Testimonios para la historia, S.L. Editora. Avda. Diagonal, 612 6º 4ª y 5ª Barcelona 08021. Télefono: 930 18 16 16 Contacta
JOSÉ ENRIQUE CÁNCER CONESA
JOSÉ ENRIQUE CÁNCER CONESA Zaragoza Licenciado en 1991 – Ejerce desde 1996
JOSÉ ENRIQUE CÁNCER CONESA Zaragoza Licenciado en 1991 – Ejerce desde 1996

JOSÉ ENRIQUE CÁNCER CONESA Zaragoza Licenciado en 1991 – Ejerce desde 1996

Obra:

Texto del 16-06-2008,
Fotografía: Fernando Barrio.

Voluntad de trabajo, vocación de ayuda y compromiso social definen el día a día de la actividad profesional de José Enrique Cáncer Conesa. De fuertes convicciones y gran capacidad de autosuperación, su experiencia le demuestra la necesidad de una reforma urgente de la ley de arrendamientos y del Derecho de familia. Cree que un país moderno necesita leyes actualizadas además de un sistema judicial comprometido con las nuevas necesidades sociales.

Empeño y esfuerzo para poder ejercer la abogacía

Compaginé la carrera de Derecho con distintos trabajos. Una vez licenciado, tuve que trabajar en diferentes campos antes de conseguir iniciarme en el ejercicio de la abogacía. Finalmente, en 1996 empezó mi trayectoria como letrado. Entonces contacté con el que hoy es mi cliente principal, el sindicato UGT. He realizado un gran esfuerzo personal para poder ejercer esta profesión, y en la consecución de mi meta tuvo un papel fundamental mi madre, María Antonia Conesa. Cuando tenía sólo cuatro años se separó y trabajó intensamente para poder pagarme los estudios: no fue fácil llevar esa etapa adelante pero lo conseguimos. Me siento orgulloso de ella y de su afán por sacar a la familia adelante, un referente que intento transmitir a mis dos hijas, Claudia y Adriana.

Comprometido con los problemas de los trabajadores

Soy un abogado de temas particulares. Tengo dos pasantes que me ayudan y una secretaria. Desde 1999 he pasado consulta en la UGT en materia civil (familia y arrendamientos), penal (lesiones, apropiaciones, etc.) y administrativa a todos los afiliados que se personaban. Los trabajadores, aunque tengan recursos escasos, deben disponer de una adecuada cobertura jurídica y tener una defensa digna. En la asesoría no nos regimos por criterios económicos sino de satisfacción personal y de ayuda a las personas.

Vocación de izquierdas

Dentro del ejercicio de mi profesión, tengo claros matices políticos orientados a la izquierda; matices que me llevan a aplicar una filosofía de vida alejada del conservadurismo, que intenta abogar por la evolución de las ideas y de la realidad social.

Falta igualdad en los casos de separación y divorcio

En el despacho tocamos el tema de familia, en especial los casos de separaciones y divorcios. Es un campo en el que deberían hacerse bastantes reformas, porque actualmente se producen muchas injusticias. Debemos generar una ley más igualitaria entre hombres y mujeres en caso de ruptura matrimonial.

Los sindicatos siguen siendo fundamentales

Se ha alcanzado un alto grado de libertad sindical. Las diferentes agrupaciones sindicales tienen todavía hoy un papel muy importante que a veces no es suficientemente reconocido. Cuando surge un problema todo el mundo acude a ellos, y por ese mismo motivo resultan un instrumento imprescindible de la democracia. La relación entre empresarios y sindicatos también ha mejorado.

Debemos sentirnos orgullosos de la Transición política

Cuando murió Franco todavía era muy joven. La posterior etapa de la Transición se acogió con grandes ilusiones y la esperanza de alcanzar todas esas libertadas que habían quedado ocultas durante el régimen franquista. La Transición tuvo lugar de forma muy correcta y moderada. Ha sido uno de los mejores períodos de la historia de España y un referente para muchos países. Podemos estar orgullosos de nuestra progresión hacia un Estado social y democrático de Derecho.

Reconocer la labor de los padres de la Constitución

La Constitución nacida durante la Transición es todavía hoy nuestra principal norma jurídica y una prueba viviente de calidad de redacción legislativa. El mérito de las virtudes de la norma suprema lo tienen, en buena parte, los padres de la Carta Magna, quienes supieron analizar el cambio y elaborar unas leyes adaptadas a la democracia naciente. Creo que no se les ha reconocido suficientemente su labor, que permitió alcanzar un ámbito de convivencia y un marco jurídico óptimo.

Hoy los políticos están acomodados

Ante una situación compleja e incierta, los políticos de la Transición consiguieron actuar con cautela, sentido crítico y responsabilidad. La clase política, que entonces estuvo a la altura del momento histórico, hoy está acomodada y tiende a no esforzarse en conseguir el bien público. Deberían mirarse en el espejo de aquellos gobernantes de los setenta que, con muchas más dificultades, alcanzaron grandes retos.

