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JUAN RUBIO NAVARRO.

JUAN RUBIO NAVARRO. ACEITES TOLEDO

Obra:
Texto del 27/03/12 .
Fotografía  Fotoprix.
 

La honestidad y la calidad del trabajo y la adaptación a las circunstancias coyunturales explican el enorme éxito obtenido por este experimentado empresario castellano que hizo del aceite su pasión, y de su pasión, su futuro profesional, y que critica la especulación, los excesos colectivos y la falta de responsabilidad de las entidades bancarias durante los años de bonanza, así como la escasa eficiencia de la hipertrófica Administración española.

Empresa nacida de un negocio familiar

Nací en 1931, en un pequeño pueblo de Ciudad Real denominado Fuente el Fresno y, tras realizar estudios elementales, empecé a trabajar en la fábrica de harinas y aceites que mi padre, Juan Rubio García-Quilón, poseía en la población toledana de Los Yébenes. En 1954, al contraer matrimonio, y mediante un crédito de un millón doscientas mil pesetas de entonces concedido por el Banco Central, le compré a mi padre la parte del negocio que se dedicaba a la producción de aceite, que entonces, como en todas las empresas del ramo, se comercializaba a granel. Dos años después previmos las posibilidades de venta internacional del producto, porque el mercado italiano se interesó por nuestro aceite y adquirió 150.000 toneladas de nuestra cosecha, con lo que obtuvimos un beneficio de 25 millones de pesetas. Fue así como la empresa se consolidó de forma rápida y pudo expandirse.

Los empresarios de raza trabajamos para crear unos beneficios sólidos y perennes

Para mí Aceites Toledo ha sido muy importante en mi realización personal. Aún hoy sigo al frente de la organización, a pesar de que soy padre de cuatro hijos, abuelo de doce nietos y bisabuelo de Eva. A diario intento aportar a la compañía mi experiencia y mi pasión por el sector del aceite y por el mundo de los negocios. Los empresarios de raza trabajamos para crear unos beneficios sólidos y perennes para nuestro negocio y no basamos jamás nuestra actividad en la especulación. Sabemos que la eficiencia y la adaptación a las circunstancias son las que permiten la solidez y continuidad de una empresa.

Innumerables distinciones

He tenido el honor de haber recibido diversas distinciones por mi trabajo, implicación y pasión por el mundo del aceite; entre ellos me agradaría destacar la Medalla al Mérito del Trabajo recibida en 2001, el IV Premio de la Fundación Fondo para el Desarrollo de la Naturaleza en 2003 entregado por el propio don Juan Carlos I y la Medalla de Oro del Ayuntamiento de Los Yébenes en 2011. Además, desde la entrada de España en 1986 en el entonces Mercado Común he sido asesor permanente de la Agencia del Aceite de España.

Marcas propias y marcas blancas

Aunque también somos propietarios de olivares, nuestra dedicación principal es la obtención y distribución de aceite de oliva a través de marcas propias como Dintel, Dehesa de Monreal, Oliterra u Olivier, a granel, cuyo destino fundamental son los distribuidores italianos que lo envasan y lo comercializan en su país o a escala internacional como propio, o embotellándolo para las corporaciones alimentarias que lo comercializan a través de sus propias marcas, las denominadas marcas blancas. De hecho, esta última opción es la mayoritaria en nuestro mercado en la actualidad y todas las marcas, sean cuales sean sus dimensiones y prestigio, se han visto abocadas a hacerlo. En total, nuestro aceite se distribuye a través de cuarenta denominaciones comerciales diferentes alrededor de todo el mundo.

Variedad de aceites de oliva

Nuestra producción es muy amplia y abarca desde el aceite virgen extra, ideal para comer en crudo –el producto que más se exporta–, pasando por el aceite virgen, que la mayoría de hogares españoles utiliza para la cocción de los alimentos, o por otro más suave, tratado en nuestra refinería de Córdoba para reducir su acidez, que se utiliza para la elaboración de conservas, sector en el que satisfacemos el 95% de las necesidades de aceite con las 400 toneladas de aceite de oliva diarias procesadas, hasta llegar al aceite de orujo, elaborado mediante procesos químicos a partir de los residuos sobrantes de la manufacturación de aceite de oliva, y que cada vez tiene menos aceptación entre los consumidores.

Materia prima de origen toledano y andaluz

Al comercializar unos 70 millones de kilos de aceite al año, nuestra materia prima no solo procede de nuestra área geográfica, Toledo, que se caracteriza por la variedad cornicabra, sino que también la adquirimos en Córdoba, Jaén, Málaga, etcétera, siguiendo las consignas de una buena relación entre una calidad óptima y un precio ajustado.

