desde hace muchos años gestiono el complejo hotelero de la Vall de Núria), tengo un interés particular y he leído bastante sobre los acontecimientos que rodearon en su día y sobre lo que representó para el país la redacción del primer estatuto autonómico, el Estatut de Núria de 1932. Así pues, también seguí con especial atención el proceso que desembocó en el actual Estatut de Sau, que mantuvo en vilo a nuestra generación, puesto que éramos conscientes de que estaba ocurriendo algo importante. Recuerdo que en aquellos días todos deseábamos que los representantes de las diversas facciones políticas del momento comprendiesen la importancia de llegar a un acuerdo, porque sin un pacto global no podía surgir un buen reglamento autonómico. En cualquier caso, éste se produjo, los políticos hicieron un buen trabajo y en conjunto conseguimos un buen estatuto. Aunque no soy de los que creen en la inmovilidad de las cosas, al contrario, creo que todo se puede cambiar y mejorar si en el futuro se juzgara conveniente.

Tarradellas debe ser valorado por su acción política en el exilio más que por su breve etapa de gobierno efectivo

Institucionalmente hablando, el regreso del President Tarradellas supuso la recuperación de lo que todo el mundo deseaba, de algo que mis abuelos me ha­bían explicado que había tenido Cataluña y que yo, y el resto de mi generación, no habíamos podido disfrutar ni vivir hasta aquel momento. En cuanto a la persona en sí, apenas sabíamos nada de su figura política, y no es justo juzgarlo, tras su vuelta del exilio, en base al poco tiempo que ejerció el cargo de presidente interino hasta la celebración de elecciones democráticas. Valoro mucho al President Tarradellas por sus largos años de penurias y sufrimiento en el exilio, en los que no gozó de las comodidades y reverencias que se prodigaron a su regreso, y de los que tengo noticia por amigos comunes afincados en Francia que le ayudaron en lo que pudieron, concretamente por el señor Garolera, un hotelero catalán de París. Durante esa larga etapa mantuvo viva la Generalitat como institución legítimamente representativa del deseo de autogobierno del pueblo catalán, cosa por la que todos debemos estarle agradecidos.

Jordi Pujol ya destacaba en la sociedad civil antes de iniciar su carrera política

Con respecto a Jordi Pujol, los que ya le conocíamos de su faceta de empresario, antes de que iniciara su carrera como hombre de Estado, sabíamos que era una persona excepcional. Nuestro primer encuentro fue en un hotel de la Costa Brava, propiedad de mi padre, en el que se solían celebrar reuniones empresariales. Aquel día la reunión se alargó más de lo previsto y Pujol tuvo que quedarse a dormir, así que le presté lo imprescindible para pasar la noche, un pijama y a la mañana siguiente, mis enseres de afeitado. Me dio la sensación de que era una persona sencilla y accesible, con unas dotes de persuasión fuera de lo común.

Pujol posee una peculiar capacidad de seducción

Posteriormente la sociedad se ha dado cuenta del mérito como estadista del President Pujol. Éste ha conseguido seducirla por su completa dedicación a la política y por la habilidad que ha demostrado tener a la hora de solventar los continuos impedimentos con que se ha encontrado el autogobierno de Cataluña. No tanto por sus capacidades diplomáticas, porque hay que reconocer que no es en modo alguno una persona, para entendernos, simpática, de trato fácil. Pero esa primera sensación de inaccesibilidad es algo que él mismo consigue compensar con creces mediante su discurso directo y su estima personal hacia el interlocutor. Estas cualidades forman parte esencial de su encanto peculiar, de su facilidad para conectar con la gente. Por ejemplo, en mi trato personal con él, en ocasiones me ha regañado por entender que estaba confundido en asuntos estrictamente personales, alejados del ámbito de la gestión empresarial o deportiva, como ocurre en una conversación entre dos amigos de toda la vida, lo que me sorprendió y me halagó, porque entendí que se trataba de una demostración de afecto especial hacia mí. Más tarde descubrí que suele actuar de la misma forma con cualquiera que tenga cerca, sea cual sea su categoría social, orientación política o grado de amistad. Haciendo gala de ese sincero interés personal ha obtenido de la gente el respeto, el cariño y la estimación necesarios para gobernar tantos años.

