JOSU SAMANIEGO RUIZ DE INFANTE
JOSU SAMANIEGO RUIZ DE INFANTE
TH, 3r VOLUM. El estado de derecho después de 1978

JOSU SAMANIEGO RUIZ DE INFANTE. SAMANIEGO ABOGADOS

Texto del 17/12/2008 .
Fotografía: Foto Estudio Izarra.

La cuestión del idioma no constituye una preocupación en el País Vasco, donde, como asegura Josu Samaniego Ruiz de Infante, el castellano está perfectamente asumido a nivel institucional. Según su criterio, el verdadero problema en España es la educación. Especialista en Derecho agrario, piensa que la clase política sigue valorando más la obediencia de los jueces que su profesionalidad, lo cual es el primer obstáculo para la independencia judicial en España.

 

El viento de la historia soplaba en dirección a la democracia

La memoria, con el paso de los años, dulcifica los recuerdos y uno tiende naturalmente a recordar el pasado con cierto cariño. Fui encarcelado con dieciocho años y salí de prisión poco antes de morir Franco. Corrí delante de “los grises” en más de una ocasión; hechos, como puede deducirse, no precisamente agradables. Sin embargo, no hay que regodearse mirando atrás en el tiempo, sino antes bien poner siempre la vista en el futuro. A mi entender, no hay un momento sobresaliente o paradigmático del período de la Transición. Toda la época en general tuvo su encanto. Sin restar mérito a quienes colaboramos en el cambio de régimen, admitamos que el viento de la historia soplaba en una dirección: la democracia. Este era el único camino posible y, finalmente, ha demostrado ser el mejor.

 

Muchas leyes anteriores a la Transición siguieron demostrando su valía

Cuando iba a nacer la Constitución se creía que la mayor parte de las normas anteriores quedarían completamente obsoletas, pero no fue así. Muchas leyes siguieron demostrando su valía y fueron perfectamente aprovechables. Tenemos una Ley de Arrendamientos Rústicos que fue útil hasta 1981 y que años después sería modificada, así como una Ley de Reforma y Desarrollo Agrario que continúa en vigor en aquellas autonomías en las que, como en la nuestra, no se ha dictado una ley autonómica similar. Nuestro mismo Código Civil no difiere en lo esencial del que regía antes de la Transición. Durante la dictadura hubo indudablemente un cuerpo troncal del Derecho, y el país, jurídicamente al menos, funcionaba. Los abogados eran gente muy preparada y los jueces de la época ostentaban un gran pundonor y una independencia que tal vez hoy echemos en falta. Ahora bien, no es menos cierto que en una dictadura sólo hay democracia para quienes simpatizan con la autoridad.

 

Me parece peligroso modificar profundamente el texto constitucional

No hay nada en la vida que no pueda ser interpretado; hasta los Diez Mandamientos son susceptibles de ello. Recordemos que nuestra Carta Magna fue modificada levemente cuando tuvo que acomodarse al Tratado de Maastricht para permitir la futura elección de alcaldes y concejales en la persona de ciudadanos europeos residentes en España, y que nadie se alarmó por ello. Sin embargo, me parece peligroso ponerse a modificar profundamente el texto constitucional. No considero urgente su reforma; y, aunque muchos desearían cambiarlo para solucionar el problema autonómico, tengamos en cuenta que el Estado de las Autonomías es fruto de la Constitución y, si aún está pendiente de ser desarrollado, el propio proceso de descentralización irá indicando cuándo y cómo hacerlo.

 

Cada comunidad desea lo mejor para sí misma, lo que crea tensiones y desequilibrios

El País Vasco y Navarra cuentan con una amplia autonomía fiscal. Es lógico que cada comunidad desee lo mejor para sí misma y luche por conseguirlo; pero ello no puede menos que hacer brotar tensiones y desequilibrios. El principio de solidaridad entre las distintas comunidades autónomas que establece la Constitución ha de ser puesto en práctica para contrarrestar estas comprensibles inestabilidades. En el fondo, empero, todo esto responde a un prurito de nuestros gobernantes, pues al pueblo, como se sabe, le preocupan bien poco las disensiones de cariz político.

 

Tendencia de la clase política a sublimar las diferencias para conseguir popularidad

En nuestros días, los dirigentes políticos cada vez se asemejan más unos a otros, y por eso no es de extrañar que algunos busquen constantemente el modo de distinguirse con respecto a los demás. Para conseguirlo, suelen recurrir al abuso de discusiones meramente semánticas sin mayor importancia: sólo es una manera de sublimar la diferencia para conseguir cierta popularidad.