Revisar la Carta Magna de forma puntual

La Constitución ha funcionado muy bien a lo largo de tres décadas. Aunque introducir modificaciones en algunos aspectos de la misma sería adecuado, ello tendría que hacerse, no obstante, con mucha cautela y tacto y de forma concreta, para que el resultado de este proceso supusiera un avance y no un retroceso.

Obligada independencia del poder judicial

En determinadas ocasiones resulta preocupante la politización que sufren los órganos judiciales. Ante esta situación, se debería establecer un sistema de control para que el poder judicial mantenga su independencia. Contamos con unos juristas que parecen intocables, ubicados en una especie de urna de cristal, dentro de unos órganos jurídicos de vital importancia pero alejados de la realidad y de las necesidades de los ciudadanos. Lo ideal sería que actuaran con conocimiento de su sociedad y de forma imparcial y justa.

Reformas legislativas para necesidades sociales emergentes

Los políticos parecen dispuestos, en épocas de campaña electoral, a la revisión de determinadas leyes, pero se olvidan de ello cuando se instalan en el poder. Falta un mayor compromiso y una voluntad de mejora, así como una actualización de determinadas leyes que ofrezcan respuesta a las nuevas necesidades sociales. Hay cuerpos jurídicos que existen desde hace muchos años, por ejemplo el Código Civil, que requerirían de modificaciones. Hay que vivir con una mínima seguridad jurídica ya que todos los días no podemos cambiar las normas. Es preciso buscar un equilibrio entre seguridad jurídica y adaptación a los nuevos tiempos y a las nuevas situaciones jurídicas.

Una buena redacción de una ley influirá en su vida útil

En muchas ocasiones las leyes no se redactan adecuadamente. Es una tarea compleja que solo pueden realizar grandes juristas y asesores que conozcan en profundidad la materia. La norma debe mostrar calidad y validez para que tenga vigencia durante un largo período de tiempo. Por ello debe valorarse la necesidad de crearla o no para evitar un exceso de legislación.

Reformar la ley de arrendamientos urbanos es acuciante

En materia de arrendamientos urbanos hay que dar protección al arrendador. Actualmente, quienes disponen de un inmueble no quieren ponerlo en arrendamiento porque no tienen garantías ni seguridad jurídica ante los problemas que puedan surgir con el arrendatario. Tendría que existir un registro de arrendatarios, un procedimiento más rápido de actuación para los casos de impago del contrato, etc. Un buen referente podría ser el sistema de propiedad horizontal.

Con voluntad política podemos modernizar la Justicia

Nuestro país se merece una Justicia moderna y eficiente. Desde la Transición ningún partido político en el poder ha demostrado voluntad para enfrentarse a la reforma judicial. Los presupuestos del Estado deben aumentar la partida dedicada a este tema para que sea posible dotar de medios y recursos al sistema y que éste se adapte por fin a la realidad estatal. En este sentido, resulta incoherente, por ejemplo, que dispongamos de una Ley de la Dependencia vigente pero que falten fondos y recursos para su aplicación. La clave de todo es la dotación de medios y, de no tener una pronta resolución, se producirá una situación de colapso.

Vía judicial: un último remedio

La labor más importante que llevamos a cabo los abogados es solucionar los problemas de nuestros clientes sin tener que acudir a la vía judicial. Resolver problemas extrajudicialmente supone un éxito para nosotros. El pacto beneficia a la Justicia, al demandante, al demandado y al juez. Es una fórmula que ahorra trabajo y dinero al conjunto de los implicados. Entiendo que es fundamental convencer a los ciudadanos de la importancia de resolver las cuestiones antes de llegar al juzgado. Un juicio, al fin y al cabo, supone un mal necesario y debe tenerse en cuenta como el remedio último para un conflicto.

Estado de las Autonomías, beneficioso para todo el país

El Estado de las Autonomías debe representar la suma de esfuerzos de todos los españoles para beneficiar al conjunto del país. Se generan muchas tensiones y problemas entre autonomías porque algunos políticos encienden voces de alarma de forma innecesaria sobre determinados temas. Si los ciudadanos se sentaran directamente a hablar, seguramente existirían menos dificultades.

Dejar paso a la república

Mis orientaciones políticas se relacionan con el republicanismo, aunque la monarquía que encabeza Juan Carlos I me merece gran respeto y admiración. Es una persona excepcional, una figura fundamental de la historia reciente de España. Cuando finalice esta etapa, quizá la continuación monárquica pierda sentido y nos tengamos que replantear el concepto de Estado. La república es el camino a seguir porque la monarquía resulta ya un anacronismo.

Nuevos retos para Aragón después de la Expo 2008

La Exposición Internacional Zaragoza 2008, Agua y Desarrollo Sostenible, representa una ventana abierta desde Aragón al resto del mundo. Con ella nos hemos internacionalizado y hemos demostrado nuestra capacidad humana y de recursos. Aragón comienza a tener un papel muy importante dentro de España.