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SR. MIGUEL NAVARRO MOLINA Alcalde de Lorca desde 1995.

SR. MIGUEL NAVARRO MOLINA Alcalde de Lorca desde 1995.

Obra:

Texto del 12/05/05,
Fotografía cedida por el Ayuntamiento de Lorca

Miguel Navarro Molina, maestro de primaria, pedagogo de formación y político por vocación, es desde 1995 el alcalde de Lorca, localidad que está viviendo en estos momentos una profunda reconversión económica encarada hacia el turismo de calidad. Desde sus diversas responsabilidades políticas ha presenciado el nacimiento y evolución del actual sistema constitucional, al que considera como un producto del diálogo y del consenso social; por ello echa en falta, en la política actual, una mayor flexibilidad, tolerancia y trabajo consensuado por parte de todos los partidos políticos.

Lorca, una población de antiquísima historia

La ubicación de nuestra población en las estribaciones de la sierra del Caño y el curso del río Guadalentín determinan la fertilidad y abundancia de recursos de nuestras tierras; esta bondad de bienes naturales explica que desde tiempos prehistóricos Lorca haya sido un lugar codiciado para los asentamientos humanos. En este sentido, las últimas excavaciones efectuadas demuestran que Lorca ha estado poblada desde el 3500 a. C., lo que la convierte en el núcleo habitado más antiguo de la Región de Murcia. Posteriormente, fue una villa codiciada por romanos, visigodos y árabes hasta que en 1244 se anexionó al reino de Castilla. Durante el reinado de los Austrias recibió una serie de prerrogativas reales que le concedieron más autonomía que otras poblaciones de características similares. La llegada de la dinastía de los Borbones no interrumpió esta buena sintonía con la Monarquía hispánica.

Necesidad de una reconversión económica

Una de las características propias y diferenciadas de Lorca es que su población ha ido incrementándose a lo largo del tiempo. Actualmente están empadronadas unas 85.000 personas y creemos que dentro de 15 años  Lorca contará con unos 150.000 habitantes.  Lorca ha sido una población dedicada a la agricultura, fundamentalmente a los productos de regadío, y a la ganadería, es decir, al sector primario. También, en épocas más recientes y de forma parcial, se ha venido desarrollando la industria de los curtidos y del textil. Las necesidades económicas y sociales actuales han determinado, por un lado, la urgencia por modernizar el entramado de estos sectores productivos y, por otro, la apuesta clara por la diversificación de las actividades económicas lorquianas.

Condicionantes del sector primario

Las necesidades actuales del sector primario determinan que los productores deban convertirse en transformadores y, a ser posible, en comercializadores para sacar el máximo beneficio de sus productos. La agricultura y la ganadería lorquianas históricamente han destacado por su vertebración cooperativa. Nuestra aspiración es que esta organización cooperativa se implemente todavía más en el futuro, de manera que nuestros agricultores ganen eficiencia y reduzcan costes. Aunque aún nos queda un largo camino por recorrer en esta dirección, es indudable que los métodos de comercialización se han modernizado de manera sustancial en los últimos años. Por ejemplo, en estos momentos nuestros productos agrícolas salen ya empaquetados y tasados en la moneda correspondiente al país de destino. Por otro lado, el sector primario lorquiano ha optado por el respeto y la sensibilidad hacia las cuestiones medioambientales. Actualmente en Lorca se tratan y reciclan convenientemente los residuos tóxicos causados por las explotaciones agrícolas y ganaderas.

Las actividades terciarias pueden ser el motor económico del futuro

La coyuntura social y económica actual explican la necesidad de convertir a Lorca en una ciudad de servicios que abastezca a los 200.000 habitantes del área y se convierta en un foco turístico para ofrecer a los visitantes de su comarca 8,5 Km de playas vírgenes y un rico patrimonio cultural, cuya muestra máxima es su casco histórico que fue declarado Monumento Nacional en 1978. En este sentido, uno de los objetivos prioritarios de nuestro Consistorio es consolidar la oferta turística del municipio para que se convierta en un referente del crecimiento económico sostenible. Para conseguirlo, se han puesto en marcha una serie de proyectos, cuyo exponente más ambicioso es la construcción de un parador nacional en el castillo; otro es la edificación parcial o de baja intensidad, en torno al 25%, de las áreas urbanizables adyacentes a las zonas litorales; en estos terrenos se alzarán fundamentalmente establecimientos hoteleros que posibilitarán la creación de puestos de empleo y de riqueza para la comarca, sin conllevar los perjuicios medioambientales que se pueden derivar de la construcción de viviendas unifamiliares en pequeñas parcelas.

