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MIGUEL ORTIZ-CAÑAVATE LÓPEZ.

MIGUEL ORTIZ-CAÑAVATE LÓPEZ. GRUPO NERVIÓN

Texto del 09/01/12 .
Fotografía cedida por Mitxel Arrio ( El Correo ).
 

Licenciado en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid, este culto y distinguido empresario ha hecho de su trayectoria empresarial un ejemplo de diversificación, creatividad y éxito. Residente en Japón desde 1985, se duele de la marginación administrativa que sufren los casinos en nuestro país y de la desconfianza que aún despiertan en la sociedad. Como antídoto a la crisis, propone olvidarse de los privilegios adquiridos y luchar unidos por superarla.

Me considero un compendio de los distintos pueblos de España

Soy un empresario circunstancial. Mi vocación es el comercio. Estudié Derecho y me interesaron sus ramas civil y mercantil. Desde los 15 años me he dedicado a vender productos de todo tipo. En 1978 comencé a trabajar de meritorio en la asesoría jurídica del Banco de Valladolid. Soy madrileño pero tengo abuelos vascos, catalanes y gallegos; me he criado entre canciones populares de los distintos pueblos de España. El año 1980 pasé de vender baterías de cocina a ser representante de Canadair Ltd., fabricante canadiense de aviones anfibios diseñados para apagar incendios forestales, del cual España es su primer cliente. El dinero de esos años lo invertí en Japón, país donde deseaba vivir. Allí abrí en 1986 una empresa, Hispania Ltd, para promocionar productos españoles y acercar a los japoneses nuestra diversidad cultural.

Casinos en Mallorca, Ceuta, Bilbao y San Sebastián

El mercado nipón abre lentamente sus puertas. Con esfuerzo y confianza fueron surgiendo socios emprendedores y los negocios salieron adelante. Empezar a realizar inversiones en España me convirtió en empresario. Hemos trabajado mucho con las comunidades autónomas en su promoción. Después abrimos una fábrica de prendas de piel en Barcelona y así llegamos al ámbito del juego. El invertir junto con los japoneses me llevó a ser presidente ejecutivo y consejero delegado. Abrimos el casino de Bilbao y adquirimos los de Mallorca, Ceuta y San Sebastián, donde también gestionamos su hipódromo.

El juego ha de ser diversión y no sufrimiento

El mundo del juego no es fácil. Has de poseer un gran equilibrio personal para que todo funcione. El juego ha de ser diversión y no sufrimiento. Además, precisa de mucha mano de obra y está tutelado por la Administración; ello significa que nos delimitan el margen de actuación y requerimos de autorización para todo. Diariamente nos visita la unidad policial de juego para inspeccionarnos. Además, no podemos promocionarnos como quisiéramos. Un eslogan como “Vizcaíno, conoce tu casino”, nos fue desautorizado por presunta incitación al juego.

Diferentes normativas según las distintas comunidades autónomas

Aunque hubo fortunas que sufrieron debido a empresarios irresponsables, durante la Transición se controló mucho el sector. En el año 1979, mi padre, el abogado Ortiz-Cañavate, una auténtica referencia humanística para mí, fue cofundador del Casino de Madrid. Conozco pues un poco la historia del juego en aquellos años. Desde entonces hasta ahora no se ha dado una actualización de los casinos, estamos obsoletos. Las distintas normativas de las autonomías hacen que perdamos la oportunidad de ser competitivos. Desde hace tres años, debido a la crisis y a normativas como la prohibición del tabaco y las ultraprotectoras de las empresas de tragaperras en bares y salones, los ingresos de los casinos están cayendo en picado.

España legisló demasiado tarde lo relativo a los casinos online

En 1999 alcancé un acuerdo de intenciones con el grupo Caesars Palace, el más importante del mundo. La idea era crear en Bilbao un casino online con su nombre y proyección mundial, pero no prosperó por la parca visión de nuestras administraciones. El pasado año por fin se legisló, pero llegaba demasiado tarde, cuando ya otras empresas en paraísos fiscales han aprovechado el filón sin tributar. Hoy las empresas que obtengamos licencias estatales, como la nuestra, no solo pagaremos impuestos sino que ofreceremos total seguridad a los jugadores.

Una industria que evoluciona de forma muy rápida

La evolución informática ha traído consigo blackjacks y ruletas electrónicos que no precisan crupier. La industria mueve mucho dinero, por lo que nos vemos obligados a ser tecnológicamente muy punteros. Trabajamos con gran seguridad, pero paradójicamente el gran riesgo para el casino sigue siendo la posible ilícita asociación entre empleados y clientes. El mal también emplea la tecnología.

Referente en formación de personal

Somos un referente en la formación de personal. Tenemos escuelas propias y casinos importantes de España y de fuera nos han enviado personal para formarle. La polivalencia de nuestros empleados es fundamental. Han de estar capacitados para prestar múltiples servicios: blackjack, ruleta, caja, recepción, seguridad…. Funcionamos de forma un tanto militar. Formar inicialmente a un empleado nos lleva nueve meses.