Banca Catalana financió muchos proyectos que contribuyeron a construir la Cataluña actual

Sobre su etapa en Banca Catalana1, por la que ha sido fuertemente criticado, no deseo entrar en valoraciones posteriores, sólo diré que el President puso el banco a la disposición de unas causas y de unas ideas, de una serie de cosas que no se hubieran podido hacer sin su soporte financiero. Sé del servicio que esta banca hizo a muchas instituciones y muchos proyectos que ayudaron a construir la Cataluña actual, y que no se hubieran llevado a cabo si él no se hubiese involucrado. Muchos de esos objetivos carecían de toda rentabilidad económica, así que no se invertía en ellos ni se prestaba el dinero para obtener luego beneficios, sino más bien porque eran rentables para Cataluña, y su desarrollo repercutía en beneficio de todos. Ese sacrificio no ha sido suficientemente valorado.

No todo el mundo conoce la influencia positiva que ejercesobre el President su esposa, Marta Ferrusola

Desde hace mucho tiempo me une a la esposa de Jordi Pujol, la señora Marta Ferrusola, o la Presidenta como la llamo cariñosamente aunque se enfade, una gran amistad y una profunda admiración. Es una persona fabulosa que ha estado siempre al lado de su marido, en los momentos buenos y en los malos. Su carácter amable, su simpatía natural y buen humor complementan la personalidad de su marido. También ha resultado de gran apoyo en la carrera política de Pujol el respeto que genera su coraje personal (ha practicado deportes de riesgo como el paracaidismo), su espíritu emprendedor (es propietaria de una pequeña empresa de jardinería) y su participación activa en política (fue la persona encargada de los asuntos deportivos en Convergencia). Le tengo mucho aprecio, a menudo hemos bromeado juntos acerca de su nombre, por ser Santa Marta la patrona de la hostelería, actividad empresarial a la que me dedico. A través de ella conozco aspectos personales y familiares de Jordi Pujol, como que es un apasionado del fútbol y un culé2 empedernido como yo, de los que sufre cuando acude al campo a ver el partido, pese a que sabe disimularlo mucho mejor que yo mismo.

Adolfo Suárez adoptó posturas que eran necesarias para que avanzara el proceso de transición

Pujol no sólo ha hecho un gran servicio a Cataluña, sino también al conjunto de España, en especial durante la transición política, y por eso es hoy una persona respetada en el resto del Estado. Quiero señalar como otra gran figura política de aquella época a Adolfo Suárez, con el que también tengo muy buena amistad. Pienso que éste quedó, en aquel entonces, como un hombre que no había hecho su trabajo correctamente, aunque el tiempo le ha hecho justicia, reconociéndosele el esfuerzo que hizo en su momento. Si en la actualidad se hiciera una valoración de qué estadista fue más brillante y eficaz en el objetivo común de acabar con la dictadura y conseguir la consolidación de la democracia en España, Suárez, sin duda, sería el más votado. Los demás heredaron una situación bastante más cómoda que la que se encontró Suárez. Vivió momentos muy difíciles en los que debió adoptar soluciones puntualmente muy peligrosas, pero que España necesitaba para no dar marcha atrás en el proceso de tra­n­sición. Pagó electoralmente las consecuencias, pero después todos nos beneficiamos.

Para mí hay una pequeña diferencia, que no es peyorativa, entre Suárez y Pujol. Suárez siempre estaba dispuesto a negociar lo que fuese, porque entendía que a través de la negociación, todo era posible. Pujol también procedía del mismo modo, pero con una excepción o limitación, que era que los acuerdos a los que llegase no podían ser negativos para Cataluña o ir en detrimento de sus aspiraciones de autogobierno.

Tenemos muy poca consideración con la labor de los políticos

En general valoramos muy poco la labor de los políticos, y en cambio nos beneficiamos mucho de ella. Es muy fácil y muy cómodo quedarse en casa esperando que nos lo den todo hecho y confiar en que el país vaya bien: la economía, el transporte, la seguridad ciudadana, la limpieza de las calles, etc., pero no pensamos en las personas que hacen que todo esto sea posible, si no es para exigirles garantías cuando algo falla.

Todo el mundo debería tener cierta cultura política

Creo que, aunque sea por educación, hay que tener cierta cultura política, porque estamos inmersos activamente en la sociedad, formamos parte de ella en cualquiera de sus ámbitos. En consecuencia, la política no es un ente abstracto desconectado de la realidad social, así que cada persona debe ser capaz de extraer sus propias deducciones políticas de lo que ocurre diariamente en el país, conclusiones que serán diferentes según la orientación ideológica de cada cual, pues en eso reside la libertad de pensamiento individual.

