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Sr. Víctor Salamanca Carrasco et alia
VÍCTOR SALAMANCA CUEVAS, VÍCTOR M. SALAMANCA CARRASCO, CLAUDIO SALAMANCA CUEVAS y LORENA SALAMANCA CUEVAS.
Fotografía cedida por Víctor Salamanca.

VÍCTOR SALAMANCA CUEVAS, VÍCTOR M. SALAMANCA CARRASCO, CLAUDIO SALAMANCA CUEVAS y LORENA SALAMANCA CUEVAS. AUXADI

Obra:

Texto del 12-06-2012

Las palabras de los responsables de esta firma contable con más de tres décadas de recorrido sitúan la actual crisis en su perspectiva histórica, conscientes de que vivimos un momento crucial y que de la honestidad y sabiduría de nuestros dirigentes dependerá que efectuemos el giro necesario para encauzar correctamente el país hacia una economía basada en la internacionalización y la flexibilidad laboral y sostenida por una cívica masa social.

Satisfacer la demanda de empresas foráneas que querían establecerse en nuestro país

En 1979, mi buen amigo Emilio Llamas y yo constatamos que la llegada de compañías extranjeras que invertían en nuestro país no estaba siendo atendida correctamente. Dichas compañías, obviamente, debían cumplir con las obligaciones tributarias, mercantiles y contables españolas, y, a la vez, tenían la necesidad de establecer un canal de comunicación con sus casas matrices en los países de origen, anglosajones en su mayoría. En el momento inicial de instalarse, eran sus equipos técnico y comercial los primeros en desembarcar pero, por lo normal, no contaban aún con una estructura administrativa y financiera que les permitiera abordar las mencionadas obligaciones y satisfacer sus necesidades. Ante ello, y gracias a nuestro bagaje profesional, decidimos satisfacer esta demanda.

95% de clientes de procedencia extranjera

En la España de los 80, a los contables y asesores les tocó la tarea extra de concienciar a sus clientes sobre las nuevas obligaciones fiscales. Había que explicarles que Hacienda éramos todos, una tarea nada fácil porque la conclusión final era que aquello iba a tener un coste. Nosotros no tuvimos que hacerlo porque el 95% de nuestra clientela eran –y siguen siéndolo– compañías extranjeras que ya llegaban con la cultura contributiva incorporada de sus países de origen.

Clientes como Discovery Channel, Cisco Systems, British Telecom, ATT o Petrobras

En 1997 contábamos con una plantilla de 15 personas; hoy somos más de 120. A parte de mi hijo Víctor, que es el director general desde hace cuatro años, trabajan en la empresa mis otros dos hijos, Claudio y Lorena. El crecimiento experimentado nos ha asombrado a nosotros mismos, a pesar de que nuestro sector es muy exigente y de que competimos con las grandes multinacionales del ámbito consultor. Hemos recibido muchas ofertas de compra del despacho, pero hemos preferido mantenernos como independientes, y, lo que es mejor, lo hemos logrado dando servicio a clientes como Standard Life, AXA, UBS, Credit Suisse, Discovery Channel, Cisco Systems, British Telecom, ATT o Petrobras, y otras multinacionales, hasta cerca de 500.

Ejercemos, sobre todo, de contables

Somos, sobre todo, contables. Los demás servicios que ofrecemos (facilitar el acceso a la información o reporting, declaraciones tributarias, etcétera) son complementarios. Uno de los factores por el que nos mantenemos casi exclusivamente gracias a compañías extranjeras es que al empresario español aún le cuesta mucho externalizar la contabilidad. Persiste la creencia de que es más económico mantener un contable o un departamento de contabilidad en la propia empresa que subcontratar este servicio. Evidentemente, no es así. Además, a diferencia de un contable a sueldo, las consultoras subcontratadas siempre cubren bajas, por enfermedad o vacaciones.

En proceso de internacionalización

En lo que respecta a la internacionalización, ahora mismo tenemos una serie de perspectivas en curso. Un buen número de nuestros clientes multinacionales nos aseguran que, si abrimos oficinas en París, serán nuestros primeros clientes. Lo mismo sucede, por ejemplo, en Brasil y en otros países de Latinoamérica, donde los clientes de Auxadi nos han pedido que nos instalemos. De momento, ya estamos en Portugal y el año que viene operaremos en París y Sao Paulo, para al año siguiente abrir sede en Miami y su área de influencia.

Nuestros valores añadidos

Una de las claves de nuestro éxito es nuestra honestidad y coherencia, que nos ha hecho encargarnos solo de lo que sabemos hacer y en un volumen acorde con nuestros recursos. La profesionalización de la propia firma –aspecto que hemos acentuado durante los últimos cuatro años– y la internacionalización son también dos de nuestros valores añadidos: acompañamos tanto a los empresarios españoles en la necesidad de salir fuera debido a la caída del consumo en el mercado nacional, como a aquellas multinacionales que buscan nuevos mercados. Para abordar la internacionalización han de confluir antes tres factores: una adecuada formación, un producto idóneo y una compañía facultada para llevarla a cabo; por no mencionar la capacidad de inversión económica.

