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Sr. Josep Lluís Guiu Clúa et alia
JOSEP LLUÍS GUIU CLÚA.
Fotografía cedida por Guillem Pedrol Segarra

JOSEP LLUÍS GUIU CLÚA. NORTOLIVA

Obra:
Texto del 15/12/12 .
 
La recuperación de los valores del esfuerzo y la constancia y la regeneración moral e intelectual de nuestra clase política son las dos vías básicas de superación de la crisis que propone, en tanto responsable de una centenaria empresa aceitera ilerdense y profesor mercantil, un economista que ha sabido reconducir la empresa familiar y adaptarla a las distintas coyunturas socioeconómicas, cuya trayectoria y clarividencia devienen todo un modelo de conducta.
 

 Fundada en 1850 por dos hermanos de la quinta generación de nuestros ascendientes

En un momento histórico en que la oliva y su transformación en aceite eran una de las actividades agrícolas predominantes en Les Borges Blanques, una pequeña localidad de la provincia de Lleida, nuestra compañía fue fundada en 1850 por dos hermanos de la quinta generación de nuestros ascendientes que aunaron esfuerzos al ver que en el reparto de la herencia a uno le habían correspondido los olivares y al otro, un molino de aceite. De ahí nació una sociedad que tenía como objetivo la recolección y prensado de olivas para la manufacturación y venta de aceite, actividad que se completaba con el descascarillado y molienda de frutos secos, una labor que se abandonó posteriormente por la gran especulación y oscilación de precios existente.

 A finales del siglo xx se dio entrada al embotellado y etiquetado

La empresa fue creciendo y consolidando su prestigio durante todo el siglo xx, de manera que conseguimos una buena implantación regional en la venta a granel de aceite de variedad arbequina, tal y como era habitual en la época. Sin embargo, en los años 80 se generalizó y se tornó obligatorio el embotellado y el etiquetado. Esta fórmula representó un nuevo planteamiento logístico y laboral, ya que tuvo que renovarse la maquinaria y contratar a personal para cubrir las necesidades de presentación en lata, botella de plástico y vidrio. Llegamos a tener siete líneas de envasado diferentes y a contratar a más de 30 empleados.

 Crisis de la colza y colaboración con Unilever

La crisis provocada por la intoxicación de aceite de colza nos benefició, porque se incrementaron de forma sustancial las ventas. La sólida posición adquirida en el mercado interior nos convirtió en una compañía atractiva para la multinacional Unilever, interesada en la introducción del aceite de oliva virgen en la alimentación europea; en 1990 firmamos un convenio de explotación mediante el cual les cedíamos el 90% de la propiedad, pero la gestión seguía en nuestras manos. El acuerdo nos abrió las puertas de la exportación, que hasta entonces había sido solo una parte de nuestra actividad empresarial, focalizada en Latinoamérica, Europa y Países Árabes.

 Exportamos entre unas 7.000 y 8.000 toneladas de aceite a granel

A partir de 1995 mi familia se planteó volver a poseer y controlar la empresa aceitera. En 1996 se llegó a un acuerdo con Unilever para zanjar el convenio de colaboración y en diciembre se constituyó Nortoliva. Al dejar Unilever decidimos abandonar el envasado de una marca propia de venta interior, puesto que los márgenes de beneficio eran muy escasos, para dedicarnos a seleccionar los mejores aceites del país y mezclarlos siguiendo una receta propia, de modo que obtuviésemos un aceite virgen de primera calidad que se ajustase al gusto de los consumidores internacionales actuales, ya que lo exportaríamos a granel. Desde entonces mi hermano, mi sobrino y yo hemos gestionado un proyecto que emplea cuatro trabajadores y exporta entre 7.000 y 8.000 toneladas de aceite virgen extra de la máxima calidad.

 Grandes marcas internacionales envasan y comercializan nuestra materia prima

Nuestra función en la actualidad es la de actuar como departamento de compras de facto para grandes marcas internacionales de Francia, Alemania, Suiza o la antigua Yugoslavia, que envasan y comercializan bajo su denominación la materia prima española que les suministramos. En esos países no existe producción propia, pero los consumidores prefieren adquirir un artículo con el sello de una marca que reconocen y les inspira confianza.

 En el mercado internacional el aceite se adquiere para consumir crudo

Con el tiempo, se han producido cambios en las preferencias de los consumidores, aunque la gran mayoría sigue sin disponer de criterios sólidos. En general, teniendo en cuenta que en el mercado internacional el aceite se adquiere para consumirlo en crudo, hoy se desean aceites suaves y dulzones cuyo sabor no enmascare el de los alimentos.