Observar la política como espectador

Personalmente me apasiona el mundo de la política, pero como mero espectador, quizá como una vocación frustrada, pero sin interés auténtico de participar en ella. Hace años Adolfo Suárez me ofreció formar parte de las listas electorales de su partido en Cataluña, oferta que decliné por entender que no sirvo como estadista. Siempre he partido de la base de que el mundo empresarial está totalmente reñido con la práctica política. Un empresario que quiera dedicarse realmente a su negocio, no puede compaginarlo con una actividad estatal. Me parece que son dos cosas incompatibles.

El Barça es un club peculiar, diferente a los demás

La frase tantas veces repetida el Barça3 es más que un club me parece demasiado genérica. Prefiero decir que el Barça es diferente, porque más que un club significa que los otros pueden ser menos, y no se trata de eso. Los del FC Barcelona podemos ser mejores o peores que el resto, pero ante todo somos diferentes a cualquier otro club del mundo. En nuestra larga historia hemos ganado títulos y obtenido resultados importantes, pero no tantos si los comparamos con los que ostentan otros clubes deportivos nacionales y extranjeros. Lo que hace diferente al Barça no son sólo sus logros y sus victorias, sino lo que ha representado y representa para sus socios y aficionados, cuya pasión, fidelidad y lealtad no se deben exclusivamente a los títulos conquistados.

El FC Barcelona es el emblema de un sentimiento colectivo

El Barcelona representa un sentimiento colectivo, el de toda la nación catalana. Cierto que en el pasado esa significación venía avalada por la falta de libertades nacionales e individuales, cada triunfo del club era considerado como una victoria de esos ideales, y hoy no se dan, por suerte, las mismas circunstancias históricas. Sin embargo, en mis contactos diarios con los socios, muchos de ellos tan jóvenes que no vivieron aquella época, constato que el sentimiento ha continuado, siguen pensando que el Barça tiene que hacer cosas que van más allá de ganar estrictamente encuentros deportivos, que debe implicarse en actividades sociales diversas, como ha venido haciendo siempre a lo largo de su historia. Así pues, aunque ahora las necesidades son distintas de las de entonces, la representación y la referencia se mantienen igual en la mentalidad colectiva de su masa social.

La etapa de gobierno de Pujol ha sido especialmente favorable para el turismo y el deporte

Los años de gobierno de Jordi Pujol al frente de la Generalitat han sido buenos para el sector de la hostelería, porque han estado ligados a un desarrollo espectacular de la economía turística del país. Él se ha tomado con mucho interés este tema, incluso tanto que habla del asunto como un experto en la materia, citando datos y estadísticas. El President siempre se ha preocupado por saber la opinión de los empresarios de la hostelería y no ha habido año en que no haya convocado una reunión con una delegación del sector en el Palau de la Generalitat, para intercambiar puntos de vista e informarnos sobre la política que adoptaría su gobierno sobre estos temas. La combinación de ambas cosas, esto es, el crecimiento continuado del turismo en Cataluña y la aplicación de una política turística consensuada, explican en gran parte el desarrollo actual de este ámbito de la economía.

En el caso del deporte ha tenido el acierto, lo que ocurre raras veces, de colocar a las personas más adecuadas en cada momento para dirigir la política deportiva. Todos han sido buenos gestores, pero me gustaría destacar en especial a Josep Lluís Vilaseca4, bajo cuyo mandato, y en virtud de una labor muy bien hecha, se produjo una expansión excepcional del deporte catalán, con éxitos deportivos jamás logrados anteriormente, la creación de nuevas federaciones y la modélica organización de los recordados Juegos Olímpicos de Barcelona’92.

Hemos recogido los frutos de una buena gestión deportiva

Los frutos de esta buena gestión deportiva se recogen en forma de triunfos en los últimos tiempos. Para un país tan pequeño como el nuestro es un verdadero motivo de orgullo cosechar tantos triunfos como los actuales en todas las disciplinas deportivas. Casi me atrevería a decir, a sabiendas de que me dejo llevar por una exagerada presunción, que tenemos más campeones del mundo que otros países con un índice de población muy superior al nuestro. Esto no se consigue sin una base sólida como la que tenemos, que comienza con una conveniente educación deportiva de la juventud, unas condiciones que favorezcan su desarrollo y madurez, como pueden ser la existencia de instalaciones deportivas y de clubes, y luego una política decidida en el tema.

