Es para mí, una gran satisfacción, prologar este libro, en el que se recogen tantas vivencias empresariales de mujeres y hombres que merecen que quede constancia ahora y para la posteridad.
Son un ejemplo para la sociedad del futuro, especialmente para nuestros jóvenes emprendedores. Sin ellos, nuestro modelo social conquistado con mucho esfuerzo e ilusión de quienes nos precedieron no sería hoy el que es. Sin duda con aspectos mejorables, pero también sin duda, mucho mejor y más justo que el que conocimos décadas atrás.
La globalización primero, los retos de reestructuración política y social, después, conforman un amplio panorama que define el marco de actuación en el que nos encontramos ahora.
Ello conlleva grandes dosis de incertidumbre y volatilidad. Si además añadimos los cambios tecnológicos que vamos viviendo y experimentando, fácilmente concluiremos que la actividad económica y empresarial, está sujeta a eventos transformadores a los que hay que adaptarse rápidamente, superando todas las inercias y dificultades. Por todo ello, la dedicación, perseverancia y valentía, de nuestros emprendedores es verdaderamente inspiradora.
Sin el valioso liderazgo que asumen nuestros empresarios, en especial los más pequeños, no habría progreso ni estabilidad.
Estos líderes no solo están a cargo de dirigir sus negocios, sino que también se convierten en fuentes de inspiración para sus equipos, familias y comunidades. Su capacidad de decisión, de adaptación, y asunción de riesgos, es crucial para la buena marcha de sus empresas y para el crecimiento económico general. Es justo reconocer su papel como impulsores del cambio y la innovación, así como su contribución al bienestar de la sociedad.
Rendir pues, homenaje a estos empresarios, tanto pequeños como grandes, que se desenvuelven en este entorno incierto y desafiante, es totalmente necesario. Iniciativas como la de este libro, va totalmente en esa línea, con el añadido que fija constancia y memoria para la posteridad.
Y ya para terminar, constatar que cada día se levantan cientos de hombres y mujeres para dedicarse a sus tareas como empresarios. Unos tendrán éxito, otros no. Los primeros serán recordados, los otros menos. Pero a todos ellos ¡Gracias! Porque gracias a vosotros tenemos una sociedad mejor.