 Distribuir a granel en grandes cantidades goza de aceptación general

En los mercados exteriores, pero también en el interno, el aceite virgen sigue siendo un artículo en el que el precio es un factor determinante a la hora de decantarse por una determinada marca, en gran parte por nuestra dificultad para apreciar sus sabores y matices. Los aceites envasados en vidrio se dirigen a una minoría de la población dispuesta a pagar más por una presentación exquisita y por unas características (variedad, acidez, etcétera) que no siempre aprecian la mayoría de los consumidores. Por ello envasar así es una apuesta arriesgada, mientras que distribuir a granel en grandes cantidades goza de aceptación general y deja mayores márgenes de beneficio.

 Trabajamos con las grandes cooperativas aceiteras andaluzas

Cualquier explotación agrícola olivarera es susceptible de ser proveedora nuestra porque siempre escogemos las mejores cosechas con total independencia. Nuestro mercado es muy oscilante porque cada cosecha presenta calidades y precios diferentes. En general, sin embargo, trabajamos con las grandes cooperativas aceiteras andaluzas, sobre todo con las de Jaén, Córdoba, Granada y Málaga, que destacan por la homogeneidad y estabilidad de sus añadas. Intentamos proveernos también de aceite de nuestra área, pero no siempre lo logramos porque se trata de cosechas de cantidades limitadas y calidades muy variables.

 Virtudes terapéuticas, nutritivas y gastronómicas del aceite de oliva

Al divulgarse sus virtudes terapéuticas, nutritivas y gastronómicas, el aceite virgen ha conseguido hacerse un hueco en la alimentación de muchos países europeos. Su empleo, empero, se restringe al aliño o empleo en frío porque es muy difícil cambiar la cultura culinaria de países en que se utilizan grasas de origen animal para la cocción de los alimentos o bien aceites de semillas. Por ello, se presenta en envases de vidrio más o menos cuidados y su consumo crece de un modo exponencial con la llegada del buen tiempo.

 Una crisis económica cuyo trasfondo es una grave crisis de valores

La actual crisis económica tiene como transfondo una grave crisis de valores. Se ha impuesto una falsa cultura democrática que supuestamente iguala distancias y elimina barreras necesarias para la coexistencia armónica. Durante las últimas décadas hemos propiciado una educación laxa, sin valores, en que se menospreciaba la disciplina y el esfuerzo y que ha dado como resultado unas generaciones conformistas y sin apenas sentido crítico. Solo saldremos de la crisis si, por un lado, recuperamos los valores del respeto a la autoridad y la cultura del esfuerzo y, por otro, volvemos a confiar en el sistema y en los representantes democráticos.

 Calidad educativa durante la posguerra

Aunque fueron años durísimos para la mayoría de los ciudadanos, los muchachos pertenecientes a las clases medias de entonces pudimos recibir una educación basada en la exigencia intelectual y en el afán de superación personal que luego nos permitió poder afrontar diversas y difíciles situaciones en la vida.

 Los gobernantes toleraron el endeudamiento masivo de los españoles

Es difícilmente explicable, y menos aún justificable, que las autoridades políticas no percibiesen la llegada inminente de la crisis y el fin traumático de la burbuja inmobiliaria. Sin embargo, es aún más increíble que propiciasen o, como mínimo, no detuviesen una tendencia totalmente ilógica e irracional por la que miles ciudadanos se endeudaron en grandes cantidades y durante larguísimos períodos de tiempo de forma irresponsable sin tomar en consideración las diversas contingencias que puede sufrir un ser humano durante su vida laboral y personal.

 Drama de la inmigración

Nuestros políticos permitieron, y auspiciaron implícitamente, la llegada masiva de ciudadanos extranjeros, algunos de ellos mejor preparados que los autóctonos, durante los años de bonanza para realizar tareas agrícolas, trabajar en la construcción, etcétera. Ahora estas personas se ven abocadas a la marginalidad o la economía sumergida si permanecen en nuestro país.

 Una economía sumergida que mueve ingentes cantidades de dinero

El gran número de parados existentes, muchos de ellos sin cualificación o en situación precaria e ilegal, está subsistiendo en parte gracias a una economía sumergida que mueve ingentes cantidades de dinero. El problema es que esta práctica, que toleramos porque conocemos los dramas individuales de los ciudadanos, conlleva una importante merma en los ingresos del erario público y determina que algunas personas trabajen en condiciones nada salubres ni dignas.

Incompetencia de los políticos y los sindicatos

Ni nuestra clase política ni los sindicatos están siendo capaces de solucionar los problemas que acucian a los ciudadanos; es más, nuestros representantes suelen intervenir en cuestiones económicas para favorecer a determinadas empresas mediante créditos, subvenciones, etcétera. Son inoperantes y en muchos casos no disponen de una cultura mínima. Se debería exigir una elevada preparación para desempeñar un cargo público, de manera que el móvil para dedicarse a la política fuese el interés común.