La fecha del golpe de Estado guarda un significado especial para mi familia y para mí

Por motivos personales, además de políticos, jamás olvidaré la fecha del 23 de febrero de 1981. Aquel día nació mi hija Isabel, por lo tanto cuando se produjo el golpe de Estado estaba en la clínica Sant Joan de Déu, y en un momento dado pude ver desde la ventana de la habitación donde estaba ingresada mi mujer, Maria Assumpció, los tanques que bajaban por la Diagonal y se dirigían hacia el cuartel del Bruc5. Fue impresionante, en el desconcierto de aquellos momentos pensaba que la ciudad era tomada por los militares. Estaba muy preocupado pensando en cómo poner a salvo a mi familia. En este sentido mi mujer me tranquilizó bastante, pues estaba convencida de que no iba a pasar nada grave en la ciudad, como así fue.

En otro orden de cosas, fue una noche especialmente agitada y de duro trabajo para mí, pues abrí las puertas de mis hoteles de forma totalmente confidencial y secreta a los amigos que quisieran refugiarse, personas de todas las tendencias políticas, aunque mayoritariamente gente de izquierdas, como es lógico, que ante la incertidumbre prefirieron dormir aquella noche hospedados fuera de casa. Al día siguiente todo estaba más tranquilo, di una vuelta por todos los hoteles y les comuniqué personalmente que ya podían salir, que parecía que la cosa se arreglaba. Al mismo tiempo, llamaba constantemente a la clínica para saber la evolución de mi mujer y de mi hija, de modo que guardo un recuerdo inolvidable de aquel día.

Gestión autónoma de los paradores de turismo

A lo largo de estos años se han obtenido para Cataluña una gran cantidad de transferencias autonómicas de gran valor e impacto popular evidente, pero es cierto que no se ha conseguido todavía todo aquello que nos convendría, y estoy seguro de que hay gente descontenta con esta situación, que reclama a la Generalitat un esfuerzo mayor en el traspaso de competencias o en la ­mejora de las que ya tiene. Desde mi sector empresarial, por ejemplo, nos gustaría obtener la transferencia de los paradores de turismo catalanes, si es necesario llegando a un acuerdo con otras comunidades para no romper la filosofía de la marca turística Paradores de España, pero consideramos que deben ser gestionados directamente desde aquí.

El desarrollo futuro de un país depende de la eficiencia de sus infraestructuras

Hay, además, un tema especialmente doloroso y en el que coincido con otros sectores de la sociedad que han elevado también el tono de sus críticas al gobierno catalán, una cuestión que nos afecta a todos y en el que la Generalitat no parece haber ejercido suficiente presión sobre el gobierno central. Me estoy refiriendo al asunto de las infraestructuras. Siempre digo que Cataluña es nuestra casa, y por fortuna de un tiempo a esta parte la gestionamos como mejor nos conviene, pero para llegar a nuestra casa necesitamos una calle que nos conduzca hasta ella, y para habitar en ella es necesario que nos proporcionen agua, luz, gas, etc. ¿De qué nos sirve tener una casa excepcional, y Cataluña es un país excepcional, si no disponemos de buenas carreteras, comunicaciones ferroviarias modernas o de un aeropuerto decente, si no nos dan la oportunidad de poder utilizar nuestra riqueza porque no tenemos el control de los recursos básicos? El desarrollo futuro del país depende cada vez más de la eficiencia de las infraestructuras, tanto de las que ya existen, que en mi opinión son pésimas, como de las que están pendientes de construir, de las que no tenemos control efectivo, ni de su calidad, ni de su trazado definitivo, ni de su calendario de ejecución.

Pujol apoyará decididamente a su sucesor

Mi valoración de la etapa de gobierno de Jordi Pujol, con las salvedades ya ­reseñadas, es altamente positiva, y considero plenamente satisfactoria la posición en que dejará a Cataluña en el conjunto del Estado tras su retirada del primer plano político. El lugar que ocupa hoy Cataluña en España y en Europa es fruto del esfuerzo de todos, pero principalmente del suyo, a lo largo de los muchos años en los que ha protagonizado el proceso autonómico catalán. Le conozco bien y sé que no le costará demasiado ceder ese protagonismo, pues en unas declaraciones recientes confesaba que está deseando dedicar más tiempo a su familia, de la que la política le ha mantenido un tanto alejado. Creo que Pujol es de los pocos políticos que espera sinceramente que quien le sustituya lo haga mejor que él, no va con su carácter la frase después de mí, el diluvio.

En este sentido, también pienso que no debemos hacer un drama de su retirada de la vida política, no comparto el alarmismo de los medios de comunicación sobre el postpujolismo. Como se suele decir, a rey muerto, rey puesto, así que confío en que su sucesor también será un buen President de la Gene­ralitat, porque lo habrán elegido democráticamente los catalanes, y sea quien sea contará con el apoyo de todos, incluido Jordi Pujol. Eso sí, espero que haga uso de ese soporte y sepa aprovecharse de su experiencia.