Reinversión constante en tecnología y formación

Probablemente contamos con los mejores profesionales del sector y con los mejores procesos. Además, al año invertimos un 7% de nuestros ingresos en tecnología y, aparte, destinamos un 6% a formación. Tenemos muy claro que lo que vendemos es conocimiento. Por otro lado, nos cuidamos mucho de ser proactivos: tratamos de anticiparnos a las necesidades de nuestros clientes. Nuestra divisa es Auxadi trabaja para hacer la vida más fácil a sus clientes.

Necesidad de un relato oficial

Entiendo que en las actuales circunstancias se requiere un liderazgo claro por parte del nuevo Gobierno. Es imprescindible que se llame a la unidad y que se lance un mensaje claro de cuáles son los problemas del país y cuál es la lista de soluciones y acciones que nos van a permitir crecer. Sin una estrategia de país, y sin un mensaje claro, no alcanzaremos el éxito que todos ansiamos.

Como en tiempos de Tiberio

Quiero creer que los 100.000 millones de euros que recibiremos de Europa servirán para sanear de manera definitiva los balances de la banca, pero también para que fluya el crédito a favor de las empresas y las familias, aunque de momento no parece nada claro. El problema de la falta de crédito no es nuevo. Ya en los Anales de Tácito (siglo I d.C.) el emperador Tiberio, ante una grave crisis financiera que afectó a Roma, inyectó a la banca 100 millones de sestercios. Como siempre, la historia se repite y parece que no aprendemos de nuestros errores.

No se financia ni el circulante ni la inversión

Hay que salvar la banca, porque un país sin banca se hunde: en eso estamos de acuerdo. Ahora bien, debería distinguirse de forma clara entre el banco, como entidad, y los banqueros. El país no puede permitirse que caiga ninguna entidad de peso pero, al mismo tiempo, el país no puede permitirse que no se depuren responsabilidades si algo se ha hecho mal a nivel político o empresarial. Respecto al crédito, querría precisar que a menudo se confunde circulante con inversión. Es importante financiar el circulante para las compañías que estén pasando dificultades a corto plazo, pero sin descuidar a las que necesitan capital para poder abordar proyectos de inversión, que a medio y largo plazo generarán puestos de trabajo en España. El problema es que no se financia ni el circulante ni la inversión.

Poca flexibilidad laboral y excesivas contribuciones sociales

El encorsetamiento de las relaciones laborales es uno de los principales problemas de las empresas. Por desgracia, la nueva reforma laboral solo ha abordado la cuestión de forma parcial y no ha ofrecido una flexibilidad real. Pensemos que a ningún empresario le gusta despedir, porque sabe que el capital humano es fundamental en cualquier proceso productivo. Por otro lado, las contribuciones sociales que tenemos que pagar por trabajador aún son demasiado altas si lo que se pretende es fomentar la creación de empleo, por eso en el articulado de la nueva ley se echa de menos un paquete de medidas que promocione la creación de empleo mediante incentivos.

Puesto que recibimos prestaciones públicas, justo es que contribuyamos a su sostenimiento

Tengo la sensación de que la economía sumergida ha ido remitiendo durante los últimos años. Aun así, parece que es una práctica firmemente arraigada en nuestra sociedad por razones culturales. Debemos concienciarnos de que, puesto que recibimos prestaciones del Estado (en educación, sanidad, infraestructuras…), justo es que contribuyamos a su sostenimiento.

Voto de confianza a los políticos

Aunque nuestros políticos y dirigentes han cometido errores, no es menos cierto que muchos de ellos trabajan por el bien común por vocación de servicio, y que, por tanto, pueden manejar el timón del país sin necesidad de importar gestores. Cuestión aparte es el hecho de que los grandes partidos no hayan dado muestras de haber superado la constante dinámica electoralista, sin tener en cuenta que atravesamos una encrucijada histórica que demanda otro espíritu.

Relanzar la marca España

Habría que diseñar un plan ambicioso para relanzar la marca España que permitiera a las compañías tener cobertura y acceso al crédito para dar ese salto. Dicho relanzamiento asimismo debería permitirnos superar los problemas de mercado único que tenemos hoy en nuestro país. Mi opinión es que el Estado de las Autonomías está dificultando nuestro crecimiento y frenando la atracción de empresas extranjeras, que se ven disuadidas por las 17 legislaciones diferentes.

El orgullo de ser contable

La contabilidad es una profesión que no suele asociarse con la pasión, cuando, de hecho, es apasionante: es la literatura de los hechos económicos de una empresa. Conforme te sumerges más en el tema, acabas comprendiendo su importancia, su riqueza, y un buen día se convierte en tu verdadera vocación. Si además tienes la suerte de trabajar codo a codo con tu familia, es algo que solo puede vivirse con orgullo.