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SR. MIGUEL ÁNGEL CÁMARA BOTÍA Alcalde de Murcia desde 1995.

SR. MIGUEL ÁNGEL CÁMARA BOTÍA Alcalde de Murcia desde 1995.

Obra:

Texto del 17/05/04,
Fotografía cedida por el Ayuntamiento de Murcia

En cuestión de poco tiempo la ciudad y la región de Murcia han protagonizado un desarrollo espectacular digno de alabanza. Dinamismo y prosperidad alcanzados en base a criterios de estricto respeto al medio ambiente y al progreso sostenible. Este crecimiento debe bastante a la gestión equilibrada y armónica de sus políticos, y en especial a la infatigable labor del alcalde Miguel Ángel Cámara, un químico que parece haber encontrado la fórmula para convertir Murcia en el modelo a seguir a escala nacional.

Interés por la participación activa

Entré en política porque siempre he tenido inquietudes desde el punto de vista asociativo, interés por participar en todo tipo de cuestiones. Pude empezar a materializar esta vocación activista durante mi etapa como estudiante, tanto en el bachillerato como en la Universidad. Luego, terminada la carrera universitaria de Química, quise dar un paso adelante en esa participación activa y me incorporé a Alianza Popular en 1983. Se da la circunstancia de que inicié mis primeros pasos en la política casi al mismo tiempo que otro político murciano de renombre, nuestro actual presidente de la comunidad autónoma Ramón Luis Valcárcel. Nuestras trayectorias se han desarrollado de forma paralela, así que en cierto modo le considero la persona más cercana y más influyente en mi trayecto personal como político. Me decanté desde 1987 por la actividad política municipal, primero como concejal, y desde 1995 soy alcalde de Murcia.

Primacía de la gestión municipal

A nivel municipal la actividad es distinta de la que se produce en otros ámbitos de la política, en nuestro caso prima más la gestión, solucionar los problemas inmediatos de los ciudadanos. Indudablemente los alcaldes defendemos unas ideas y nos inspiramos en un modelo político concreto, pero luego el ciudadano lo que quiere es que, si tiene un problema, el Ayuntamiento se lo solucione al margen de otras cuestiones. La valoración de nuestra actividad es distinta, ya que se parece más a la de una gran empresa de servicios que a la de un foro ideológico. Aun así, la gestión municipal constituye una escuela de formación política impresionante, incluso imprescindible para alcanzar puestos de responsabilidad a nivel gubernamental. La actividad y la práctica política debe nacer de los Ayuntamientos, pues en ellos se percibe lo que de verdad piensa cada uno de los ciudadanos, se ven de cerca los problemas del día a día, las inquietudes, las esperanzas y también las incertidumbres, así que al final, cuando uno toma una decisión, no la toma en abstracto, sino viendo las caras de las personas a las que afectará esa decisión.

Murcia crece a un ritmo impresionante

Con sus más de 400.000 habitantes, Murcia se ha convertido en la séptima ciudad española según el censo de población, que lógicamente no toma en cuenta el nutrido grupo de inmigrantes no regularizados, pero que también residen en ella. En los años cincuenta y sesenta los murcianos emigraban en busca de trabajo a Cataluña, Francia, Alemania, etc. Ahora, merced al dinamismo que ha experimentado la ciudad y la región entera en los últimos diez años, Murcia se ha convertido en un atractivo foco de inmigración. Es una de las ciudades con mayor crecimiento de todo el Estado español, pero todavía es una ciudad cómoda, agradable, donde todo está cercano. Murcia mantiene la esencia de su pasado y al mismo tiempo es una ciudad moderna, con futuro, ordenada según parámetros racionales en cuanto a espacios libres, grandes centros de ocio, deportivos y culturales. Un lugar donde se trabaja mucho pero se vive mejor.

