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SANTIAGO SALADO SERRANO.

SANTIAGO SALADO SERRANO. DGH

Obra:
Texto del 20/09/11 .
Fotografía cedida por Maria Saavedra.
 

Consejero delegado de una empresa española de ingeniería dedicada a la creación de alta tecnología industrial, Santiago Salado analiza las causas sociales y las consecuencias económicas de nuestra menor productividad y expone la delicada situación de un sector tan importante para el conjunto de la economía como el automovilístico. La versatilidad, el liderazgo, la apuesta por la mediación y por la innovación continuada son las características que definen su carrera.

Entre la ingeniería y la informática

Comencé mi actividad profesional como ingeniero de proyectos en una empresa multinacional alemana. Mi formación informática suponía un apoyo al desconocimiento en programación de los ingenieros de aquella época. Tras dos años de formación en Alemania, me especialicé en ingeniería de automatización industrial. Participé, como jefe de proyecto, en los más importantes programas de reconversión industrial del momento. Posteriormente, ocupé la jefatura del Departamento de Instalaciones y Servicios y, más tarde, la del de Ventas de Procesos Discontinuos, aparte de otras experiencias profesionales donde pude adquirir formación financiera. Todo ello me aportó el conocimiento de la empresa desde todas sus perspectivas, lo que me ha ayudado de forma importante a la hora de asumir, posteriormente, puestos de dirección.

Interdisciplinariedad enriquecedora

Esta interdisciplinariedad me ha enriquecido y me ha aportado la capacidad de mediar a la hora de discutir desacuerdos internos, pues dispongo de una perspectiva global que me permite conocer los diferentes problemas desde los distintos puntos de vista de la compañía: encuentros entre la parte financiera y los costes de producción; entre producción y la parte comercial, etcétera.

Entidad con dos áreas diferenciadas

DGH se dedica a dos áreas de actividad bien diferenciadas: la ingeniería de automatización de procesos industriales y el mantenimiento integral de instalaciones. El volumen de trabajo de ambas suele ser parejo. La primera se basa en el diseño y la materialización de proyectos industriales, un 60% de los cuales está vinculado con la manufacturación de automóviles y en la que también tienen notable cabida los proyectos para los sectores aeronáutico y alimentario. Se trata de propuestas complejas de robotización aplicando técnicas de vanguardia. En el caso del mantenimiento, asumimos la responsabilidad del correcto funcionamiento de una planta completa o de líneas concretas de producción aportando nuestros valores añadidos de reducción de costes por menor consumo de repuestos, disminución del número de paradas de máquina y del tiempo de las mismas, etcétera, mientras que también asumimos las problemáticas de absentismo, formación del personal, vacaciones… Esta alternativa de gestión descarga de responsabilidades a nuestros clientes y les permite dedicarse a su tarea fundamental: la fabricación de su producto.

Optamos por contratar a jóvenes ingenieros españoles

Contamos con una plantilla de 300 profesionales, en su mayoría altamente cualificados. Ahora hay problemas reales para conseguir técnicos cualificados para empresas como la nuestra. Tradicionalmente, nosotros hemos optado por contratar ingenieros españoles jóvenes a los que se va especializando progresivamente intentando fidelizarles aunque, dado lo reducido del mercado, siempre hay fugas de talentos.

Ingeniería de automatización y mantenimiento global de instalaciones

Los encargos provienen de grandes compañías del país que han apostado por la robotización de sus instalaciones o por la externalización del mantenimiento. La diversidad de clientes nos obliga a conocer sus especificidades y a desarrollar productos que se ajusten a sus demandas concretas. Nuestro principal cliente es la industria automovilística, en la que podemos dar respuesta a las necesidades de todos sus estadios de producción. En otros ámbitos, como el alimentario, dado el tipo de manufacturación de los artículos, nuestra misión es apoyar los procesos logísticos.

La I+D+I, imprescindible para cualquier proyecto

Una buena parte de nuestra labor se basa en la investigación y el desarrollo, algo esencial para implementar los proyectos más vanguardistas. A menudo son los clientes los que nos demandan que investiguemos e innovemos, como en el caso de alguno de nuestros últimos proyectos desarrollados mediante robótica con sistemas tridimensionales de visión artificial. Paralelamente, participamos en proyectos puros de I+D+I cuyos resultados no son de aplicación inmediata pero sí de innovación para un futuro próximo.

