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SR. VÍCTOR FRANCISCO SÁNCHEZ MARTÍNEZ Alcalde de Atarfe desde 1991.

SR. VÍCTOR FRANCISCO SÁNCHEZ MARTÍNEZ Alcalde de Atarfe desde 1991.

Obra:

Texto del 14/11/05,
Fotografía cedida por el Ayuntamiento de Atarfe

Gracias a su proximidad con Granada y a su riqueza económica, paisajística e histórica, Atarfe es una localidad que en los últimos años ha experimentado un asombroso crecimiento, lo que explica que su renta per cápita esté por encima de la media provincial. El alcalde, Víctor Francisco Sánchez Martínez, se ha preocupado por modular esta expansión defendiendo un crecimiento armónico que proteja la calidad de vida de los vecinos y las señas de identidad que definen culturalmente a la población.

Entrada en la vida política municipal a través de la actividad sindical

Entré en política municipal a través de mi actividad en la vida sindical de Atarfe, ya que trabajaba como analista de laboratorio en una de las empresas azucareras que existían en nuestro municipio. En la década de los 70 la vida sindical era un elemento de cohesión social muy importante, que hizo que muchos ciudadanos nos implicáramos en política. Comencé mi labor municipal en 1979. Era el edil más joven del consistorio. En la siguiente legislatura adquirí más obligaciones de gobierno al ser la del PSOE la lista más votada. En las elecciones municipales de 1991 encabecé la candidatura de mi partido y fui nombrado alcalde apoyándome en una coalición. Desde entonces, nuestro partido, el PSOE, ha gobernado con mayoría.

Se prevé que lleguemos a los 50.000 habitantes en los próximos años

Atarfe  se encuentra a seis quilómetros de Granada, por lo que forma parte de su corona metropolitana. De este hecho se deriva, en buena  parte, el espectacular crecimiento que se ha producido en los últimos años. Actualmente contamos con 14.000 habitantes, pero se prevé que lleguemos a los 50.000 en la próxima década. Pero este  incremento se debe también a la ubicación privilegiada de Atarfe, crucial nudo de comunicaciones en plena vega granadina y a la falda de Sierra Elvira, un enclave geográfico que reúne belleza paisajística, arqueología histórica y potencialidad turística. Estructuralmente, la población cuenta con tres núcleos: Atarfe, la ciudad; Sierra Elvira, habitado por unas  300 personas y Caparacena-Los Cortijos, en el que residen casi medio millar.

El gran reto de Medina Elvira

Nuestro municipio tiene sus raíces en una larga y riquísima historia. Muestra de ella son las excavaciones que en este momento se realizan en Medina Elvira, la primera ciudad árabe de Andalucía, anterior incluso a Granada. Pero antes de los árabes dejaron aquí sus huellas los pobladores del paleolítico, los íberos y los romanos. Como símbolos de la ciudad tenemos también el mítico cerro de la Ermita de los Tres Juanes y la iglesia parroquial de la Encarnación, de influencia mudéjar, que data del Siglo de Oro y rehabilitada recientemente .

Combinar el crecimiento armónico con la conservación de las señas de identidad del municipio

El gran reto de futuro es combinar el crecimiento ordenado y armónico del municipio con la conservación de las señas de identidad que nos definen culturalmente y nos diferencian de la  cercana capital. No deseamos que Atarfe se convierta en una ciudad dormitorio o en un anexo de Granada, ni tampoco aspiramos a crecer por crecer. Para nosotros la expansión de la localidad debe ser expresión de calidad de vida de los ciudadanos y de las oportunidades de desarrollo personal y económico.

Supervivencia del comercio local, agente  dinamizador de empleo y de la vida social y cultural 

Nuestro proyecto de ciudad pasa por contar con múltiples espacios verdes y lúdicos y por mantener un casco urbano dinámico. Por esta razón, no somos partidarios de la implantación de grandes centros comerciales en nuestro término municipal. Impiden el desarrollo e incluso la supervivencia del comercio local, una actividad  que, además de dinamizar la vida sociocultural de nuestra población, crea numerosos puestos de trabajo.

Explotación de las canteras  de Sierra Elvira

Tradicionalmente, la vida económica de Atarfe ha girado en torno a la explotación de las canteras de mármol gris, de consistencia granítica, de Sierra Elvira, lo que derivó en una gran pujanza del sector de la construcción y ornamental. También fueron prósperas las actividades agrícolas típicas de la vega granadina, como el cultivo de frutales en las riberas del río Genil, o la producción azucarera en base a la remolacha. Pero la actividad agrícola está en recesión desde la década de los 70, e industrias de transformación como las fábricas azucareras, que eran varias y ocupaban  a más de 600 personas en Atarfe, ahora han desaparecido.

