Sr. Junqueras
Sr. Junqueras
*, TH, 8è VOLUM. El Procés

SR. ORIOL JUNQUERAS VIES (Prólogo)

Vicepresidente de la Generalitat de Catalunya. Presidente de ERC

PRÓLOGO

Oriol Junqueras Vies

 

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La clave de la victoria: determinación y coraje

Una de las certezas que compartimos todos, o al menos los demócratas, es que la mejor manera de resolver el futuro de Catalunya es votar en un referéndum en el que se responda a una pregunta binaria: «Sí» o «No» a la independencia. Por eso siempre hemos defendido nuestra voluntad de poner el futuro del país en manos de los ciudadanos utilizando el mecanismo que nos ha parecido más oportuno: un referéndum comme il faut. No es el único camino posible pero es, probablemente, el más imbatible desde un punto de vista estrictamente democrático y el que genera mayor consenso político y social. Y es el que tenemos la determinación de seguir, convencidos de que solo avanzando podremos divisar el camino.

Determinación hasta el final

Sabemos, como sabíamos antes, que desgraciadamente no hay ninguna posibilidad de que el Reino de España actúe como el Reino Unido. Nunca aceptarán pactar que los catalanes tenemos derecho a votar para decidir nuestro futuro colectivo. Hacerlo implicaría, de hecho, reconocernos como sujetos de derecho. Por tanto, es inviable pensar que es posible un referéndum acordado con el Gobierno español, sin que ello obste, en paralelo y en todo momento, para manifestar nuestra voluntad de llegar a un acuerdo con dicho Gobierno con el fin de poder celebrarlo; un acuerdo que ha impulsado el Pacte Nacional pel Referéndum.

¿Sería deseable que el referéndum siguiera el modelo escocés? ¡Y tanto! Es lo que nos hubiese gustado. Pero no será así. Lo sabemos todos. Sencillamente, porque en España hay una mayoría apabullante que nunca aceptará que los catalanes votemos para decidir. Así las cosas, a lo que no nos resignaremos nunca la gente de Esquerra Republicana –y por extensión el actual Gobierno de Catalunya– es a someter el anhelo de libertad y voluntad de cambio de nuestro país al arbitrio del Gobierno español de turno. El único cambio posible es la determinación de los catalanes, en uso de una democrática mayoría, hacia la República Catalana. Por tanto, seamos claros: el referéndum debe ser asumido e impulsado por el Gobierno de Catalunya, con la complicidad del Parlamento, de los ayuntamientos del país y de la sociedad catalana, con plena consciencia de que tendremos un Estado que intentará evitarlo recurriendo a todo tipo de amenazas e intimidaciones. La libertad no nos la regalarán. Nadie dará el paso por nosotros. Aquello que queramos lo deberemos hacer con la convicción de que nuestra firme determinación y nuestro coraje lo harán posible.

Hoja de ruta

Las leyes de transitoriedad, así como las estructuras de Estado que ya estamos construyendo, son esenciales en este proceso, que, recordemos, incluye también una declaración de independencia, que podría ser ratificada en referéndum, así como, en última instancia, la convocatoria de unas elecciones constituyentes. Dichas elecciones son la consecuencia directa del Procés hacia la independencia, y por eso son constituyentes y no plebiscitarias. Primero, porque el plebiscito ya lo hicimos. Y segundo, porque solo unas elecciones con este carácter constituyente nos sitúan en un escenario nuevo, de construcción de la República Catalana.

Hay, paralelamente, un trabajo sordo y constante, no exento de obstáculos, que nos ha de permitir afrontar el futuro y asumir plenamente el control de todas las competencias tal y como hacen la totalidad de los países de la Unión Europea. Por eso nos estamos preparando y por eso es necesario que cada día de esta legislatura extraordinaria sigamos usando todo nuestro ingenio para optimizar los escasos recursos que gestionamos y, a la vez, nos esforcemos al máximo de cara a estar lo más preparados posible para un futuro que ya no pasará por la capital de España. La constancia es una virtud tan determinante que hoy se vuelve indispensable. No basta con un esfuerzo puntual, por titánico que sea. «Virtudes, las que necesitamos, difíciles y arduas, que no tienen brillantez ni sirven para presumir. Y son estas: fe, humildad, sacrificio, lucidez, esfuerzo silencioso, continuidad y una infinita paciencia», escribía Agustí Calvet Gaziel.