Dar respuesta eficaz a las demandas de los clientes mediante la formación continua

Nos preparamos interna y externamente de forma continuada porque es imprescindible para dar respuestas eficaces a las demandas de los clientes. Al ser un centro de creación muchas veces la formación surge de manera indirecta a partir de las pequeñas innovaciones y cambios introducidos durante el día a día.

Continuidad de la línea de producción sujeta a los costos de manufacturación

DGH se está instalando en los países árabes porque los costes productivos son menores. Nuestra economía y nuestro tejido empresarial son débiles, dominados por los intereses de las grandes multinacionales. El sector alimentario lo controla capital francés; el del automóvil, preponderantemente francoalemán, etcétera. La continuidad de la línea de producción en España está sujeta a los costos de manufacturación; si estos no se mantienen bajos y con un buen nivel de calidad las empresas se trasladarán a otros países donde encuentren estas condiciones.

Cómo frenar la deslocalización

Hasta ahora hemos sido afortunados porque, por un lado, los intentos de deslocalización del sector han sido infructuosos pues los productos resultantes presentaban una calidad inferior aunque el precio fuera competitivo y, por otro, las distintas administraciones españolas, gracias a generosas subvenciones, han podido detener los traslados previstos en la rama del automóvil y han conseguido la concesión de la fabricación de nuevos modelos durante los cinco próximos años, lo que evita la destrucción masiva de empleo que ello significaría. Recordemos que la industria automovilística emplea de manera indirecta a miles de trabajadores. Sin embargo, gigantes emergentes como China y la India tienen un gran potencial y los países árabes están realizando un gran esfuerzo para ponerse al día.

Futuro de la robótica

La investigación en cualquier ámbito científico-tecnológico está determinada por su rentabilidad. Y la inversión suele determinar el número y la calidad de los logros. Pese al contexto adverso, ya se está trabajando a una velocidad sorprendente en sensores tridimensionales para que los robots tengan percepciones humanas. La evolución hará realidad escenas y objetos que considerábamos solo posibles en el ámbito de la ciencia ficción.

Rico capital humano y pobre financiación

Los estudiantes de ingeniería españoles tienen mucho talento, una buena formación, iniciativa y son muy dinámicos y emprendedores y están creando prototipos interesantes aunque no disponen de apoyos económicos para destacar en investigación, lo que explica que su nivel no llegue a alcanzar al de ingenierías centroeuropeas, japonesas o americanas.

Negación inútil de la crisis

Nuestros políticos parecen desconocer que las situaciones críticas se deben abordar en profundidad con premura para poder atajarlas a tiempo. La ocultación, deliberada o no, de la gravedad de los hechos está provocando la agonía o, como mínimo, un difícil trance para muchas empresas españolas actualmente.

Falta de sensibilidad empresarial

Todos conocemos el contexto en que se ha producido la crisis, pero la opinión pública no ha presionado de forma efectiva para que se tomasen las medidas oportunas para atajarla y que los responsables políticos rindiesen responsabilidades. Nuestro actual Gobierno desconoce absolutamente el mundo empresarial, como ha evidenciado, por ejemplo, su parca reforma laboral.

Bonanza económica de DGH en tiempos de crisis

Somos afortunados porque no hemos sufrido de forma grave las consecuencias de la crisis; de hecho, hemos absorbido los clientes de otras empresas del sector desaparecidas, lo que nos ha permitido incrementar la facturación un 50% este ejercicio. Paradójicamente, esta realidad es una de nuestras principales dificultades presentes, porque no encontramos suficientes profesionales cualificados para llevar a cabo todos los proyectos.

Poca competitividad

Seguimos siendo un país con problemas de competitividad, sobre todo en algunas regiones. No hemos sabido erradicar lacras como el absentismo laboral porque nos movemos en un sistema de valores obsoleto, donde el empresario es considerado como un explotador y no como un creador de puestos de trabajo y riqueza para la sociedad. El empleado no ha entendido aún que su futuro laboral y social está vinculado con la estabilidad y el crecimiento de la empresa, de manera que nuestras cadenas de producción son menos competitivas que las de otros estados europeos. Y sin embargo hay talento y capital humano suficientes para equipararnos a las empresas del norte de Europa. En las nuevas generaciones se están formando mandos intermedios y superiores muy responsables y competitivos.

Deficiente gestión de las infraestructuras

Se debía haber invertido sin despilfarrar, pero ha habido un problema de porcentaje y coherencia del gasto. La inversión en infraestructuras era imprescindible para la logística y el desarrollo empresarial, pero algunas de las inversiones realizadas son absolutamente deficitarias, lo que atestigua la insuficiencia de análisis al promoverlas.