Renta per cápita muy superior a la de la media granadina

Podemos considerar en estos momentos a Atarfe como una localidad atípica dentro de la provincia de Granada, ya que nuestra renta per cápita, junto con la de algún otro municipio del cinturón metropolitano y las poblaciones de la franja costera, es muy superior a la media del resto de las localidades granadinas. Esto se debe a la diversificación de actividades económicas por la que se optó en Atarfe cuando se produjo la crisis del sector azucarero.

Construcción de viviendas de protección oficial de calidad a unos precios no especulativos

Seguramente será muy difícil acabar con la denominada burbuja inmobiliaria, porque la compra de una vivienda forma parte de nuestros valores culturales. Por un lado, la mayoría de los ciudadanos considera menos provechosa la opción del alquiler, ya que no supone una inversión a largo plazo. Por otro, España sigue siendo un lugar de máximo interés turístico y residencial dentro del contexto europeo, por lo que numerosos extranjeros procedentes de países de la Comunidad europea, con un mayor nivel de renta, desean adquirir una vivienda aquí. Estos dos factores contribuyen al continuo encarecimiento inmobiliario de Atarfe. Es muy difícil adoptar medidas que puedan detener este proceso, pero sí es posible llevar a cabo políticas que permitan el acceso de los más desfavorecidos a un hogar digno. El Gobierno municipal de Atarfe está gestionando la construcción de viviendas de protección oficial de calidad, a las que llamamos de protección local, a unos precios inmejorables.

Debemos velar por la conservación y mejora de los centros educativos, y la buena marcha de las políticas educativas

Disponemos de una buena red de centros públicos y privados concertados de enseñanza. Aunque las atribuciones de los consistorios en materia educativa son muy pocas, la realidad es que velamos por la conservación y mejora de estos complejos y por la buena marcha de las políticas educativas. Un buen ejemplo es la dispersión de los escolares de etnia gitana residentes en Atarfe para propiciar así su total integración. Esta política  ha contado con el apoyo de los centros públicos, pero no tanto con el de los concertados que, aunque financiados con recursos del Estado, practican un control absoluto a la hora de seleccionar el alumnado. Esto es un claro exponente de que la ideología y método de estos últimos se aparta de los valores democráticos que propugna la Constitución.

La actual jefatura del Estado arranca y fue legitimada por el anterior jefe del Estado, un dictador

Es innegable que la actual jefatura del Estado arranca y fue legitimada por el anterior jefe del Estado, un dictador. Tampoco se puede obviar el hecho de que en esta restauración monárquica se perturbó el orden hereditario, de manera que se obvió a don Juan como auténtico heredero de los derechos dinásticos.  Estas dos características desvirtúan, un tanto,  la magnanimidad y relevancia de la actual monarquía en la consecución de un régimen democrático para España.

Nuestro pueblo no ha llevado a cabo aún una segunda Transición que recupere y dignifique la memoria de los vencidos

La Transición es un período histórico cuyo éxito se debe, sobre todo, al afán de reconciliación de los españoles, un anhelo que, no lo olvidemos, se ha construido a costa de los que perdieron la Guerra Civil. Ellos no se han visto resarcidos de los daños físicos, económicos y morales que sufrieron durante y después de la contienda. En este sentido España tiene pendiente una deuda moral con estas personas. Esto significa que nuestro pueblo no ha llevado a cabo aún una segunda Transición que recupere y dignifique la memoria de los vencidos. Tampoco debemos perder de vista el  que la  restauración de las libertades  en nuestro país encierra todavía  muchos aspectos considerados tabú. Uno de ellos es, sin duda, el detonante y promotor de la intentona golpista del 23-F.

El pueblo español está preparado para regirse siguiendo un verdadero modelo de gobierno democrático: la república

La Monarquía es una forma de gobierno trasnochada cuyo éxito se basa en la proyección de las aspiraciones más conservadoras y aburguesadas que acechan a los ciudadanos, no en el sentido común, ni en la eficiencia política o representativa. Igual que admiramos a los ricos y famosos por su estilo de vida, rendimos culto a los miembros de las casas reales, que viven en lugares de ensueño, veranean en paraísos y no deben trabajar y sufrir tanto como la mayoría de los ciudadanos. Evidentemente, como alcalde de Atarfe acato y respeto nuestra actual Constitución, que sitúa a don Juan Carlos como Jefe del Estado. No obstante, considero que el pueblo español está preparado, y lo estará más aún en el futuro, para regirse siguiendo un verdadero modelo de gobierno democrático: la república.