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The key to victory: determination and courage

One of the certainties we are all sure of, or at least all of us democrats, is that the best way to resolve the future of Catalonia is to vote in a referendum in which people answer a binary question: “Yes” or “No” to independence. For this reason, we have always defended our desire to put the future of the country in the hands of citizens using the mechanism that seemed the most appropriate to us, a referendum comme il faut. It is not the only possible route but it is probably the most unbeatable from a strictly democratic point of view and it is the option that generates greatest political and social consensus. It is also the option for which we are determined to pursue, convinced that only by advancing will we be able to distinguish the path we must travel.

Determination to the end

We know, just as we knew before, that unfortunately there is no way the Kingdom of Spain will act like the United Kingdom. It will never agree that we Catalans have the right to vote to decide on our collective future. Indeed, doing so would imply recognising us as legal subjects. Therefore, it is unfeasible to think it possible for a referendum to be agreed with the Spanish Government, despite having declared our desire to reach an agreement with said Government in order to host one. This was driven by the Pacte Nacional pel Referéndum (National Referendum Agreement).

Would it be desirable for the referendum to follow the Scottish model? Very much so! This is what we would have liked but it will not be the case. We all know that. Simply put, it is because in Spain there is a crushing majority who will never accept Catalans voting to decide. However, the people at Esquerra Republicana (ERC) – and by extension, the current Catalan Government – will never resign ourselves to submitting the desire for freedom and yearning for change in our country to the judgement of the Spanish Government in place at any given time. The only route possible is the resolve of Catalans, in the form of a democratic majority, to strive for the Catalan Republic. In this regard, let’s be clear: the referendum must be accepted and driven by the Catalan Government with the complicity of Parliament, local governments and Catalan society, with full awareness that we will have a State that will try to stop it from happening by resorting to all kinds of threats and intimidation. Freedom will not be granted unreservedly to us. Nobody will make the leap for us. We must act with the conviction that our firm determination and our courage will make what we want possible.

Route map

The laws of transience, as well as the State structures we are already building, are essential in this process that we must remember also includes a declaration of independence, which can be ratified in a referendum, in addition to the calling of constitutional elections. These elections are the direct consequence of the Procés toward independence, which is why they are constitutional and not plebiscitary. Firstly, because we already completed the plebiscite. Secondly, because only elections with this constitutional nature situate us on a new stage, one of constructing the Catalan Republic.

In parallel, there is constant work going on behind the scenes that is not exempt from obstacles. It has enabled us to face the future and assume full control for all competences as each and every country in the European Union does. Consequently, we are preparing ourselves and for this reason it is necessary that in each day of this extraordinary legislature we continue to use all of our ingenuity to optimise the scarce resources we are managing and, at the same time, go to every effort to be as prepared as possible for a future that will have nothing to do with the capital of Spain. Perseverance is a decisive virtue that is indispensable today. Occasional effort is not enough, no matter how titanic it may be. “Virtues, those that we need, which are difficult and arduous, which do not shine nor serve to presume. They are: faith, humility, sacrifice, clarity, silent effort, continuity and infinite patience,” wrote Agustí Calvet, known as Gaziel.

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La clé de la victoire : la détermination et le courage

Ce dont nous sommes tous sûrs, du moins les démocrates, c’est notamment que voter à l’occasion d’un référendum est la meilleure manière de préparer le futur de la Catalogue : ce référendum permettrait de répondre à une question binaire, par oui ou par non, à l’indépendance. Nous avons donc toujours défendu notre volonté de placer l’avenir du pays entre les mains des citoyens, en utilisant le mécanisme qui nous a paru le plus opportun : un referendum dans les règles de l’art. Ce n’est pas la seule solution possible mais elle est probablement inégalable du point de vue rigoureusement démocratique, et elle génère le consensus politique et social le plus large. Et nous sommes déterminés à poursuivre, convaincus que ce n’est qu’en progressant que nous pourrons voir le chemin.

La détermination jusqu’au bout

Nous savons, et nous le savions déjà, qu’il n’existe malheureusement aucune possibilité que le Royaume d’Espagne agisse comme l’a fait le Royaume-Uni. Ils n’accepteront jamais de convenir que les Catalans ont le droit de voter pour décider de leur futur collectif. S’ils le faisaient, de fait, cela équivaudrait à nous reconnaître comme des sujets de droit. Par conséquent, cela n’a aucun sens de penser qu’un référendum soit possible en accord avec le gouvernement espagnol ; nonobstant, en parallèle et à tout moment, nous nous engageons à manifester notre volonté d’arriver à un accord avec ce Gouvernement afin de pouvoir le réaliser, un accord dans le cadre du Pacte Nacional pel Referéndum.