Llegada de la universidad

Uno de los grandes objetivos de Lorca es lograr el establecimiento de estudios universitarios en nuestro territorio. Después de años de lucha y concienciación, se ha conseguido la futura implantación de las titulaciones de Podología, Terapia Ocupacional y Dietética y Nutrición, aunque la gran aspiración de los lorquianos sería obtener la instauración de la licenciatura de farmacia, ya que no se puede cursar en ningún centro de estudios superiores de la Región de Murcia.

Ineludible necesidad de una segunda descentralización

Los gobiernos municipales son los más cercanos a los ciudadanos y, por ello, los que más presión sufren por parte de la ciudadanía. Nuestra obligación es intentar responder de la mejor y más eficiente manera posible a sus demandas, pero esto no siempre es factible por nuestra falta de recursos. Además, algunos cambios sociales, como la llegada de una gran cantidad de inmigrantes, están agravando aún más nuestra penuria económica porque se requieren más inversiones en materia social. La falta de recursos para gestionar de manera adecuada las cuestiones migratorias es uno de los grandes problemas que se otean en el horizonte municipalista. Personalmente, me conformaría con recibir sólo las partidas presupuestarias indispensables para cubrir todas aquellas competencias que día a día ejercemos y que, en teoría, corresponden a otras administraciones más alejadas de los ciudadanos. Se requiere una reforma legislativa y de la organización administrativa para que los Ayuntamientos tengan más atribuciones y puedan resultar más eficaces y ágiles a la hora de resolver los problemas inmediatos de sus ciudadanos.

Constitución de consenso

Problemáticas como la de la financiación de los Ayuntamientos plantean el dilema de si es conveniente o no reformar la Constitución. No cabe duda que la Carta Magna fue creada para adaptarse progresivamente a las necesidades de nuestra sociedad y que, al mismo tiempo, fue redactada con suficiente flexibilidad y consenso como para que no haya sido necesario modificarla hasta el momento. Esa flexibilidad y tolerancia es la que se requiere por parte de los políticos para afrontar cualquier debate o posibilidad de enmienda constitucional. Si las reformas son necesarias deben llevarse a cabo, pero desde el diálogo y la participación de todos los grupos políticos. Este consenso es fundamental porque no debemos olvidar que la Constitución es la ley marco que encuadra y regula el funcionamiento de nuestro sistema político: la democracia.

Papel de la Monarquía en nuestra democracia

La Transición española constituye un ejemplo de convivencia y tolerancia. Es innegable el papel destacado que tuvo don Juan Carlos durante el proceso y en especial durante el 23-F. Su Majestad entendió perfectamente el contexto histórico y las nuevas necesidades políticas imperantes y contribuyó decisivamente en la configuración y construcción de un Estado democrático moderno. En este sentido, nuestro jefe de Estado tuvo un protagonismo comparable al de otros líderes políticos de la época, como Adolfo Suárez, Felipe González, Santiago Carrillo o Jordi Pujol. Una vez consolidado el régimen de libertades, el Rey ha seguido desempeñando sus atribuciones con absoluta exquisitez, porque su función es únicamente testimonial y representativa. Desde mi punto de vista, indudablemente, la trayectoria del Rey está siendo absolutamente intachable.

Legado de Felipe VI

Don Felipe ha tenido dos grandes ejemplos de sacrificio y trabajo por España en su familia. Su abuelo, el conde de Barcelona, no dudó ni un momento en renunciar y sacrificar sus legítimos derechos dinásticos a favor de su hijo. Más tarde, su padre actuó en contra de los designios de Franco y renunció a los plenos poderes legislativos y ejecutivos que había heredado del régimen anterior. Finalmente, actuó de forma contundente cuando se produjo la intentona golpista. Aunque es imposible predecir el futuro, creo que el actual Príncipe de Asturias deseará continuar con la línea y el talante de sus antecesores dinásticos.

Necesaria modernización de la Monarquía

No creo que en España exista un verdadero sentimiento republicano. En general, la población reconoce y agradece la tarea que don Juan Carlos llevó a cabo durante la Transición y consideran que la Monarquía constitucional es la forma de gobierno más adecuada a nuestras características históricas y sociales. Sí que considero, en cambio, que la Monarquía debe ser una institución, en la medida de lo posible, moderna y próxima a los ciudadanos. Las especiales circunstancias históricas de las que veníamos no han hecho posible esta modernización y acercamiento hasta fechas recientes. En nuestros días los signos de este cambio y apertura son más que evidentes, y opino que aumentarán aún más en el futuro para que la institución se ponga en consonancia con la realidad social contemporánea.