El gran reto de la ordenación territorial

El primer gran proyecto que me planteé al acceder a la alcaldía era el de revisar y reordenar todo el plan de crecimiento de la ciudad, su ordenación territorial, por medio del plan general de ordenación urbana, diseñado bajo unos criterios de respeto medioambiental y desarrollo sostenible. Se aprobó en 2001 en base a unas previsiones de crecimiento y desarrollo a largo plazo, de unos 25 años. No obstante, ya hemos gestionado más de dos tercios de las actuaciones previstas: grandes espacios de actividad económica, como el centro integrado de transportes; centros de actividad comercial y residencial, como el nuevo campo de fútbol de La Condomina y su entorno; centros de ocio y de cultura, como un parque temático; red de infraestructuras viarias, de suma importancia para el crecimiento de la ciudad; gestión racional del abastecimiento de agua, etc.

Óptimo presente y prometedor futuro industrial

Queda lejos ya la época en que Murcia proveía de materias primas a otras regiones y dejaba escapar su riqueza sin sacar provecho industrial de ella. En los años cincuenta la ciudad fue pionera de la industria conservera y, aunque ha requerido un lento proceso, hoy día posee una pujante industria de transformación agroalimentaria, con firmas punteras en conservas y productos congelados como Hero, Juver, García Carrión; grandes industrias cárnicas como El Pozo; una industria vinícola en alza con tres denominaciones de origen —Bullas, Jumilla y Yecla—. La materia prima es buena, pero además hemos comprendido la importancia que tienen el diseño y la presentación final de los productos, aspectos en que otras regiones nos aventajaban. Se han incorporado modernas técnicas de comercialización, nuevas tecnologías, conceptos de marketing, que han permitido evolucionar a nuestra industria, pasar de ser una zona fundamentalmente agrícola a una ciudad en la vanguardia industrial, comercial y de servicios. Esta transformación exige que el Ayuntamiento se implique en la promoción de empleo. Estoy convencido de que el empleo se genera en las ciudades, y por lo tanto los Ayuntamientos podemos jugar un papel importante en el proceso abaratando los costes del suelo industrial, acortando el tiempo de tramitación, facilitando por medio de una gestión inteligente que se invierta en el municipio. El nuevo Plan General de Ordenación Urbana ha generado millones de m2 de suelo industrial, y eso contribuye a crear empleo estable. Ahora mismo se están construyendo tres grandes complejos de oficinas de negocios, que completarán la infraestructura económica de la ciudad junto al recién inaugurado centro de transporte logístico, de referencia a nivel mundial —no en balde somos una de las primeras provincias españolas en volumen de flota de transporte—.

Viviendas y comercios

Desde el año 1999 el Ayuntamiento promueve la construcción de viviendas de protección oficial para jóvenes, en colaboración con cooperativas destinadas a este fin y con otras iniciativas de carácter privado. Destinamos el 10% de las nuevas zonas residenciales para que se construyan este tipo de viviendas protegidas, y de este modo vamos a generar en muy poco tiempo cerca de 6.000 pisos de estas características. El incremento de esta actividad constructora se complementa con la apertura en los últimos ocho años de unos 8.000 nuevos establecimientos comerciales. Murcia posee una oferta comercial importante, basada en el pequeño y mediano comercio.

Variada oferta cultural y de ocio

Murcia es una ciudad de fundación musulmana, cuyos restos arqueológicos confirman el antiguo esplendor del califato cordobés. Al mismo tiempo, vivió su mayor desarrollo cultural en la época del barroco, del que conservamos insignes joyas como la Catedral o las obras del imaginero Francisco Salzillo. Creo que la ciudad ha sabido mantener sus señas de identidad, lo poco que nos ha quedado del pasado, en perfecto equilibrio con el desarrollo actual. Buena muestra de este equilibrio armónico entre presente y pasado es la vigencia de nuestras fiestas tradicionales: la Semana Santa, el Bando de la Huerta y el Entierro de la Sardina, de las que los murcianos nos sentimos muy orgullosos. Por otro lado, el Ayuntamiento impulsa las actividades culturales y de ocio para que los ciudadanos disfruten de una mejor calidad de vida. Para ello contamos con numerosos centros culturales, con el auditorio, con instalaciones deportivas de alto nivel —se está construyendo ahora una pista de hielo—, un parque acuático, etc. Próximamente se instalará un parque temático en torno a la naturaleza, complemento necesario para el impulso turístico de la ciudad. Murcia se halla situada en segunda línea de mar, representa una oferta turística cultural y de ocio que complementa la tradicional propuesta de sol y playa que predomina en nuestra región.