 

En el País Vasco la lengua no constituye un problema

La cuestión del idioma sigue preocupando en Cataluña; no así en el País Vasco, donde tenemos claro que el castellano, lengua perfectamente asumida por nosotros a nivel institucional, no es más que, según la célebre denominación de Rohlfs, un “latín euskarizado.” Nos sentimos de algún modo, pues, padres del castellano. En realidad, el verdadero problema en España es la educación. Se ha compartimentado mucho en toda la Península y hay estudiantes vascos, por ejemplo, que no saben dónde está Briviesca, como, por otro lado, tampoco demasiadas personas saben que el actual Señor de Vizcaya no es otro que don Juan Carlos de Borbón y Borbón, nuestro Monarca. En los pueblos costeros de esta tierra, cuando, puestos a homenajear a alguien, eligen a un gran marino oriundo de la localidad, tienen que soslayar que peleó bajo la bandera de Castilla. Es lamentable que se intente maquillar o falsear la historia de un pueblo.

Hay que procurar legislar con la vista y la intención puestas a largo plazo

En España se legisla mucho y se suelen aprovechan las normas anteriormente aprobadas para hacer remiendos. A través de unas leyes se modifican otras, lo cual no resulta en absoluto aconsejable. Hay que procurar legislar con la vista y la intención puestas a largo plazo. La actual Ley de Arrendamientos Rústicos tiene carácter retroactivo ya que el actual Gobierno promulgó una ley de modificación de la dictada por el anterior Gobierno. A mí me tocó colaborar en la redacción de la Ley 1/92 de 10 de Febrero, de Arrendamientos Rústicos Históricos. En virtud de la Ley de Arrendamientos Rústicos se ceden temporalmente una o varias fincas, o una parte de las mismas, para su aprovechamiento agrícola, ganadero o forestal a cambio de un precio o renta.

 

El Gobierno vasco incentiva a los magistrados para que no se vayan a otras comunidades

La Justicia en Álava funciona bastante bien, no se producen excesivos retrasos y se suelen cumplir los plazos. En todo el País Vasco la transferencia de dinero a la Administración de Justicia ha sido substancial y, como se sabe, a muchos jueces les incentiva holgadamente el Gobierno vasco para que no se marchen a ejercer su profesión a otras regiones. Además, nuestras infraestructuras informáticas en el ámbito judicial y procesal son modernas, eficaces y devienen un modelo para todo el Estado español.

 

Sería deseable que los jueces no dependieran de los partidos políticos

Durante la Transición existía una cierta desconfianza respecto a la autogestión de los jueces. Ahora, debido a que la Justicia se encuentra muy politizada, lo deseable sería precisamente lo contrario: que los jueces no dependieran de los partidos políticos y se gestionaran a sí mismos. Creo que los jueces, en líneas generales, suelen actuar de un modo bastante independiente. Al menos en el País Vasco gozan de una razonable independencia física, pues muchos carecen de familiares, conocidos o vecinos de toda la vida que ejerzan ningún tipo de condicionamiento sobre ellos.

 

La clase política valora más al dócil que al profesional prestigioso que piensa por su cuenta

Los magistrados de carrera componen el Tribunal Supremo, mientras que los miembros del Tribunal Constitucional suelen ser catedráticos de universidad. Así, el ejercicio profesional de la judicatura y su visión de la misma responde a criterios diferentes; de ahí las diferencias entre ambos organismos. En todo caso, un juez, como cualquier otra persona, no se puede sustraer a su forma de pensar. Hoy, como siempre, la clase política valora más al obediente, al dócil, que a quien, aun siendo un prestigioso profesional, piensa por su cuenta, pues obviamente supone una incomodidad para todo gobernante.

 

Vergonzosa influencia de los medios de comunicación

La presión de los medios pone nervioso al poder legislativo, y no es para menos. Me parece vergonzosa la influencia que ejercen sobre los políticos, siempre tan sensibles al termómetro de la voluntad popular, la cual, por su parte, se halla condicionada la inmensa mayoría de veces por la actualidad. También es cierto que la clase política y los periodistas se alimentan mutuamente. Esto provoca, entre otras cosas, que penalicemos en exceso: la Ley de Violencia de Género, las severas normas de circulación, las disposiciones legales en el ámbito del medio ambiente y del urbanismo, etc. El abuso del Código Penal es manifiesto. En la Justicia, funcionar a golpe de titular no sirve de nada.

 

Dado el escaso nivel de nuestra actual clase política, la monarquía resulta rentable

La monarquía, en la figura de don Juan Carlos, jugó un papel importante contra el intento de golpe de Estado del 23-F. Aquella actuación le ganó definitivamente la confianza y el cariño del pueblo español. Yo me siento republicano, pero no hago bandera de ello en un país como el nuestro, donde a los políticos les cuesta tanto ponerse de acuerdo para llevar a cabo cualquier cosa. Creo que, teniendo en cuenta el escaso nivel de la clase política que actualmente nos gobierna, la monarquía ha quedado suficientemente avalada. Es una institución que sale rentable a la sociedad española, que pone orden en el desconcierto político y, sobre todo, que aporta una buena imagen del país en el extranjero. También auguro que perdurará activa muchos años.