Pese a un cierto recelo de la sociedad española, los casinos somos una industria más del ocio

Sigue existiendo un cierto recelo de la sociedad española respecto a los casinos. Sin embargo, son una industria más. Las administraciones se muestran bastante pasivas, nadie quiere acometer reformas, no hay voluntad política de que los casinos seamos empresas dinámicas. En todos los países industrializados los casinos están aceptados socialmente y la Administración facilita su dinamismo. Son absurdos los miedos a los casinos que hay en nuestro país; parece persistir una sombra franquista. Si queremos ser una bandera turística de alto nivel, habrá que potenciar los casinos. Por otro lado, es difícil de entender que sigan existiendo máquinas tragaperras en los bares a la vista y disfrute de menores y personas de bajos ingresos. ¿Por qué no se produce su eliminación cuando no se da el caso en ningún país europeo? Solo hay una respuesta: “poderoso don Dinero.”

Medidas que ayudarían a que el sector creciera

Estoy de acuerdo con ciertas medidas que estos días está demandando Sheldon Adelson en su acercamiento a España. No tanto la de modificar el Estatuto de los Trabajadores para poder contratar a precio de saldo, ni que las inversiones y ganancias estén prácticamente libres de impuestos, pero sí suscribo que se permita fumar en los espacios reservados del complejo y, sobre todo, que se racionalice la Tasa de Juego, que hoy es un impuesto confiscatorio. Véase que en Mallorca pagamos hasta el 59,5% del bruto generado en las mesas mientras en Las Vegas es un 9%. Absurdo, ¿no?

Padecemos una clara marginación administrativa

La tasa que se nos aplica es en realidad un impuesto confiscatorio. Entiendo que se pague en base al impuesto de sociedades, incluso superior al del resto de empresas, que se revierta ese dinero en el bien colectivo, pero gravar a una empresa sobre sus ingresos sin que haya producido beneficios es algo indigno. Es la prueba más evidente del maltrato administrativo que sufren los casinos.

Un gran proyecto que no fue atendido por nadie

Unas 500 personas trabajan hoy en nuestro grupo. Aun sin nuevas inversiones, hoy creceríamos hasta las 650 si los Gobiernos autonómicos nos respetasen y no sustrajesen inexplicable y continuamente de los casinos nuestro mercado natural en favor de los salones de juego. En 1998 se me ocurrió la idea de crear un Las Vegas en el pueblo de Tabernas, en Almería. La reticencia y pobreza administrativa desvanecieron el proyecto. Ello hubiese supuesto unos 15.000 puestos de trabajo directos. Hay que aplicar más imaginación que conocimiento, necesitamos pioneros con instinto; nuestro instinto es más intenso y acertado que nuestro raciocinio.

Producir para que haya y no solo para ganar

El mundo ha cambiado muchísimo en los últimos años y creo que no existe una conciencia de ello por parte de la gente. La mejor universidad para mí sigue siendo la naturaleza, el movimiento constante en que estamos inmersos. El empresario no puede quedarse quieto, ha de renovarse porque las estructuras socioeconómicas son mutantes. El esquema de ganar por ganar no es válido; hay que generar lo bien hecho y actual. Necesitamos un modelo nuevo: producir para que haya y no únicamente para ganar.

Pensar que hay que vivir del Estado lleva a la ruina

No ha habido un reconocimiento por parte de la sociedad ni de la clase gobernante de los cambios que se han producido. Todos se han aferrado a su bienestar. En el Gobierno, esto ha supuesto una falta de responsabilidad tremenda que nos ha llevado a una crisis propia de países subdesarrollados, porque aquí nadie se ha puesto en serio a trabajar para luchar contra ella. Estoy desilusionado con el español en general: pensar que hay que vivir del Estado te lleva a la ruina económica y espiritual. Debemos recuperar el orgullo de lo que hacemos, pues todos los desempeños son importantes.

Importancia de fomentar al joven empresario en ciernes

El Gobierno debe fomentar al joven empresario. Ha de legislar con visión de futuro y mentalidad de largo plazo y no con la intención de maquillar problemas de forma momentánea. Los empresarios somos quienes creamos puestos de trabajo, por eso es conveniente que la sociedad y administraciones abran su mente a entendernos. La flexibilidad laboral se traduce en menos paro, como sucede en Japón.

Defender la singularidad desde el sentido común

Soy un defensor a ultranza de la singularidad, pero creo que no debe llevarse a los extremos del absurdo y caer en la creación de medidas del todo innecesarias. El asunto de las comunidades autónomas hay que racionalizarlo; conservar ciertas cosas, como las lenguas y aspectos propios de la idiosincrasia de cada región, pero no más. De lo contrario, además de dinero público, perderemos competitividad.