Una buena red viaria

En cuestión de infraestructuras de comunicación Murcia está muy bien dotada, y están en marcha nuevos proyectos de conexión que potencien su capacidad de desarrollo. Existe hoy una red de autovías excelente que nos conecta a través del corredor del Mediterráneo con toda Europa, obviamente también con el cercano puerto de Cartagena, con Madrid y con Andalucía. Falta terminar el entramado de carreteras de circunvalación que haga más cómodo el tráfico interno y externo de la ciudad. Está en proyecto la construcción del aeropuerto y, sobre todo, la supresión de esa barrera que ha supuesto hasta ahora la línea del ferrocarril para la expansión de la ciudad. Con la futura llegada del AVE que nos enlazará con Madrid se completará la buena comunicación ferroviaria de que disponemos hoy, y además permitirá eliminar un muro de separación de 12 km que impide que Murcia crezca hacia el sur. Esta última barrera desaparecerá por fin con el soterramiento previsto de la vía.

En Murcia se aprovecha hasta la última gota de agua

Heredado de la época de los árabes, nuestro sistema de riego es de aprovechamiento máximo por ser una zona de escasez de agua. Desde siempre, la misma agua se ha aprovechado hasta cinco veces para regar diferentes parcelas. Más aún hoy día, con la aplicación de las nuevas tecnologías y los canales de drenaje, recogida y reutilización. En el tema del agua, se puede decir que los murcianos hemos sabido hacer de la necesidad, virtud. De todos modos, sigue siendo un tema muy complicado, que acapara muchísimos esfuerzos en la región. Me parece obvia la urgencia de adoptar soluciones definitivas a esta necesidad tan imperiosa que aquí tenemos. Desde el Ayuntamiento hemos trabajado mucho en el tema, hasta el punto de que Murcia es una de las ciudades españolas de mayor rendimiento técnico de la red de agua potable —por encima del 85%—. Estamos a la cabeza de la renovación tecnológica en cuanto a aprovechamiento y gestión sostenible del abastecimiento de agua, tanto desde el punto de vista de la calidad como de la cantidad, en la renovación y ampliación de la red urbana para evitar las fugas, y también en campañas periódicas de concienciación ciudadana —pese a ser una zona de tantísimo calor y al crecimiento de la población, en estos momentos el consumo está en poco más de 115 litros por habitante al día—. Desde 1990 hemos incrementado la eficiencia casi en un 100%, ahorrando unos 20 Hm3. De esta forma hemos podido regenerar el río Segura a su paso por la ciudad. Lleva muy poquita agua, pero es un agua depurada, de calidad, un río vivo.

El siglo de las ciudades

En estos años de democracia España ha avanzado mucho en el terreno de la descentralización, tanto en capacidad normativa como en financiación. Nuestro reto de futuro consiste en continuar por ese camino. Creo que el siglo XXI, ya no en España sino en toda Europa, será el siglo de las ciudades, no de las regiones. Ciudades con un factor de progreso como un ámbito territorial donde se genera actividad y empleo, se ordenan los territorios y las necesidades y, por lo tanto, también necesitamos tener mayor capacidad de competencias y mayor grado de financiación para hacer frente a esas contingencias, a las reclamaciones que los ciudadanos plantean para poder vivir con mayor bienestar. El estado de bienestar y su gestión efectiva se está trasladando del gobierno central a la ciudad, y en este aspecto el gran avance que tenemos que afrontar desde la negociación, el diálogo y la participación, es transferir parte de las competencias y de los recursos económicos que tienen hoy día las comunidades autónomas hacia los Ayuntamientos. Conviene dotarlos de mayor capacidad normativa para que, desde la corresponsabilidad que siempre hemos ejercido los entes locales, las ciudades continúen siendo motor de progreso y de bienestar. En este sentido los Ayuntamientos reclamamos, incluso a la máxima instancia política europea, que antes de plasmar las leyes sobre el papel cuente con nosotros porque, a fin de cuentas, quienes tienen que aplicar la política de medio ambiente, de seguridad y tantas otras más, son los sufridos consejos municipales.

