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Sr. Xavier Pons Torra
XAVIER PONS TORRA.
Fotografía: Edu Gálvez.

XAVIER PONS TORRA. FUNERARIA TORRA

Obra:

Texto del 25-02-2013

La empresa que realiza los servicios funerarios en Sabadell está gestionada por la cuarta generación de una familia estrechamente vinculada con este sector de gran importancia social, que precisa alta implicación y sensibilidad humana. La entereza y ecuanimidad que imprime su labor les lleva a abogar por una política económica más racional, la cual, gestionada por políticos sensatos y responsables, equilibre la reducción del gasto con la búsqueda de nuevos ingresos.

Un servicio que va más allá del negocio convencional

Somos la cuarta generación de una familia que se ha dedicado siempre a los servicios funerarios en toda su amplitud. Nuestro bisabuelo, carpintero de profesión, comenzó el negocio en la década de los 50 por un motivo muy concreto: una de sus hijas falleció siendo muy niña y no le gustó cómo la enterró la funeraria de la localidad de Sabadell, de modo que tomó la determinación de hacerlo él en el futuro, prometiéndose a sí mismo que nunca volverían a enterrar a ninguno de sus familiares de semejante manera. Cristóbal Torra, nuestro abuelo, quien dirigió durante muchos años los servicios funerarios de Barcelona, continuó la empresa que hoy gestionamos al 50% junto a la familia Izard Rodríguez, de quien fuera en su día director de los cementerios de Madrid. Tenemos muy presente que ofrecemos un servicio que va más allá del negocio convencional, pero no llevamos acabo, tampoco, una obra de misericordia; aunque como miembros del gremio de los servicios funerarios de Cataluña no dejemos de celebrar a José de Arimatea, santo patrón de los servicios funerarios.

Óptimas instalaciones

En el año 1992 nuestro padre inauguró el tanatorio de Sabadell, una instalación de 2.500 m2 con todas las dependencias que precisa una funeraria: seis salas para velar, una sala de ceremonias para unas 150 personas, un pequeño bar, una oficina, un almacén y un aparcamiento. El tanatorio actual consta de diez salas velatorio, una de ceremonias, con capacidad para 250 personas, cafetería y toda una serie de comodidades con las que antes no contaba, como pantallas de información, música en directo en las ceremonias, jardinería y, desde hace año y medio, un crematorio aledaño al cementerio. Trabajamos todos los días, con especial intensidad durante los meses de invierno, por lo que necesitamos invertir en buenas y duraderas instalaciones con objeto de proporcionar bienestar y comodidad a los usuarios en tan críticos momentos.

Equipo de 42 personas totalmente implicadas en su labor

A nuestros empleados no les pedimos estudios superiores, sino sensibilidad, empatía y educación para atender debidamente y apaciguar en lo posible el dolor de las desconsoladas familias; no obstante, formamos a nuestros tanatopractores mediante cursos de tres meses sobre anatomía y un año de prácticas sobre difuntos, además de hacerles pasar un examen final, de manera que las 42 personas que constituyen la plantilla de nuestra empresa están implicados por completo en un trabajo donde gozan de estabilidad. Por otro lado, cumplimos la norma ISO 2001 de calidad e ISO 14001 de respeto al medio ambiente. Todo ello PARA garantiza la satisfacción de nuestros clientes.

¿Cremación o inhumación?

Un tercio de nuestros usuarios prefiere el crematorio a la inhumación, y la cultura a este respecto ha ido aumentado con los años, pues hoy día las personas tenemos un modo más práctico y funcional de vivir, aparte del aspecto higiénico que la incineración ofrece. Además, no existe aún ninguna norma que legisle sobre qué hacer con las cenizas, ya que se trata de un material inocuo y no contaminante. Para personas de otras religiones esta práctica puede pacer una falta de respeto, pero nosotros creemos que en estos tiempos, aunque se manifieste de otra manera, el respeto por nuestros difuntos sigue siendo igual de profundo.

Minimizar el impacto emocional

La ceremonia lujosa y romántica de enterramiento de un ser querido es una costumbre cada vez más en desuso. Hay quienes optan por enviar las cenizas del difunto al espacio o esparcirlas por el mar, y nosotros nos adaptamos a todo lo que nos pidan, pues la atención a las familias y reducir al máximo el impacto emocional es lo único fundamental; eso sí, no promovemos rarezas ni innovaciones de dudoso gusto.

Féretros ecológicos

En los últimos años se ha producido un cambio de gustos y necesidades en el sector funerario, lo que ha propiciado que las empresas de ataúdes hayan pasado de fabricar las convencionales cajas de pino a innovar mediante féretros ecológicos, cuya producción no genera residuos ni gases tóxicos, pues cada vez hay más conciencia medioambiental, por lo que el mercado ecológico va creciendo cada año. De hecho, dadas estas cualidades, nosotros recomendamos estas cajas, principalmente en las incineraciones, aunque sus precios sean algo superiores al de las convencionales de aglomerado.

