El 3 de noviembre de este año se cumplirán 50 de la fundación de la Unió de Pagesos en una casa de colonias de Pontons, en el Alt Penedès. Un grupo de payeses y técnicos se reunieron entonces y decidieron tirar para adelante el proyecto de fundar un sindicato de payeses, hombres y mujeres preocupados por la situación en la que se encontraba el campo catalán, y por la situación del conjunto del país.
En sus objetivos, los fundadores del sindicato priorizaron los intereses del país para conseguir que tuviéramos libertad y democracia al final de una dictadura, y luego, la defensa de nuestros intereses económicos y sociales.
Era necesario poner en marcha un sindicato que fuera la herramienta que ayudara a la payesía a la hora de trabajar la tierra, siempre con esmero y tesón esperando la cosecha. La Unió de Pagesos es la suma de muchas dedicaciones en un proyecto común para un país, el nuestro, que sabemos que está arrugado, con mucho relieve, donde el trabajo en el campo es distinto en llano que en montaña, en secano que en regadío, en la agricultura, la ganadería o los bosques. Esta es la realidad de nuestro territorio, y su diversidad es, de hecho, su enorme riqueza. Seguramente por todo ello, la unión de los esfuerzos de todos ha permitido crear un sindicato agrario unitario.
Esta labor solidaria se construye en el marco de una organización democrática que facilita un funcionamiento con participación, propuestas, debates y decisiones en común. La propuesta de un miembro avanza o no en función del conjunto, y asumiendo los retos y las decisiones de manera unitaria y democrática como organización. Si una propuesta inicial no tira exactamente igual hacia adelante no pasa nada; habrá contribuido a la consolidación de la propuesta final de todo el conjunto.
Somos un sindicato unitario e independiente, ya que reúne diferentes sectores y territorios, y también ideologías, en la defensa de los intereses del model basado en la agricultura familiar. Y somos un sindicato consolidado, independiente de cualquier fuerza política o interés económico, con unas aspiraciones de mejora social.
Por estos motivos, la Unió de Pagesos continúa siendo, 50 años después, un sindicato comprometido con las mujeres y los hombres del campo, con el territorio, con las libertades democráticas, con el país, la lengua y la cultura.