Reformas legales y descentralización

En estos momentos en que tanto se habla de modificar o no la Constitución y los estatutos de autonomía, entiendo que la realidad del día a día, el paso del tiempo y la propia actividad política y social imponen nuevos retos, así que se puede hablar y aceptar cualquier propuesta, pero siempre sin imponerla. Debe haber un diálogo, una participación y una sensatez en la que todos los españoles encontremos un acuerdo común que sea beneficioso. No hay que tener una visión cerrada, sino amplia, generosa y de largo recorrido. Conviene aprovechar la coyuntura para profundizar de una forma global y generalizada en la descentralización, en que ese proceso de transferencias no se detenga en las comunidades autónomas y llegue hasta las ciudades, que puedan tener mayor participación en los impuestos y la red de tributos, no para tener más capital, sino para ofrecer más servicios a los ciudadanos. En las ciudades los servicios se atienden más y mejor, porque conocemos mejor los problemas, estamos más cerca de la gente, incluso a nivel de descentralización efectiva tenemos más experiencia. En Murcia existen 65 juntas de participación ciudadana que gestionan una parte del presupuesto municipal, y son más rápidas y más eficaces que la propia administración local.

España debe su estabilidad a Juan Carlos I

El verdadero activo que tiene España es Su Majestad Juan Carlos I. El Rey, por su forma de hacer, por su talante y por su saber estar en todo momento junto al pueblo español, ha supuesto un factor de estabilidad impagable. Representa un elemento de cohesión territorial, vertebrador de la unidad nacional, por encima de regiones, por encima de muchas situaciones que, en fin, son coyunturales. Pero lo más importante, como he mencionado, es que ha sabido estar siempre junto a cada uno de los españoles. En los momentos de alegría, disfrutando como un español más y contribuyendo a que nos sintamos orgullosos del país, y en los momentos dramáticos manteniéndose al lado de quien le necesite, con una pequeña sonrisa, un apretón de manos, una muestra de consuelo. También merece destacarse su trabajo para que la España que vivimos y la que vamos a dejar a nuestros hijos sea una España de vida en común, tolerante, moderna, en la cual muchos de los fantasmas del pasado sean eso, fantasmas. En los momentos difíciles de la transición tanto el Rey como la Reina emanaban una confianza en el proyecto común del pueblo español que sirvió de ejemplo y nos convenció de que juntos íbamos a conseguir el futuro de libertad y tolerancia que anhelábamos entonces y hoy es una realidad indiscutible, en buena medida gracias a su apoyo. De ahí proviene su fuerza moral, el reconocimiento y respeto que tenemos todos los españoles hacia él.

Confianza plena en el Príncipe Felipe

Su Alteza el Príncipe Felipe es una persona excelentemente preparada, no sólo a nivel académico, sino que también ha recibido en su entorno familiar unos valores morales que han ido formando su carácter y permiten albergar grandes esperanzas de continuidad asegurada de la dinastía. He tenido la suerte de compartir determinados momentos con Su Alteza, en visitas a la ciudad de Murcia, y creo que es una persona muy preparada, muy humana, muy cercana y muy preocupada por los problemas de todos los españoles. En fin, una persona que genera confianza y estabilidad en el futuro.