La comodidad de los tanatorios

Lo habitual es que las personas fallezcan en un hospital o, gracias a la asistencia sanitaria, en su propia casa. Una vez comunicada la defunción por la familia intentamos dar la información necesaria, y recomendamos a la familia que, sin prisas Y algo más tranquilos después de haber asimilado mínimamente la pérdida, se personen en el tanatorio, porque para ellos es lo más cómodo: lo primero que generalmente nos solicitan es una sala y la hora del entierro.

Un sector de poca competencia y muchos proveedores

La tarifa por un servicio medio es de unos 2.700, 2.900 euros, nicho aparte, aunque el 65% de los difuntos tiene un seguro que cubre los gastos de entierro. En Sabadell existe un movimiento vecinal compuesto por 16 asociaciones que actúan como si fueran una aseguradora, y se encargan de pagar entre todos los gastos necesarios. Por otro lado, nuestro sector tiene poca competencia y muchos proveedores, pues son infinidad los artículos que necesitamos entre flores, coronas, cajas, coches, esquelas, prensa, recordatorios, etcétera.

Se requiere una entereza y una sensibilidad especiales para este trabajo

Nuestra labor no la puede llevar a cabo una persona no preparada para ella, dado que requiere una entereza y una sensibilidad especiales, además de dotes de empatía, porque en ocasiones nos vemos obligados a enfrentarnos con situaciones muy delicadas, desgarradas y, en definitiva, emocionalmente complicadas y difíciles.

Política, dinero y bancos

Todos los países del globo –incluida España, por supuesto– están dominados por las primas de riesgo y los bancos, y la política está íntimamente vinculada al dinero. El gran problema de la construcción que padecemos es buena prueba de ello, pero no hubiéramos salido antes de la crisis de no haberlo sufrido, ya que el verdadero problema es que no somos un país con una industria potente, por lo que nos costará mucho recuperarnos.

Recortar gastos y aumentar impuestos no es la solución

Estamos en una situación de crisis con un gran déficit financiero, por lo que la primera solución debería ser buscar más ingresos antes que disminuir nuestros gastos. El inmovilismo económico es peligroso para cualquier país; por lo tanto, si queremos recuperar el equilibrio rápidamente, debemos combinar una búsqueda de ingresos adicionales con una racionalización de los gastos.

Cada joven que se va al extranjero es un activo que pierde el país

Los jóvenes de entre 25 y 35 años afrontan un futuro incierto como consecuencia en gran medida de la crisis económica: se trata de personas en posesión de un currículo bastante cualificado y sin cargas familiares que afrontar; gente bien preparada que decide emigrar a otros países en busca de un puesto de trabajo acorde a sus posibilidades, y hoy en día, si sabes conducir, algo de informática e inglés, puedes trabajar en cualquier parte del mundo, aunque al final su nivel de estudios determinara qué tipo de trabajo encuentra. Esta realidad no deja de ser lamentable, pues cada joven que se va al extranjero es un activo que pierde el país.

El coste de la descentralización constituye una peligrosa disparidad fiscal

La crisis está ahondando una brecha fiscal entre las comunidades autónomas españolas, ya que la disparidad impositiva que pagan los ciudadanos en función de la región en la que residen es cada vez mayor, debido a las diferentes políticas fiscales que aplican los gobiernos autonómicos, algo inevitable desde el mismo momento en que se permite a las autonomías gestionar impuestos que deberían estar centralizados. Por ello abogamos por un cambio en profundidad del sistema fiscal, puesto que, a nuestro parecer, no caben autonomía y uniformidad a la vez.

España sigue acomodada en la cultura del trabajo vitalicio

Los trabajadores del futuro deberán ser más flexibles en su carrera profesional, ya que los cambios de empleo son cada vez más frecuentes: están pasando de trabajar en una sola empresa a trabajar en varias o en distintos proyectos al mismo tiempo. El concepto de trabajo para toda la vida es algo obsoleto, aunque España todavía siga acomodada en esta cultura.

Algunos políticos contribuyen a crear animadversión hacia Cataluña

Viajo con frecuencia por España, y debo confesar algunas veces he sentido en los ciudadanos españoles una cierta animadversión por Cataluña. Tengo la impresión de que la instrumentalización que del sentimiento nacionalista realizan de modo irreflexivo algunos políticos y medios de comunicación alienta esta animadversión, en gran medida injustificada. Si queremos formar parte de Europa no podemos estancarnos en este tipo de resentimientos, pues en el fondo no se deben a otra cosa más que a un problema cultural y generacional.