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Sr. José García Carrión Jordán
JOSÉ GARCÍA-CARRIÓN JORDÁN.
Fotografía cedida por José García-Carrión.

JOSÉ GARCÍA-CARRIÓN JORDÁN. J. GARCÍA CARRIÓN

Obra:

Texto del 30-01-2013

En Jumilla hunde sus raíces la secular trayectoria de los García-Carrión, de quienes heredó la pasión por la enología el actual presidente de la compañía. Su visionaria apuesta por un modelo de comercialización contrario a la tradición, así como por abrirse al ámbito de los zumos es exponente de una voluntad de innovar, diversificar y expandirse que deberían abrazar todas las empresas españolas, bien respaldadas por la labor comercial de sus embajadas y la gestión eficiente de sus políticos.

Tradición vitícola secular nutrida de la cultura y las técnicas de Francia

Nuestra tradición agrícola se remonta a varios siglos atrás, pues ya mis antepasados, la familia Carrión, eran propietarios de viñedos donde elaboraban sus uvas y vendían el vino de su propia bodega. Alrededor de 1880, los viñedos de la región gala de Burdeos se vieron diezmados por una plaga de filoxera que tardaría años en ser controlada, lo que hizo que algunos comerciantes cruzaran la frontera y se instalaran en nuestra tierra con vistas a producir vinos con sus técnicas y con la uva que compraban a los cosecheros riojanos, enraizando así en suelo español su prestigiosa cultura vitivinícola y haciendo que Jumilla pasara de 3.000 a 15.000 hectáreas de tierra cultivable; asimismo, el Estado construyó una importante instalación enológica que originó una considerable riqueza económica. Fue entonces cuando mi bisabuelo decidió levantar una nueva bodega con capacidad para tres millones de litros y exportar a Francia.

De la botella de vidrio al Tetra Brik

Desde pequeño viví inmerso en el mundo del vino, y poco a poco fui aprendiendo todo el proceso de su elaboración, hasta que, en 1968, con 19 años, abandoné mis estudios de Arquitectura y me incorporé al negocio familiar, una bodega semejante a tantas otras que existían por aquel entonces en Jumilla. Asumí una notable cartera de clientes y trabajé duro con la intención de llegar a constituir una bodega capaz de suministrar a toda la nación, y entonces se me ocurrió, tras un estudio concienzudo al respecto, pasar de la botella de vidrio retornable al Tetra Brik, sistema de envasado aún raro en aquel año de 1980 y del todo contrario a la tradición del vino. Apostar por el Brik fue una cuestión de pasión y fe en la calidad de nuestro producto, aunque resultó muy duro, pero a la vez constituyó la clave del éxito: con una sola planta de envasado podíamos llegar a toda España y absorber el coste del antiguo envase.

Don Simón, líder indiscutible del mercado interior

Comercializar nuestro vino se convirtió en mi principal objetivo: levanté una tupida red de distribuidores por toda España, se realizaron campañas televisivas de gran alcance y logramos que el vino Don Simón se convirtiera en líder nacional el segundo año de su lanzamiento; un liderazgo que conserva en la actualidad. Al aumentar la demanda, decidí construir en las proximidades de Jumilla, en un solar de 40.000 m2, una nueva bodega con un tren de embotellado de alta velocidad. El crecimiento fue tan espectacular que en 1986 la empresa vendía más de 70 millones de litros de vino al año.

Primera bodega de Europa y cuarta del ranking mundial

Además de líder en el mercado interior, Don Simón es el vino español más vendido en el extranjero, y pretendemos que se convierta en la primera marca del mundo: exportamos el 70% de nuestra producción tanto a países emergentes como a países industrialmente maduros como Europa, y, además, hoy contamos con 11 denominaciones de origen en nuestros vinos y lideramos los vinos españoles, siendo la cuarta bodega en el ranking mundial.

Política de diversificación que ha sido el pilar de nuestro crecimiento

En previsión del alto riesgo que comportaba comercializar un solo producto, y ante el descenso que estaba produciéndose en el consumo de vino, a partir del año 1987 acometí una política de diversificación que ha sido el pilar de nuestro crecimiento, ya que en mis frecuentes viajes por el extranjero constataba que el consumo de zumos en España era inferior al de otros países –unos cuatro litros per cápita al año–, por lo que estaba convencido de que tenía que aumentar en los próximos años. Y aunque ponerle a un vino y a un zumo el mismo nombre resultó arriesgado porque nadie nos apoyó, a día de hoy el consumo de zumo en nuestro país alcanza los 25 litros per cápita anuales.