Jordi Pujol debería ejercer un cargo honorífico

Quizá me meto donde no me llaman, pero creo que el pueblo catalán aprobaría de buen grado que se otorgara a Pujol un cargo honorífico, por así decirlo que ejerciera de embajador permanente de Cataluña en el exterior, o de consejero vitalicio, para subsanar el error que cometimos a mi parecer con el President Tarradellas, tras cuya retirada de la vida pública cayó prácticamente en el olvido, pese al gran servicio que prestó al país dedicándole tantos años y sacrificios desinteresadamente.

Un President de la Generalitat excepcional

En ese mismo perfil de dedicación plena a Cataluña se puede englobar el caso de Pujol, aunque sin pasar por las penurias del exilio, pues nos hallamos ante un estadista en todo el sentido de la palabra. Seguramente no comparten mi opinión la mayoría de los políticos, pero creo que Jordi Pujol no ha sido jamás un hombre de partido, un gobernante que haya hecho una política basada exclusivamente en los intereses electorales de su partido, sino en los intereses generales de todos los catalanes. Para los que hemos vivido su etapa al frente de la Generalitat esto que digo puede parecer difícil de aceptar, sin embargo, considero que en las generaciones venideras este juicio será unánime y todos los políticos futuros, sean de derechas o de izquierdas, reconocerán que fue un President de la Generalitat excepcional.

Larga amistad con el Rey

Por motivos laborales he tenido la ocasión de tratar con multitud de personas de todo tipo y condición, y entablar buenas amistades con mis clientes. Una de las amistades surgidas, y de la que más me congratulo, es la que mantengo con el Rey. Cuando éste era todavía príncipe y venía a Barcelona se hospedaba en el Palacete Albéniz6, y de su servicio se encargaba el Avenida Palace, que era un hotel de mi familia. Ambos éramos entonces muy jóvenes, y yo le visitaba con frecuencia. Hay en el Palacete Albéniz una gran sala donde se celebraban los banquetes oficiales, con un suelo de mármol precioso, y nos pasábamos horas resbalando en calcetines por esa sala para ver quién llegaba más lejos. También, si quería salir alguna noche sin que nadie se enterara, reservaba a mi nombre mesas en restaurantes. Toda la vida hemos mantenido una buena amistad, siempre ha tenido conmigo detalles personales y humanos, y lo aprecio mucho.

1          Banca Catalana fue creada en 1959 con el ambicioso propósito de convertirse en la más firme institución financiera de Cataluña, y para ello inició una atrevida política de expansión que capitalizó los recursos económicos de amplios sectores de la sociedad civil catalana, a los que, además del dinero, movían ciertos intereses políticos nacionalistas. La gestión de la entidad fue llevada por una junta de accionistas presidida por Jordi Pujol, quien dimitiría en 1975 para iniciar su carrera política.
2          Nombre con que se conoce popularmente entre los amantes del fútbol a los socios y aficionados del FC Barcelona.
3          Nombre con que es conocido popularmente entre los amantes del deporte el FC Barcelona.
4          Ex directivo de Banca Catalana y ex directivo del FC Barcelona, Josep Lluís Vilaseca fue secretario general de deporte de la Generalitat de Catalunya durante 15 años. En la actualidad es presidente del Comité de Disciplina de la UEFA.
5          La clínica infantil de Sant Joan de Déu se asienta en una de las colinas del macizo de Collserola, y desde ella se domina una amplia panorámica de la parte alta de la ciudad y de la principal vía de acceso a Barcelona. Muy cerca de ella se encuentra el cuartel del Bruc, máximo acuartelamiento y posición clave en la defensa militar de la ciudad.
La noche del golpe de Estado el capitán general de la región militar de Cataluña, Antonio Pascual Galmés, reunido con el gobernador civil y el President de la Gene­ralitat, decidió reforzar las defensas de Barcelona y concentrar unidades motorizadas dispersas, que en aquel momento estaban de maniobras o estacionadas fuera de la ciudad, en el acuartelamiento del Bruc a la espera de acontecimientos. Los tanques mencionados por Joan Gaspart accedieron al cuartel atravesando la arteria principal de la ciudad, la Avenida Diagonal, muy cercana también a Sant Joan de Déu.
6          Antiguo pabellón real construido para la Exposición Universal de 1929, todavía hoy ejerce de residencia oficial de la familia real en sus visitas a Barcelona. Obra del arquitecto novecentista Juan Moya, fue ampliado en 1970 y redecorado por Salvador Dalí.