Serait-il souhaitable que le référendum suive le modèle écossais ? Bien-sûr ! C’est ce que nous aurions aimé. Mais ce ne sera pas le cas. Nous le savons tous. Tout simplement parce que, en Espagne, il existe une majorité écrasante qui n’acceptera jamais que les Catalans votent pour décider. Dans cette situation, nous ne nous résignerons jamais, ceux de Esquerra Republicana, et par extension le gouvernement de Catalogne actuel, à soumettre nos aspirations à la liberté et la volonté de changement de notre pays aux décisions arbitraires du gouvernement espagnol en place. Le seul changement possible est la détermination des Catalans, en s’appuyant sur la démocratie majoritaire, vers la république catalane. Par conséquent, soyons clairs : le référendum doit être assumé et encouragé par le gouvernement de Catalogne, avec le soutien du Parlement, des mairies du pays et de la société catalane, sachant sciemment que nous seront confrontés à un État qui tentera de l’éviter en pratiquant tout type de menaces et d’intimidations. La liberté ne nous sera pas offerte. Personne ne franchira le pas pour nous. Ce que nous voulons nous devrons le faire avec la conviction que notre détermination inébranlable et notre courage le permettront.

Feuille de route

Les lois de la transition, ainsi que les structures d’État que nous construisons déjà, sont essentielles dans cette procédure qui, ne l’oublions pas, comprend également une déclaration d’Independence, qui pourra être ratifiée sous la forme de referendum, ainsi que, en dernier recours, l’organisation d’élections constituantes. Ces élections sont la conséquence directe du Procés vers l’indépendance et c’est la raison pour laquelle elles sont constituantes et non pas plébiscitaires. En premier lieu parce que le plébiscite a déjà eu lieu, et ensuite parce que seules des élections avec ce caractère constituant nous placent dans un scénario nouveau, de construction de la République catalane. En parallèle, un travail constant et solide, qui comporte des obstacles, doit nous permettre de faire face au futur et assumer pleinement le contrôle de toutes les compétences comme le font tous les pays de l’Union européenne. C’est à cela que nous nous préparons, et il faut que chaque jour de cette législature extraordinaire nous continuions à utiliser toutes nos capacités pour optimiser les rares ressources que nous gérons et, en même temps, nous nous efforcions au maximum pour être le mieux préparés possibles pour un futur qui ne passera plus par la capitale de l’Espagne. La constance est une vertu aussi déterminante que, de nos jours, elle devient indispensable. Un effort ponctuel ne suffit pas, même s’il est titanesque. « Les vertus, celles dont nous avons besoin, difficiles, ardues, qui ne brillent pas et ne sont pas là pour être affichées. Ce sont la foi, l’humilité, le sacrifice, la lucidité, l’effort silencieux, la continuité et une patience infinie » écrivait Agustí Calvet Gaziel.
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Der Schlüssel zum Sieg: Entschlossenheit und Courage

Eine der Gewissheiten, die von allen bzw. zumindest von allen Demokraten geteilt wird, ist, dass die beste Vorgehensweise, die Zukunft Kataloniens zu klären, in der Abhaltung eines Referendums und der Beantwortung einer binären Frage besteht: „Ja“ oder „Nein“ zur Unabhängigkeit. Aus diesem Grund haben wir immer unseren Willen verteidigt, die Zukunft des Landes in die Hände der Bürger zu legen und dazu einen uns am angemessensten erscheinenden Mechanismus zu verwenden: ein Referendum, wie es sich gehört. Ein Referendum ist zwar nicht der einzig mögliche, jedoch ein vom rein demokratischen Standpunkt aus gesehen unschlagbarer Weg und die Möglichkeit, einen größtmöglichen politischen und gesellschaftlichen Konsens zu erreichen. Dieser Weg ist es, den einzuschlagen wir in der Überzeugung entschlossen sind, dass wir die Zukunft nur erblicken können, wenn wir voranschreiten.