 España es el mayor productor de aceite de oliva del mundo

El consumo de aceite de oliva, en crecimiento constante durante los últimos años, supone el 4% del consumo mundial de aceites, y presenta la especificidad de que su materia prima se cultiva casi de manera exclusiva en los países de la ribera mediterránea. Entre ellos, España es el país con la mayor producción de aceite de oliva del mundo: se aproxima al 60%. De los tres millones de toneladas elaborados, nuestro país manufactura un millón cuatrocientas treinta mil toneladas, de las que tan solo consume 550 millones de kilos.

Exportamos 880 millones de kilos de aceite

Nuestros aceites, en mayor o menor medida, se venden en todos los países del mundo, pues exportamos unos 880 millones de kilos. Dejando de lado el aceite vendido a granel casi exclusivamente a Italia, que puede ser transportado en diversos formatos, el aceite destinado al consumo exterior se envasa en botellas de vidrio porque no deja de ser un alimento de lujo. Nuestros mayores clientes internacionales de aceite embotellado son sin duda Estados Unidos y Japón.

El mercado estadounidense prefiere los cultivos ecológicos

Por el momento el mercado más exigente es el estadounidense, que pone el acento en los condicionantes medioambientales, ya que sus consumidores desean que los aceites que se distribuyen allí sean procedentes de cultivos ecológicos en que los suelos no hayan sido sulfatados ni abonados con ningún tipo de componente químico.

Italia posee el prestigio del sector por una simple cuestión de marketing

Nuestros aceites, sobre todo a partir de la entrada de España en la actual Unión Europea, han sufrido un salto cualitativo y cuantitativo más que reseñable por los estrictos controles de calidad, los recursos abocados por las autoridades europeas para la activación de este cultivo y la mejora del marketing y la presentación del artículo final. Si países como Italia poseen aún la preponderancia comercial y el prestigio en el sector, a pesar de que solo producen el 20% de su volumen de exportación, es porque nos llevan medio siglo de ventaja en la internacionalización del producto. Sin embargo, progresivamente se llegará a una situación de equilibrio, sobre todo cuando los compradores internacionales conozcan el verdadero lugar de procedencia de los aceites supuestamente italianos que consumen.

Internacionalmente, el aceite se emplea para el consumo en frío

Aunque los consumidores internacionales son conscientes de los beneficios de la ingesta de aceite de oliva y su sabor se ha ido adaptando a sus gustos, sigue siendo un alimento de elevado precio, unas cinco veces más que en España, cuyo deleite se asocia en exclusiva a la ingesta en frío.

Especulación inmobiliaria, exceso crediticio y pérdida de valores

La causa fundamental de la recesión actual es la especulación inmobiliaria, fomentada por el exceso irresponsable de crédito de los bancos que creó una falsa sensación de bienestar. Se instauró la idea de que se podían obtener siempre ganancias fáciles y sin esfuerzo y especular se vio como vía moralmente lícita de enriquecimiento rápido, obviando el hecho de que la verdadera creación de riqueza siempre parte de un proyecto largo y sosegado, en el que imperan los valores del esfuerzo, el tesón y el sacrificio.

Quienes actuaron con rigor en el pasado, hoy siguen disponiendo de crédito

La crisis está actuando como un filtro regulador de la viabilidad de las empresas. Las compañías que continuaron trabajando sobre los mencionados valores durante los falsos años de bonanza y que no se han visto afectadas por la actual recesión siguen disponiendo de facilidad de crédito, y a un tipo de interés preferente.

Un lustro para recuperar nuestra economía

Dada la extrema gravedad de la situación presente y el hondo desequilibrio derivado de los años de la burbuja –el endeudamiento de las familias, la dependencia económica del sector de la construcción, etcétera–, todavía tardaremos como mínimo un lustro en recuperar nuestra economía.

A favor de la amnistía fiscal

Debemos partir de la base de que todos los países del mundo tienen un cierto índice de economía sumergida, y es positivo que se refloten e incorporen los capitales ocultos a la legalidad.

Divulgar las virtudes de la flexibilidad laboral

Las empresas tienen que poder prescindir de los trabajadores improductivos o poco ejemplarizantes. La reforma laboral permitirá hacer esto sin hipotecar el futuro de las entidades. La nueva legislación será muy positiva para el conjunto de la población y permitirá la reducción del número de parados, pero cabe reconocer que sus virtudes no se han divulgado de manera conveniente entre la población.

Necesaria simplificación administrativa

El actual sistema administrativo es un puro disparate, puesto que no es posible que un Estado como el español sufrague 17 autonomías. Es imprescindible y urgente reducir el número de administraciones, y con ello de funcionarios, que debemos mantener. En este sentido, creo que una primera acertada medida es la reforma y unificación de los ayuntamientos.