Planta única en toda Europa que integra el cultivo de frutas y la elaboración de sus zumos

Nuestro objetivo de futuro es exportar zumos naturales, para lo cual hemos construido en Huelva una gran planta, única en Europa por integrar en ella la agricultura, de forma que se mecaniza todo el proceso de cultivo de una plantación de 1.500 hectáreas y se tratan las frutas con las tecnología más avanzadas, consiguiendo un zumo tan bueno como el exprimido en casa pero con la ventaja añadida de que la fruta empleada se ha cogido directamente del árbol. En una palabra: el zumo de la abuela con la tecnología del siglo XXI.

30.000 agricultores trabajando con nosotros

Nuestra pasión es dar trabajo a la agricultura española, por lo que mantenemos contratos a largo plazo con miles de agricultores, gracias a los cuales hemos conseguido llegar a producir hasta 400 millones de litros de zumo natural no concentrado al año, buscando siempre la mayor calidad del producto. En cuanto al vino, en España somos la primera empresa en número de hectáreas de cultivo.

Proyecto de investigación con la Universidad de Cartagena

La prevista escasez de materias primas en el futuro nos ha llevado, por un lado, a pensar en abrir mercado en África, continente con grandes posibilidades comerciales, y por el otro, a desarrollar junto con la Universidad de Cartagena un proyecto de investigación para crear una plantación de frutas tropicales en el sur de Murcia. Hasta hace poco, los empresarios españoles hemos vivido de espaldas a la universidad, pero ahora sabemos que el futuro depende de nuestro mutuo acuerdo de colaboración; por ello debemos constituir un matrimonio bien avenido y desarrollar juntos nuevas ideas que nos hagan más competitivos en el exterior.

Gracias a los países emergentes, hoy en el mundo hay más demanda de vinos que oferta

Desde hace un par de años, gracias a los países emergentes, hay más demanda que oferta de vino en el mundo. Exportar, pues, hoy por hoy significa salir no solo de España sino de la Unión Europea, y por eso pensamos en introducirnos en Chile, país con cultura vinícola y ciertas medidas de seguridad jurídica, aunque no nos detendremos en él, y esperamos conseguir que en el año 2015 el 75% de nuestra facturación provenga del exterior.

La logística, pieza clave de nuestra empresa

La logística es clave para una empresa como la nuestra. Dentro de la política de reducción de costos que practicamos, mantenemos relaciones directas con las cadenas de hoteles o alimentación en todo el mundo y firmamos contratos con grandes empresas logísticas para conseguir una red de distribución perfectamente fiable y coordinada.

Misma calidad a menor precio

Con la llegada de la crisis, estamos asistiendo a un cambio de era, pues los consumidores actuales están seleccionando los productos más competitivos, pero sin renunciar nunca a la calidad, lo que nos ha invitado a desarrollar un plan de reducción de costes que ha posibilitado drásticas bajadas de precios para que el consumidor se decante por nuestros productos.

Recortar en educación e I+D+i es matar el futuro del país

El único lujo que nos permitimos en García-Carrión es su cuerpo técnico de profesionales titulados: enólogos, biólogos, químicos superiores y doctores, cuya labor resulta esencial dentro de la empresa; como lo tiene que ser también para el resto del país contar con personas altamente capacitadas. Por tanto, recortar presupuestos para educación e I+D+i es tanto como matar el futuro de España.

Es imprescindible una política fiscal homogénea en la Unión Europea

Europa necesita una política fiscal homogénea, observar un mínimo de obligaciones económicas comunes que no se diseñaron cuando se aprobó el euro. Para que ello sea posible se precisa una autoridad monetaria central que supervise el conjunto de los países europeos. Es un trabajo a medio plazo que requerirá unos 15 años para verse cumplido, pero resulta imprescindible llevarlo a cabo, y lograrlo dependerá en gran medida del nivel de competencia de nuestros políticos en Europa.

El primer vendedor de la marca España debería ser el embajador

Los empresarios españoles echamos de menos unas relaciones comerciales fuertes de nuestro país con los demás, pues no son pocas las dificultades que conlleva abrir nuevos mercados en el exterior, como hacer frente a medidas en exceso proteccionistas que imponen enormes aranceles y obstaculizan el proceso a la hora de registrar una marca. Por ello considero que nuestras embajadas comerciales deberían apoyarnos más de lo que lo hacen, y los embajadores tendrían que ser los primeros vendedores de la marca España, lo que sin duda nos ayudaría a competir con las grandes empresas del mundo.

Restructurar el modelo de Estado con valentía y visión empresarial

España necesita una clase política que afronte con valentía la restructuración de su modelo de Estado, buscando no tanto un cambio de organización territorial como un reajuste tendente a simplificar los costos de dicho modelo; es decir, el Gobierno debería comenzar a dirigir el país basándose en presupuestos y estrategias empresariales que articulen todas las posibilidades reales del país y equilibren, siempre con visión de futuro, objetivos definidos y resultados económicos.