Entschlossenheit bis zum Ende

Wir wissen – und wussten dies auch schon vorher – dass das Spanischen Königreich niemals wie das Vereinigte Königreich handeln wird. Sie werden niemals akzeptieren, dass wir Katalanen das Abstimmungsrecht besitzen, über unsere kollektive Zukunft zu entscheiden. Tatsächlich würde dies bedeuten, uns als Rechtssubjekte anzuerkennen. Es ist somit nicht von der Möglichkeit eines mit der spanischen Regierung vereinbarten Referendums auszugehen, wobei wir ungeachtet dessen jederzeit und parallel unsere Bereitschaft ausdrücken, mit dieser Regierung zu einer entsprechenden Vereinbarung zu gelangen, eine Vereinbarung, welche die Plattform Pacte Nacional pel Referéndum unterstützt.

Wäre es wünschenswert, ein Referendum nach dem schottischen Model abzuhalten? Auf jeden Fall! Genau dies hätte uns allen gefallen. Leider ist dies unmöglich. Das wissen wir alle. Einfach aus dem Grund, dass es in Spanien eine erdrückende Mehrheit gibt, die den Katalanen niemals ein Abstimmungsrecht zugestehen wird. Trotz dieses Hintergrunds werden wir uns bei Esquerra Republicana – und in der Folge die derzeitige Regierung von Katalonien – niemals darauf beschränken, unseren Wunsch nach Freiheit und unseren Willen zur Veränderung unseres Landes der Willkür der jeweiligen spanischen Regierung zu unterwerfen. Die einzig mögliche Änderung ist die Entschlossenheit der Katalanen und die Nutzung einer demokratischen Mehrheit in Richtung einer katalanischen Republik. Um die Dinge klarzustellen: Das Referendum muss seitens der katalanischen Regierung mit der Beihilfe des Parlaments, der Stadtverwaltungen und der katalanischen Gesellschaft angenommen und vorangetrieben werden, in vollem Bewusstsein, dass der spanische Staat jede Art der Bedrohung und Einschüchterung einsetzen wird, um dies zu verhindern. Die Freiheit wird uns nicht geschenkt werden. Niemand wird für uns den Schritt wagen. Diese Ziele müssen wir mit der Überzeugung anstreben, dass unsere feste Entschlossenheit und unsere Courage sie möglich machen werden.

Fahrplan

Die Gesetze der Transitoriedad (Gesetz über den Übergang) sowie die staatlichen Strukturen, die wir gerade errichten, sind in diesem Prozess wesentlich. Vergessen wir nicht, dass dieser Prozess ebenfalls eine Unabhängigkeitserklärung einschließt, die in einem Referendum ratifiziert werden könnte, sowie letztlich die Abhaltung verfassunggebender Wahlen. Diese Wahlen sind die direkte Folge des Procés in Richtung Unabhängigkeit und daher verfassunggebend und nicht plebiszitär. Erstens, weil wir das Plebiszit bereits durchgeführt haben. Zweitens, weil nur Wahlen mit verfassunggebendem Charakter ein neues Szenarium zum Aufbau der Katalanischen Republik ermöglichen können.

Parallel dazu ist eine hartnäckige und konstante Arbeit erforderlich, die zwar nicht ohne Hindernisse sein wird, uns jedoch erlauben wird, uns der Zukunft zu stellen und die vollumfängliche Kontrolle aller Kompetenzen zu übernehmen, wie dies sämtliche Länder der Europäischen Union tun. Darauf bereiten wir uns vor und daher ist es erforderlich, dass wir jeden Tag während dieser außerordentlichen Legislaturperiode unseren gesamten Einfalls-reichtum einsetzen, um die uns zur Verfügung stehenden knappen Ressourcen zu optimieren. Gleichzeitig müssen wir uns optimal auf eine Zukunft vorbereiten, die nicht mehr von der spanischen Hauptstadt abhängen wird. Die Beharrlichkeit ist eine derart entscheidende Tugend, dass sie heute unerlässlich ist. Dazu reicht keine kurzfristige Anstrengung aus, so gewaltig diese auch sein mag. „Tugenden, die jeder besitzen sollte, schwierig und mühsam, die nicht brillant sind und derer man sich nicht brüsten kann. Und zwar diese: Glaube, Demut, Opferbereitschaft, Weitsichtigkeit, stille Anstrengungen, Kontinuität und eine unendliche Geduld“, schrieb der katalanische Kriegsreporter Agustí Calvet Gaziel.
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